<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-14817210</atom:id><lastBuildDate>Tue, 18 Aug 2009 16:27:21 +0000</lastBuildDate><title>All About EVE</title><description>POR MOTIVOS DE FUERZA MAYOR NOS MUDAMOS A LA DIRECCION WWW.EVE-GIL.BLOGSPOT.COM EN VERSION BETA</description><link>http://evegil.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Eve Gil)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>65</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-116174128527252512</guid><pubDate>Wed, 25 Oct 2006 01:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-10-24T18:54:45.300-07:00</atom:updated><title>"Hay que modificar el lenguaje para que el ensaño se convierta en otra verdad": mi última entrevista con Rafael Ramírez Heredia</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Rafael Ramírez Heredia (1942-2006) era mi maestro. He tenido muchos, pero ninguno dejó una huella tan profunda en mí. Nunca me había topado con alguien tan profundamente interesado en el trabajo de los jóvenes escritores (“jóvenes” en relación a su inexperiencia, no a su edad, hay que aclarar); tan apasionado para comentar los textos. No faltó quien se sintiera ofendido con su crítica tan directa, tan descarnada, pero fue justamente él quien me enseñó a tolerar y a aprender de los comentarios no demasiado favorables a mi trabajo. Su muerte que nadie esperaba (ignoraba por completo que sufriera cáncer, no lo hubiera ni imaginado, parecía tan lleno de vida y de pasión por vivir) me ha dolido más de lo que el lector pueda imaginar, y por ahora mi única manera de rendirle tributo es reproducir, sin mayores comentarios y casi a la letra, la última entrevista que le hice con motivo de su más reciente (que resultó ser la última) novela La esquina de los ojos rojos, el pasado mes de abril, en su casa de Coyoacán. Esta charla es especialmente conmovedora porque Rafael se dirige a mí como el maestro que siempre fue:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EVE GIL ¿Por qué, después de La Mara, decide escribir una novela sobre las mafias de Tepito?&lt;br /&gt;RAFAEL RAMIREZ HEREDIA: Se trata de un proyecto a largo plazo que he establecido para escribir tres novelas, a lo mejor cuatro o cinco, en las que toque aspectos de este México oscuro, profundo, duro, que no es el México folclórico de los coches grandotes de los narcos, que si bien refleja una realidad no es el que me interesa: a mí me interesa el otro, el oscuro, el que no está a la vista, el que no se festina con los Tucanes de Tijuana o los Tigres del Norte. La Mara Salvatrucha adquiere notoriedad pero después de que escribo La Mara, es decir, no decido escribir a raíz de su auge en la nota roja y estos barrios de la Ciudad de México ofrecen la opción de lo que creo estamos viviendo, pero viviendo como una exaltación del miedo a la violencia. Aquí la violencia está soterrada, es una violencia interna que refleja sin duda alguna lo que es México… entonces viene siendo el segundo libro de esta trilogía y por supuesto que la tercera vendrá dentro de poco, que no tengo muy definido sobre qué escribirlo porque se me han atravesado otros proyectos, de hecho, entre La Mara y este hay otros dos (un libro de cuentos y la novela El mestizo de Salgari) y posiblemente haya uno más y el siguiente ya sería el tercero de la trilogía. Los personajes, creo yo, están bien armados y ha estado empezando a gustar mucho. Hay comentaristas que han señalado que les parece mejor que La Mara, yo no creo que sea mejor, sólo que son diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E.G.- ¿El hecho de mirar esta realidad cotidiana con ojos de hombre del norte, es la causa de que nos parezcan más próximos a la ficción?&lt;br /&gt;RRH.- Pudiera ser, no lo he puesto en una tela de comentario. Soy un hombre desde el norte pero un hombre muy extrañamente del norte porque soy tampiqueño, es decir, un sureño del norte, porque en realidad el norte es Tijuana, es Sonora, eso sí es el norte. Los de Tampico no somos del norte, aunque lo seamos desde un punto de vista geográfico, pero además yo he vivido en muchas partes del mundo, en el D.F y en Madrid, de tal manera que mi norteñez no es muy clara pero sí me siento norteño y tamaulipeco y yo miro quizá las cosas con la visión de un hombre que ha nacido absolutamente en el norte. No creo que la visión de la geografía incida en la mirada, yo creo que incide en la mirada más abierta, más universal. No pretendo que mi literatura se sitúe en ninguna parte del país. No miro la geografía como el sitio propicio para caminar: yo miro el tema y el sitio donde se origine, y con esos ojos es como debo ver la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E.G.- Siempre he admirado su excelente oído, la forma en que recrea literariamente los lenguajes subterráneos…&lt;br /&gt;R.R.H.- Te voy a dar secretos que no debo de dar, pero lo hago con mucho gusto. Tengo como maestro principal a Rulfo, y él me enseñó una cosa (no directamente, la infinidad de ocasiones que tuve oportunidad de hablar con él no hablamos de literatura, él era hermético en ese sentido) pero a través de sus libros me enseñó algo fundamental, que no me explico por qué otros escritores se niegan a hacerlo: mentir. Si nosotros brincáramos tiempo y espacio y tuviéramos una grabadora y se la pusiéramos a las personas en que se inspiró Rulfo, nunca hablarían así. Es decir, la verbalidad de los personajes de Rulfo es inventada, para que al final el resultado es que los lectores  creemos que un oriundo de esos lugares en efecto habla así, y entonces como yo supongo que el primer beneficiado o atacado por un libro es el lector, lo que tengo que hacer es inventar un lenguaje que “parezca que” pero al mismo tiempo no lo sea. Cualquier habitante de los barrios que aparece en la novela, si la leyera, diría “yo no hablo así” y una persona como tú diría “así hablan”, pero la verdad es que no hablan así: yo invento el lenguaje. Hay que modificar el lenguaje para que el engaño se convierta en la otra verdad. La investigación del lenguaje es modificada por la mirada del escritor para convertir lo que aparentemente es un caos en una línea conductiva narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E.G.- A pesar de que su novela se desenvuelve en un ambiente de hombres, nos topamos con que la heroína es la señora Leila&lt;br /&gt;R.R.H.- En efecto, estos barrios duros de la ciudad de México son barrios machos; es mayor el número de hombres que funcionan en estratos de poder que las mujeres, las mujeres son elementos no decorativos, y están muy lejos de serlo; son elementos de batalla de primera línea: las vendedoras, los vendedores, los comerciantes, las comerciantes, son mujeres que van al frente de la batalla y los organizadores son los hombres y alguna que otra mujer, sin duda alguna que también hay mujeres, ahí están las lideresas de los comerciantes. En este caso la figura central del texto es una mujer, una mujer con las consideraciones necesarias para no ser condescendiente ni aplaudidor pero tampoco atacante con ella, como tampoco soy condescendiente ni atacante con ninguno de los personajes de la novela, yo no los juzgo. A estas novelas Gonzalo Velorio las definió como novelas que no pretenden demostrar, sino mostrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E.G.- ¿En qué momento esta mujer, que es vengadora de la muerte de su hija, tomó cuerpo en su imaginación?&lt;br /&gt;R.R.H.- Un escritor profesional no tiene muy clara la historia… aunque sí la tenga. Me apoyo mucho en esa idea de que el periodista escribe sobre lo que sabe y el escritor sobre lo que cree que no sabe, pero sabe. Lo que sucede es que tiene que ir escribiendo la historia para volver a recordar lo que sabe pero no sabe. Quienes saben de esto pueden detectar que así como está la novela, como le llega al lector, no es así en realidad: la novela pasó infinidad de procesos, lo que llaman edición, es decir, editar la novela para que se lea conforme el escritor quiere. En realidad no tenía muy claro lo que iba a suceder. El primer capítulo que escribo es el de la violación de la muchacha. Lo escribí primero porque fue el que más me impactó de mis investigaciones. Estoy yendo a estos barrios y de pronto mis informadores, la gente que me lleva y me cuida, me dice: “Aquí está esta acta policíaca”, y se daba santo y seña de la muerte de la muchacha. Pedí que me llegaran al edificio desde donde la habían lanzado por una ventana. Pregunté cómo era la muchacha, donde vivía… no hay mayor ramificación de la historia, pero si la quiero contar debe tener más ramificaciones. Al escribir este texto me doy cuenta de que la muerte de esta muchachita tiene que ser agarrada y aprehendida y manejada para que funcione dentro de un cuerpo novelístico, porque si no, es un cuento. Le comienzo a inventar una vida a partir de la muerte y esa vida implica la posibilidad de que se vaya uniendo con otras cosas, y en ese momento sale la mamá, y el buzo que se ha metido en las cloacas de la ciudad, y comienzo a unir las cosas. Los personajes tienen que ir cambiando de acuerdo a la trama, no al autor, el autor no tiene que decidir nada, solo debe plegarse a los caprichos de la historia. La novela tiene que ser, ante todo, una urdimbre bien amarrada para que resulte lo que yo quiero que sea, y quizá en el momento de empezar a escribir no sabía el desarrollo de la mujer, pero sabía que tenía que avanzar de determinadas maneras y las condiciones de la novela misma me dieron las condiciones para colocarla donde está. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-116174128527252512?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/10/hay-que-modificar-el-lenguaje-para-que.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-116152858854919284</guid><pubDate>Sun, 22 Oct 2006 14:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-10-22T07:49:48.566-07:00</atom:updated><title>ATENCIO ASIDUOS DE "LA TRENZA DE SOR JUANA"</title><description>&lt;a href="mailto:Querid@s"&gt;Querid@s&lt;/a&gt; &lt;a href="mailto:lector@es"&gt;lector@es&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;A partir de este domingo "La trenza de Sor Juana" deberá ser consultada en el sitio &lt;a href="http://www.la-trenza-de-sor-juana.blogspot.com"&gt;www.la-trenza-de-sor-juana.blogspot.com&lt;/a&gt; La anterior dirección, &lt;a href="http://www.evetrenzas.blogspot.com"&gt;www.evetrenzas.blogspot.com&lt;/a&gt; será dada de baja debido a una serie de problemas técnicos que impiden la visualización de la página. Por su atención, muchas gracias...&lt;br /&gt;EV&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-116152858854919284?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/10/atencio-asiduos-de-la-trenza-de-sor.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-116087910925426344</guid><pubDate>Sun, 15 Oct 2006 02:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-10-14T19:25:09.276-07:00</atom:updated><title>En busca de la inocencia perdida, la nueva de John Irving</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Esta reseña se publicó en el suplemento Laberinto del diario Milenio, el sábado 13 de octubre de 2006.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué significa ser normal? Responder a esto tiende a ser cada vez más difícil, y normal es, a menudo, un término vinculado a convencional, y si bien hay autores que han hecho de la norma, de lo cotidiano, verdaderas obras maestras (pienso en Proust, pienso en Flaubert), los hay que se inclinan por retratar la parte anómala del espectro social, y para eso John Irving se pinta solo. A este autor norteamericano (Exeter, New Hampshire, 1942) lo caracterizan los asuntos sórdidos, los personajes limítrofes y las situaciones ridículas derivadas del inútil cuidado de las apariencias. En su nueva novela, Hasta que te encuentre, considerada por algunos críticos su obra maestra (me aventuraría a designarla un Oliver Twist del siglo XXI), retrata en forma estupenda una postmodernidad inmersa en la aniquilación de los estereotipos. Sus personajes, por ningún motivo, pueden ser considerados normales, y sin embargo son prototípicos de una época que tiende a inculcar la preservación de la individualidad más que de la identidad, al grado de hacernos desconfiar el forzado cumplimiento de las tradiciones. Y si bien de algún modo cada personaje de la novela quebranta estereotipos de masculinidad, feminidad, maternidad, heterosexualidad, etcétera, incurre –porque forzosamente ha de hacerlo- en ciertos lugares comunes, tratados no obstante con la emblemática ironía irvingiana próxima a la mordacidad, que contribuye a reforzar la noción de anormalidad en los mismos personajes.&lt;br /&gt;            El simple hecho de ser una estrella de Hollywood, condición ya de por sí extraordinaria –y con la que Irving, ganador del Oscar en el 2000 por el guión de la película Las normas de la Casa de la Sidra, basado en su novela Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra, parece bastante familiarizado-, es acaso lo menos raro en Jack Burns, el inolvidable protagonista, quien de súbito, a los treinta y tantos, cae en cuenta de que el suceso más trascendental de su infancia no ocurrió como ha creído todo este tiempo. La novela abre justamente con el relato de este recuerdo distorsionado, en parte, por la inocencia de un Jack de cuatro años, desde cuya perspectiva se narra el primero de los cinco libros; distorsión, por otra parte, inducida, como se verá en el cuarto libro, por la madre de Jack, una afamada tatuadora de nombre Alice. El afán de tatuarse como vía de expresión, así como el dolor que conlleva a quien se presta como lienzo más que el arte de tatuaje en sí, constituye, a nivel simbólico, la parte medular de la novela. Siendo hijo de una artista del tatuaje y de un hombre al que apodan “Hombre partitura” dada su obsesión por cubrirse el cuerpo de notas musicales, Jack se ha negado toda su vida a dejarse tatuar, lo cual no obstaculiza su dominio empírico del asunto (sabe, por ejemplo, que los tatuados se vuelven mucho más sensibles al frío). Y sin embargo, como le hace ver una psiquiatra, está tatuado emocionalmente pues hay muchas formas de estar marcado de por vida, de vestirse de dolor como, descubrirá hacia el final de la historia, se ha vestido su padre.&lt;br /&gt;El primer recuerdo de Jack, según revela a su psiquiatra, es haberse cogido a la mano de su madre para juntos recorrer medio mundo en busca de un padre al que cree prófugo: William Burns. Las circunstancias se conjuran para hacerle creer que lo suyo es una pesquisa y no una fuga: todo apunta hacia que el progenitor de Jack es un mujeriego sin escrúpulos que deja a su paso cientos de corazones rotos y hasta hijos ilegítimos. Mujeres de todas las edades acarician el rostro del pequeño y profetizan, al borde del llanto, que será tan fatalmente hermoso como su padre. De la mano de la también inolvidable Alice, Jack vivirá alucinantes experiencias, sórdidas muchas de ellas, que al ser narradas desde el punto de vista de un niño inocente adquieren deliciosos tintes de fábula. Y si bien Jack sale bien librado de una incursión por el barrio de prostitutas en Amsterdan, donde la prostitución es legal y las señoras a las que él cree “consejeras” y “niñeras” se exhiben en vitrinas (lo cual no las salva de recibir golpizas, cuando no de ser asesinadas), no saldrá indemne de la escuela para niñas en Canadá donde Alice lo matriculará, tras lo que parece una búsqueda frustrada (Alice se ha cansado de seguirle la huella a su amante). Ahí Jack se convertirá en el juguete sexual de un grupo de niñas de secundaria que, sin necesariamente violarlo, despertarán precozmente su libido, si bien las extravagantes fantasías del pequeño son protagonizadas por la señorita Wurtz, su profesora de tercer grado, una mujer lloricona y se aspecto frígido. Entre sus “abusadoras” se encuentra Emma, adolescente maliciosa, violada a su vez por un novio de su madre, predestinada a convertirse en el ángel guardián de Jack, sobre todo cuando a los diez años es prácticamente violado por su niñera, su profesora de lucha libre. También a ser una famosa escritora de notable vena satírica, de humor corrosivo y muy noir, una especie de versión femenina del propio Irving. Esta novela exhibe hasta qué punto la violación de un niño varón a manos de una mujer madura es considerada más como seducción o iniciación, a diferencia del drama que entrañaría si los sexos de víctima y victimario se trastocaran (aunque el delirante humor de Irving hace ver a Jack como una anti-Lolita), al grado de que Jack adulto evoca con cierta nostalgia aquellos abusos. Sin embargo, habrán de repercutir en la sexualidad adulta de Jack que, heterosexual y todo, goza intensamente travisitiéndose; de hecho logra notoriedad en Hollywood caracterizando personajes de sexualidad ambigua. Esto sin contar la gran atracción de Jack por mujeres maduras, matronas o embarazadas (la única vez que se enamora de una mujer “adecuada”, esta lo rechaza, por “raro”), así como su incapacidad absoluta para establecer una relación duradera: “(…) acumulando sucesos que tanto pueden medirse como no, nos roban la infancia, no siempre con un solo suceso trascendental, sino a menudo mediante una serie de hurtos menores que, sumados, equivalen a la pérdida misma (…)” (p. 550).&lt;br /&gt;            Consciente de su “anormalidad”, a la cual sin embargo explota para su carrera cinematográfica, Jack enfrentará, a raíz de la muerte de su madre, un nuevo golpe que dará un vuelco decisivo a su existencia: Alice le ha mentido todo el tiempo. Ahora solo queda regresar a los escombros de la infancia… Noruega, Holanda, Australia… descubrir la verdad por sí mismo y, con suerte, encontrar a su padre, al verdadero William Burns. Por supuesto las cosas no se le presentan fáciles al astro hollywoodense ya que su rostro, famoso en el mundo entero, le dificultará mantener el anonimato, sin contar que terminará sintiéndose irremediablemente atraído por las otrora jóvenes y adolescentes que lo conocieron a los cuatro años: “Mucho de lo que uno cree que recuerda es mentira, imágenes de postal. La nieve virgen e intacta; las velas de Navidad en las ventanas de las casas, donde el daño que sufren los niños no se ve ni se oye (…)” (p. 667).&lt;br /&gt;            Jack Burns es “raro” incluso para ser estrella de la meca del cine, si bien se aplica a hacer el tipo de cosas que se esperarían de alguien como él, como fornicar con súper modelos en el asiento trasero de las limusinas y aturdirse de champaña. Así y todo, Jack es un perfecto fracasado que ha ganado un Oscar y tiene una millonaria cuenta bancaria con la que sencillamente no sabe qué hacer; un metrosexual que provoca tragedias por inocencia; traumatizado pero demasiado bueno, casi mártir; un apasionado de los niños que sin embargo se rehúsa a ser padre; un “varón anómalo” que nunca aprendió a controlar sus emociones ni el llanto histérico: un personaje digno de Oscar Wilde y, no obstante, de conmovedora vigencia en una época en que la masculinidad se nos revela como una de tantas máscaras sociales. Jack Burns tiene ante sí el mayor reto de su vida: aprender a desconfiar de su memoria y perdonar. Sin duda una de las más geniales creaciones de un autor cuyo principal móvil es la eficacia de sus personajes, únicos e irrepetibles, y un papel que se pelearán los actores mejor pagados del mundo.&lt;br /&gt;            Hasta que te encuentre hubiera sido un genuino melodrama en manos de otro autor menos malicioso y menos escéptico que John Irving, quien, un poco a la manera del excéntrico director holandés, “el monstruo del remake” que explota hasta la ignominia la veta travestida de Jack, arrasa con los convencionalismos y los estigmas dikensianos de una historia sobre hijos perdidos y niños abusados (porque Jack no es el único), para trastocarlos en un delirante carnaval de más de 1000 páginas que no dejan espacio para el aliento pero sí para la carcajada. Sin duda, la obra maestra de John Irving.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-116087910925426344?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/10/en-busca-de-la-inocencia-perdida-la.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115931761188723909</guid><pubDate>Wed, 27 Sep 2006 00:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-09-26T17:44:22.720-07:00</atom:updated><title>Oriana Fallaci, in memoriam</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No siempre es posible expresarse bien de los muertos, sin embargo he considerado pertinente, a manera de homenaje para la recientemente fallecida Oriana Fallaci, periodista italiana, reproducir este artículo de mi autoría que apareció en la revista Siempre! en 2002&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Oriana Fallaci, escritora y periodista italiana de setenta años, ha relatado cómo se siente un rozón de bala en medio de la selva de Vietnam; también su experiencia durante la revuelta estudiantil del 68 en México, cuando salió caminando de la morgue a donde la arrojaron creyéndola muerta. Sin duda tiene mil anécdotas apasionantes qué contar, razón por la cual adquirí su nuevo libro, La rabia y el orgullo (Editorial Diana, 2003), el primero que publica en diez años. La indignación, la rabia, al ver desmoronarse las Twin Towers ante sus ojos (ella vive en el corazón de Nueva York) y a toda esa gente arrojarse en llamas de los últimos pisos, la empuja a escribir un desahogo que terminará siendo artículo periodístico y, más tarde, el libro que nos ocupa.&lt;br /&gt;Y, oh sorpresa, me topo con lo que la propia Oriana denomina "un sermón", y no es ni más ni menos que eso. No crea el lector que exagero cuando digo que la lectura de este "librito", en las circunstancias por las que atravesamos actualmente, es un grito de guerra. Aunque ella lo niegue, su discurso contra el enemigo árabe denota racismo. Se es racista desde el instante en que se argumenta la superioridad de una raza sobre otra, como fue el caso de Hitler. Para empezar, me sorprende que la astuta, genial Oriana, resulte lo bastante ingenua para tragarse el cuento (esgrimido por el gobierno de los E.U) de que los pasajeros del avión que apuntaba hacia la Casablanca, se estrelló en los bosques de Pensilvania porque los heroicos pasajeros se rebelaron... en pocas palabras, estas inocentes personas dieron su vida por George Bush, del mismo modo que esos musulmanes, a los que Oriana llama con los peores epítetos, la dan por Alá. Se pregunta entonces, cómo es posible que los árabes no les prohíban visitar a sus parientes en América, o inscribirse en escuelas norteamericanas de pilotaje, o inscribirse en las universidades para estudiar química o biología ("las dos ciencias necesarias para desencadenar una guerra bacteriológica") Ergo: todo originario de "esa horrible Arabia Saudí" (sic), mi abuelita por ejemplo, es un terrorista potencial. Hace hincapié en el analfabetismo de un sesenta por ciento de la población musulmana y páginas más adelante los llama "(...)bárbaros que usan el cerebro sólo para memorizar el Corán, (...) obtusos que cinco veces al día están arrodillados y con el trasero expuesto" (?). Oriana ignora que los musulmanes más radicales, esos que castran a sus mujeres y las obligan a deambular con el burkah, son asimismo los más ignorantes: nunca han leído el libro sagrado, no podrían. Lo desconocen tanto como ella, que llega al extremo de asegurar que los musulmanes siguen el Korán al pie de la letra. Su desconocimiento en materia teológica lleva a horrorizarse de que este libro mencione el Ojo-por-Ojo y Diente-por-Diente que se encuentra asimismo en la Biblia cristiana, la que, asegura, fue plagiada, lo mismo que el Torah, por los redactores del Korán. Más adelante llamará "cretinas" a las mujeres musulmanas por tolerar todo eso, cuando ella ha visto con sus propios ojos como estas infelices son fusiladas y lapidadas por cosas tan ridículas como reírse o cantarle nanas a sus bebés.&lt;br /&gt;Oriana cae en el ridículo absoluto al escatimar todo mérito a la cultura árabe, alegando que Galileo y Dante son superiores a Averroes y Kayyam, lo que es por completo improcedente; como lo es decir que los rascacielos neoyorquinos superan en belleza a las pirámides (¡que lo dice!). Huelga decir que nos presenta como héroes santos a Rudolf Giuliani, el adúltero más famoso de América, "a cuya escuela muchos de nuestros alcaldes europeos deberían ir, presentarse con la cabeza baja aún cubierta de ceniza", y al genocida Bush. Aunque este libro fue escrito y publicado cuando aún no estallaba la guerra de EU contra Irak, el que Oriana alabe el que el Congreso haya votado por unanimidad aceptar la guerra contra Afganistán, "para castigar a los culpables", hace sospechar que es de las pocas que contempla con agrado la paliza que sus admirados gringos le aplican a los irakíes. Se lamenta de los niños que murieron en el WTC, pero no de los que estaban destinados a perecer en Afganistán. Se conduele de los Budas de Bamiyán, destruidos por los Wakiles Motawiles, "esos hijos de puta", antes que de los bebés que perecen bajo el fuego gringo. Seguro piensa que el llanto de la niña irakí cuyos pies fueron destrozados por un misil Tomohawk, y cuya foto dio vuelta al mundo, es menos legítimo que el de la niñita gringa de cuatro años que la llevó hacia su máquina de escribir. En fin, me quedo con la Oriana novelista y entrevistadora, rechazo rotundamente a la que alaba a la horrible Isabel de Castilla por expulsar a los árabes de su reino (expulsó también a los judíos).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115931761188723909?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/09/oriana-fallaci-in-memoriam.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115886618434174057</guid><pubDate>Thu, 21 Sep 2006 19:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-09-21T12:19:19.333-07:00</atom:updated><title>Las becas no han producido un solo gran escritor: Emmanuel Carballo</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Lunes 18 de septiembre de 2006&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;Algunos alardean de llevar viviendo 20 años del erario sin hacer nada, acusa Las becas no han producido un solo gran escritor: Carballo La actual división política podría beneficiar a la literatura porque provocará tomas de conciencia, afirma "No se puede ser escritor si se es de derecha; hay que conocer los pecados" &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por: Mónica Mateos-Vega&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Fuente: &lt;em&gt;La Jornada&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;También las paredes de varias habitaciones: libros que se ven muy usados, muy leídos. De filosofía, crítica literaria, historia, literatura. No son primeras ediciones, es la biblioteca ''de un muchacho pobre", explica Emmanuel Carballo (Guadalajara, 1929), premio Nacional de Ciencias y Artes 2006 en la categoría de Lingüística y Literatura, galardón que en octubre le entregará el presidente Vicente Fox. Con la vehemencia que impregnó durante décadas sus críticas literarias (''más de mil"), la misma que, como ha confesado en varias ocasiones, le generó un sinnúmero de enemistades, Carballo se define en entrevista con La Jornada como el partero y sepulturero de varias generaciones de escritores. ''Tuve mi época, hice lo que pude y no me arrepiento. Los mejores escritores mexicanos que siguen hoy en ejercicio los descubrí yo. Fui partero. Y el sepulturero de muchos. ''Hay muertos que han tenido su segunda vida, ¡cuántas veces pude haberme equivocado!, pero ahora que lo pienso... creo que ninguna", y estalla en carcajadas. Feliz por el premio que, insiste, debió llegarle hace años para disfrutarlo al máximo, el ensayista dice que siempre buscó en la literatura la excelencia: ''No me gustaban los escritores de en medio, ni de debajo de la tabla, pensando en el futbol, sino los que iban a ser campeones: los que iban a vender y a vender, a iluminar y enriquecer a sus lectores. ''Pero amo los libros, aun los que sé que no son buenos, porque provienen de alguien que puso toda su fe, todo su amor y toda su pasión. Eso hay que respetarlo." Por jurados que sean libres Carballo sostiene que los innumerables estímulos económicos que el gobierno ha dado a los escritores durante los pasados 12 años, mediante premios y becas, ''no han dado resultado, porque no ha surgido el gran escritor o novelista, poeta, dramaturgo, ensayista, entrevistador o crítico literario. El Estado y la iniciativa privada han sido muy generosos y quien ha fallado ha sido el escritor. ''Aplaudo que se aporte dinero a las letras, a todas las manifestaciones artísticas, pero el gobierno debería tener mejores jurados para que se exija lo suficiente. Hay becarios que pasan de una beca a otra y tienen la desvergüenza de decir: 'tengo 20 de escribir y no he hecho nada', 'me he burlado del erario durante 20 años y nada'. ''En este sentido, un homenaje al gobierno y una rechifla al escritor y al artista en general, porque no han estado a la altura de los premios. ''Hay que darles estímulos a los jóvenes, pero con jurados que no estén conjurados, que sean libres, que no tengan mafias, que se dediquen realmente a cumplir su función. ''Las camarillas que existen para ver qué ganan las vivimos no sólo en política, también en literatura, y eso está mal: provocan la falta de gran literatura, es decir, la falta de un Juan Rulfo, de un Jaime Sabines, de un Juan José Arreola, de un Carlos Fuentes, hasta de un Jorge Ibargüengoitia, que era un humorista de segunda categoría, pero ni siquiera eso tenemos, no los veo." Pasión por los libros y las letras A sus 77 años "cumplidos", Emmanuel Carballo sigue emocionándose al hablar de su gran pasión: los libros, las letras, la escritura. ''Tengo más de 50 años de escribir, empecé a hacerlo en periódicos, en 1949, ¡era un chamaco! Empecé a hacer mis primeras cosas en El Occidental de la cadena de José García Valseca, luego en El Informador . ''Cuando me vine a México fui redactor en México en la Cultura, el suplemento de Novedades que dirigía Fernando Benítez." El autor de Diario público 1966-1968 deploró que buena parte del periodismo actual esté en manos de negociantes, ''venden a los 'famosos' en la sociedad rastacuera mexicana: los líos de las actrices, los abortos. Nos han hecho que cambiemos nuestra mentalidad y no es justo. ''La prensa del siglo XIX hacía periodismo para formar, luego se dijo que se hacía periodismo para informar, ahora se hacen periódicos para vender, y si queda algún hueco se le dedica a la cultura. ¿Para qué sirve que los chicos vayan a la secundaria, a la preparatoria o a la universidad si no tienen que leer? Los libros están caros y los periódicos no ofrecen nada para leer, están llenos de secciones muy interesantes para los que buscan trabajo, de niñas guapas que viven de salir en sociedad. No hay ningún suplemento que le diga a un muchacho de la Univer sidad Nacional Autónoma de México o del Politécnico qué libros se publicaron la semana pasada en México." Hace varios años que Emmanuel Carballo dejó, formalmente, de hacer crítica literaria. Dice que ahora es historiador de la literatura, pues ''hay muchas cosas que ya no entiendo, entonces no tengo el derecho de hacer crítica literaria, estaría dando gato por liebre. ''Ya no entiendo muchas ideas filosóficas, teológicas, literarias, artísticas en general, y si no entiendo eso, no entiendo a los jóvenes, soltaría los orines fuera de la bacinica. Pero debo leerlos. Cuando me preguntan en radio acerca de algún autor, opino, pero ya no me siento capaz. ''Uno de los secretos de la crítica es leer dos veces el libro que vas a reseñar, por más malo que sea. La primera para entender más o menos de qué trata, la segunda para ver los detalles, la estructura, el estilo, la creación del personaje, la atmósfera, a quién se parece dentro del panorama de tu literatura. ''Y luego, al escribir la crítica, no dar el maquinazo, sino hacerlo como si estuvieras escribiendo Romeo y Julieta o La Ilíada. La tontería más grande que escribas hay que hacerla como si fuera una obra maestra, de otra manera es innoble para uno mismo y para el lector." Despertar de conciencias Carballo asegura que la literatura es muy rara, no sigue reglas: ''En un momento, cuando parece que no va a haber nada y la atacan por todos lados, surge algo. ''Ahora, como no hay ideología en el gobierno, no sabemos qué pasará. Sartre decía que no se puede ser escritor y de derecha. ¡Estoy totalmente de acuerdo!, cuando mucho puedes ser devoto y que tu alma se vaya al cielo, nada más. ''No vas a ser escritor si eres de derecha, pues para hacer literatura hay que conocer los pecados del alma, gozarlos, sufrirlos, ser tan libidinoso como los personajes. El escritor plantea grandes problemas, de aquí, de allá, del hoy, del más allá, la vida, la muerte, el amor, el desengaño, la angustia, la traición. Para eso debe plantear seres y conflictos de primera categoría. "La literatura es amor, aunque revista cualquiera de las caras del odio. A quien más odias, quizá es a quien más amas. Algo raro pasa, pero suele suceder. Lamentablemente, ahora para vender libros, deben ser frívolos, pues los que los leen son unos tarados, y hay que hacer una literatura tarada, con los temas de moda: el baile, el canto, la mariguana, el narcotráfico. ''Cuando uno se vuelve viejo es muy fácil regañar a los jóvenes y no entenderlos. Trato de entenderlos y me gustaría estar equivocado, pero no le auguro a la literatura mexicana grandes éxitos en los próximos años si las cosas van como van." -¿Qué deberíamos recuperar para fortalecer la literatura mexicana? -La división política que está viviendo México puede ser productiva para la literatura, aunque para el país sea desastrosa. Porque va a despertar las conciencias dormidas. Unos en favor, otros en contra, pero habrá literatura que maneje ideas, tomas de conciencia. Escritores que se la jueguen, que no estén sentados, dedicados a hacer dinero, a ganar premios y a vestir best sellers. ''Pues el best seller se desinfla, tiene un tiempo de vida muy corta. La gran obra es como pan con levadura: crece, crece, crece, hasta que parece una catedral: Rulfo crece, Arreola crece." &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115886618434174057?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/09/las-becas-no-han-producido-un-solo.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115871205337837374</guid><pubDate>Wed, 20 Sep 2006 00:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-09-19T17:27:33.403-07:00</atom:updated><title>"La Genara" de Rosina Conde, exhibe problemáticas que no han sido resueltas</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por: José Vilchis&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;*** Francesca Gargallo, autora del prólogo de la nueva edición&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Genara, nacida en Tijuana, donde ha pasado la mayor parte de su vida, descubrió la infidelidad de su esposo y no está dispuesta a perdonarlo pese a que aquellos que componen su círculo social y familiar (sus padres, sobre todo) la exhortan a perdonar al infiel y actuar correctamente. Recurre a Luisa, su hermana mayor, en busca de consejo. Siempre la ha visto con admiración por haberle exigido el divorcio a Martín, para luego marcharse a la Ciudad de México a cursar una maestría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la trama de la novela La Genara, de Rosina Conde, (Conaculta/Cecut, 1998) este personaje central se ve en la encrucijada de elegir entre su dignidad como mujer o quedar bien con la sociedad tijuanense, lo que da origen al intercambio epistolar a través del cual se desmenuzan los subtramas que tocan los temas de la violencia conyugal, el narcotráfico, el sexo, la cultura, la anorexia, que son abordados con seriedad con un tono que sugiere ligereza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eve Gil, al presentar la obra en su segunda edición, refiere que Rosina Conde es el único espejo que refleja la muchas veces dolorosa realidad de las mujeres de aquellos lares, donde a veces pareciera que los únicos destinos posibles para una mujer pobre, son los reinados de belleza o la confinación a una maquiladora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reveló que Francesca Gargallo, autora del prólogo de la nueva edición, compartió con ella el más reciente y  venturoso hallazgo literario, del que expresó literalmente: “Es lo mejor de autoría femenina que he leído en mucho tiempo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No tenía por qué dudar de la lucidez de una escritora tan enamorada del lenguaje como Francesca... No podía menos que estar de acuerdo con ella pues, por lo que a mí respectaba, también era de lo mejor que había leído en mucho tiempo, ya no digamos de autoría femenina, sino de autoría mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Definir por qué la lectura de La Genara me cautivó podría tener que ver, lo reconozco, con el hecho de que me reconocí de inmediato en sus personajes y en su problemática, así como en su lenguaje, en sus deseos y en su concepción del mundo, porque soy una mujer de la frontera norte que un buen día descubrió que si no salía pronto de ahí, el tedio petrificaría mi alma, que es exactamente lo que impulsa a la heroína, que da nombre a la novela, a abandonar su Tijuana natal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, comentó que Francesca, cuyo caso podría no ser el mismo de Genara, pero sí muy cercano (“las mujeres, a fin de cuentas, somos una especie de exiliadas en la sociedad patriarcal”), se identificaba también con las situaciones aquí expuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Concluyo que cualquier mujer de nuestro tiempo puede sentirse fuertemente identificada tanto con Genara como con Luisa, su hermana menor, con quien establece una nutrida correspondencia. Genara o La Genara, como diríamos en el norte (y procuramos no decir en el sur donde se considera insultante anteponer el artículo la o el al nombre propio), es una mujer divorciada a sus 35 años que considera que la mejor manera de escapar de sus problemas conyugales, familiares y sociales (porque familia y sociedad se empeñan en asumirse juez y parte de una decisión que sólo a ella le compete), es retirarse a la Ciudad de México a cursar una maestría”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacida en Mexicali, B. C, en febrero de 1954, Rosina ha construido una sólida obra literaria que se presta a cualquier tipo de análisis, literario, histórico o sociológico. Autores como Daniel Sada, Luis Humberto Crosthwaite, David Toscana o Federico Campbell, han recobrado en forma admirable los paisajes, las atmósferas, esa belleza violenta del desierto y los rasgos de esa particular forma de humanidad que caracteriza al hombre fronterizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su novela La Genara Rosina echa mano de un recurso escasamente socorrido en la literatura de fin de siglo: el intercambio epistolar, si bien la autora va mucho más allá al mezclar diversos remitentes y destinatarios (Genara, Luisa, Francisca, Fidel, Eduardo y un anónimo) y alternar los medios: la carta tradicional, el e-mail y el telegrama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En realidad la literatura epistolar no es novedosa, es tan antigua como el correo mismo. Lo que sí fue novedoso fue hacer una novela epistolar cuando la sociedad estaba haciendo a un lado la correspondencia personal, ya que, debido al avance tecnológico, resultaba más inmediato y cómodo hablar por teléfono, independientemente de su costo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Con la irrupción de la internet, la sociedad, principalmente los jóvenes, recuperó la epístola, y lo novedoso de mi novela es que aprovecha todos los medios de la epístola actual para expresarse. Los personajes de La Genara se comunican por fax, correo electrónico, mensajería, telégrafos y correo tradicional”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rosina cuenta que el abandono por parte de la pareja, cuando el hombre argumenta el tiempo que dedica al trabajo, es de lo que se queja la mayoría de las mujeres. Respecto a recuperar a la pareja tradicional, aunque haya engaños de por medio que luego se perdonan entre sí, expresó que todas tienen sus pactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El problema es cuando esos pactos no se respetan, o cuando una parte le exige a la otra fidelidad, sin ser fiel. Creo que ese es un problema de cada pareja y que es a la pareja a quien le toca resolverlo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hay una salida a esta problemática?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, responde, sólo es cuestión de que una se lo proponga, ya que esa es una decisión personal a la que nadie nos puede obligar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En cuanto a que los hijos necesitan la presencia de un padre, eso no es cierto. Soy madre soltera, y ninguno de mis dos hijos tuvieron necesidad del padre, aun cuando lo conocen y lo ven de vez en cuando (y no porque yo me negara a que lo vieran, sino porque a él no le interesó estar presente). Muchas veces el padre está en teoría, pero igual nunca está presente, porque así como tiene a la mujer en el abandono, con más razón a los hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Creo que es mejor vivir con la madre (o con el padre), y ver al padre cuando sea conveniente, y no vivir en una familia supuestamente completa, que probablemente sea más disfuncional que la familia con una mujer sola a la cabeza (todo depende de lo que se entienda por soledad)”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115871205337837374?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/09/la-genara-de-rosina-conde-exhibe.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115816794272107768</guid><pubDate>Wed, 13 Sep 2006 17:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-09-13T10:19:02.746-07:00</atom:updated><title>Homofobia: Testimonio de Sergio Téllez-Pon</title><description>&lt;em&gt;Es fundamental que, para terminar con la homofobia rudimentaria, la educación sexual sea impartida desde la educación primaria, incluso para crear una aceptación, más que la simple "tolerancia", a otras manifestaciones sexuales.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;por Sergio Téllez-Pon[&lt;/strong&gt;&lt;a href="mailto:sergio@anodis.com" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;sergio@anodis.com&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;]&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;poeta y crítico literario&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La verdad es que nunca imaginé que me iba a tocar en vida propia padecer la discriminación y un ataque por mi preferencia sexual. Y aunque he sufrido muchos asaltos a lo largo de mis 25 años viviendo en esta ciudad, desde hace 9 que vivo una vida homosexual (los mismos que llevo participando en asociaciones de lucha contra el sida y por los derechos de minorías sexuales), nunca había sido discriminado ni golpeado de la manera como lo fui la noche del sábado 2 de septiembre pasado. Ese día, dos amigos y yo fuimos a un antro ubicado en Paseo de la Reforma, pero como llegamos temprano aún no había un buen ambiente, así que decidimos salir a tomar algo a cualquier otro bar de la Zona Rosa y regresar más tarde, cuando ya hubiera más gente. Salimos, pues, y caminamos sobre Reforma hasta Río de la Plata, allí cruzamos los plantones sobre la avenida y entramos por la calle de Toledo. Bajamos una cuadra y dimos vuelta en Hamburgo a la izquierda. Cuando habíamos avanzado media cuadra, Víctor Espíndola, uno de mis amigos que nos acompañaba, vio un anuncio en el que, se decía, vendían terrenos en Tepoztlán, él dijo que se compraría uno y yo agregué, bromeando, que allá es carísimo ya que viven muchos extranjeros. Dimos unos cuantos pasos, cuando dos autos se pararon de pronto y de uno de ellos una persona alta, robusta, de piel y ojos claros, nos gritó: "A ver, pinches putos, ya valieron madres". Seis hombres salieron de inmediato, se avalanzaron sobre nosotros e inició la corretiza. A pocos metros uno de ellos me alcanzó, me empujó y con la velocidad que yo traía rodé hasta el pavimento donde me propinó algunas patadas; pronto pude levantarme y volví a correr. Metros antes de llegar a la avenida Sevilla, otro de los sujetos me volvió a alcanzar, me tomó del cabello (debo decir que lo tengo un poco largo) y así, yo en posición de escuadra, volvió a lanzarme patadas al cuerpo. Cuando por fin pude desasirme de él, volví a correr para encontrarme con Víctor. Nuestro otro amigo había podido huir de nuestros agresores y ya nos estaba esperando en la esquina de Tokio con Sevilla junto con un sexoservidor de la zona quien nos preguntaba sobre la agresión. Fue él quien nos dijo que ese tipo de "operativos" se hacen los primeros día de cada mes, "de hecho—agregó—les tocaba venir ayer, pero no vinieron por el Informe". El asunto no quedó allí ya que, después supimos por nuestras indagaciones y la información de otras personas, que un involucrado en la agresión era un alto mando de la SSP de la ciudad de México. Por eso es fundamental que, para terminar con esta homofobia rudimentaria, la educación sexual sea impartida desde la primaria (como se recomendó en Toronto, Canadá, durante la reciente Conferencia Mundial sobre VIH/SIDA), incluso para crear una aceptación, más que la simple "tolerancia", a otras manifestaciones sexuales. Pero cuando esto se quiere implementar en México, los grupos conservadores se lanzan contra el inocente libro de Biología para sexto de primaria y lo tildan de "pornográfico". Por otra parte, es inconcebible que ese mismo fin de semana, el presidente Fox dijera en Baja California Sur que por la excelente recaudación fiscal y los excedentes petroleros se le daría a ese estado 600 millones de pesos por los daños causados por el huracán John, y también ese mismo fin de semana se anunciara un recorte presupuestal al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) de 12 millones de pesos. En la ciudad de México, además debemos pedir la regulación del sexoservicio masculino, así se podrá evitar más eficaz y eficientemente los asaltos e inseguridad toda en la zona, y por si fuera poco, se debe legislar para tipificar los crímenes de odio por homofobia, como se hizo en Estados Unidos desde los casos de Teena Brandon y Matthew Shepard. Curiosamente ese mismo día en que a nosotros nos agredieron, pero en Monterrey, otros chavos gays habían sido golpeados por policías municipales. Sin embargo, en este caso, en entrevista con un diario local el jefe de la policía de la ciudad salió en defensa de los elementos de su corporación diciendo que "los homosexuales estaban enfermos". El siempre valiente escritor Joaquín Hurtado le dirigió una carta pública donde le hacía ver lo erróneo de sus declaraciones. Contra todo eso hay que seguir luchando, así que aún falta mucho por hacer. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115816794272107768?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/09/homofobia-testimonio-de-sergio-tllez.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115751016703655521</guid><pubDate>Wed, 06 Sep 2006 02:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-09-05T19:40:39.203-07:00</atom:updated><title>"Réquiem por una muñeca rota", analizada en tesis de doctorado sobre literatura lésbica</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Comparto con ustedes esta maravillosa sorpresa: se trata del anuncio de una defensa de tesis de doctorado de Margaret Frohlic, del departamento de Lengua y Literatura Hispánicas de la Stony Brook University, de Nueva York:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;Stony Brook University&lt;br /&gt;The Graduate School Doctoral Defense Announcement&lt;br /&gt;Nationality and Lesbian Sexuality in Latina, Latin American, and Spanish&lt;br /&gt;Narrative By Margaret G. Frohlich&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;This dissertation examines the relation of national identity to sexual identity in contemporary Hispanic novels and films of a lesbian theme. This diverse array of narratives eco each other in many key ways and share in common an historical stage in which national boundaries are in flux. Associated with waves of immigration and globalized economies, these fluctuations call into question the essential quality of other social identifications, such as gender and sexuality. The novels selected for this dissertation highlight the difficulties of affirming a marginalized identity in this context without repeating the same modes of exclusion that characterize marginalizing power relations. Negotiations between lesbian and national identity are evident in narratives from the 1990’s, such as Con Pedigree by Lola Van Guardia (Isabel Franc) and the film Brincando el charco directed by Frances Negrón-Muntaner. The interplay between nationality and sexuality in a context of cultural and spatial border crossings works to destabilize the binaries local/global and hetero/homo. Frequently a topic of lesbian fiction, the figure of the bisexual further complicates these facile oppositions. La insensata geometría del amor by Susana Guzner and Margins by Terri de la Peña explore sexual biases surrounding bisexuality and relate disputes over sexual boundaries with national border tensions. These novels reveal the complex relation of margin to center and how mechanisms of exclusion are perpetuated and produced in both sites. Lesbian fiction extends the topic of difference within lesbianism to the problematic ofdifference within language. This genre frequently depicts characters engaged in the act of writing, and the national inflection of this writing reflects the deterritorialization that characterizes a minor literature, as defined by Deleuze and Guatarri. The novels Beatriz y los cuerpos celestes by Lucía Etxebarria and Réquiem por una muñeca rota by Eve Gil further our understanding of space-time ontology and lesbian identity by emphasizing characters’ discomfort with the linear temporality that undergirds the historically intact nation. These novels indicate the epistemological constraints on various figurations of sexuality and suggest the need for a more nuanced understanding of the relation of national discourse to sexual discourse, one that permits their interdependencies.Date: August 28, 2006 Program: Hispanic Languages and Literature Time: 2:00 Dissertation Advisor: Professor&lt;/span&gt; Lou Charnon-Deutsch&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.grad.sunysb.edu/ddd/pdf/MargaretFrohlich.pdf#search=%22Eve%20Gil%22"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#cc0000;"&gt;http://www.grad.sunysb.edu/ddd/pdf/MargaretFrohlich.pdf#search=%22Eve%20Gil%22&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115751016703655521?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/09/rquiem-por-una-mueca-rota-analizada-en.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115706896815109665</guid><pubDate>Fri, 01 Sep 2006 00:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-08-31T17:02:48.166-07:00</atom:updated><title>Roberto Calasso: el mortal que se tutea con los dioses</title><description>&lt;div align="justify"&gt;“Desde hace más de veinte años escribo un solo libro compuesto de muchos —señala Roberto Calasso, de los escritores italianos más amados del mundo y acaso el más original de principios del siglo XXI—Todo empezó con La ruina de Kasch, donde hablo de la liberación que significa contar historias. El próximo será Ka., así, con punto al final. Estos libros tienen su origen en mi insatisfacción con la forma ensayística, por lo que hago una especie de ensayo narrativo, sin notas al pie ni cosas de esas. Es por eso que los periódicos no saben cómo clasificarlos. Algunos los etiquetan como “ficción” y otros como “no-ficción”. Lo sagrado está siempre presente en su obra, sin embargo el autor es tajante al asegurar que no es necesario incluir la palabra “religión”. Literatura es suficiente. La literatura es un mundo por sí mismo&lt;br /&gt;            Con Dante Alligheri, Roberto Calasso tiene más de una cosa en común, además de la extraordinaria semejanza de su perfil: que es florentino y escribe, básicamente, sobre dioses y deidades. A él le debemos haber abierto esa puerta que parecía haberse cerrado definitivamente con Mallarmé y que Nietzsche dejó discretamente entreabierta, como preparada especialmente para Calasso. Nacido en 1941, este autor de obras maestras tales como Ka, La literatura y los dioses y Las bodas de Cadmo y Harmonía, que cuenta las historias no incluidas en La ruina de Kasch, publicadas en Anagrama, eligió a México, concretamente a la editorial Sexto Piso, para publicar una serie de ensayos inéditos reunidos bajo el título de La locura que viene de las ninfas y otros ensayos (2004). “Me da gracia que Sexto Piso haya publicado dos libros, uno, mi primer libro, que es una novela, El loco impuro, el único que no estaba publicado en Anagrama sino en Piados, y este último, inédito inclusive en italiano. Los dos libros incluyen la palabra locura, que quizá transmitan algo sobre el autor—ríe—, pero hay otros temas también.”&lt;br /&gt;            Calasso, editor él mismo, creador y director de una de las editoriales más prestigiadas de Italia, Adelphi, aplaude la arriesgada aventura emprendida por el joven editor y escritor Luis Alberto Ayala Blanco, creador de Sexto Piso, editorial un tanto marginal pero que ha publicado libros raros y maravillosos, de autores tan prestigiados como Milorad Pavic, Alberto Savinio, Goran Petrovic y George Orwell, entre otros: “Tengo una gran estima por el programa editorial de Sexto Piso pues en los últimos años casi no han surgido nuevas editoriales y esto es en todo el mundo, incluido los Estados Unidos y Alemania”&lt;br /&gt;            Ayala Blanco, que probablemente fue el primer lector mexicano que conoció a Calasso, interviene para contar que alguna vez hizo una tesis de maestría en Ciencia Política sobre el autor florentino, “cuando me puse en contacto con él —continúa —me envió un paquete con muchos libros, y entre ellos venía un texto a máquina con correcciones manuales que se titulaba La locura que viene de las ninfas. Ese ensayo me parece no sólo fascinante, sino indispensable para entender la obra de Calasso porque la posesión, él mismo lo ha dicho siempre, es el tema central de sus obras. En marzo de este año le pregunté si no quería hacerlo libro y de inmediato me respondió que sí, y además ofreció otros tres maravillosos ensayos para completar el volumen.”&lt;br /&gt;            Los textos a los que se refiere Ayala Blanco, abordan a la Lolita de Nabokov, un análisis védico sobre la película de Hitchcock La ventana indiscreta y dos más donde habla de su experiencia como editor. En todos ellos están presentes las ninfas, esa exaltación de la locura literaria, “(...) el arte no se deja alterar por sus significados —dice Calasso en el ensayo titulado “El plató de la mente”—. Fue (George) Dumézil quien una vez recomendó el placer de leer La Iliada de corrido, “sin hacerse preguntas”, sin pensar en nada más que en la historia contada, sin comentarios, sin diccionarios, por lo tanto sin significados. Ese placer es la verdadera ordalía del arte. Lo que resiste esa prueba está salvado (...)”&lt;br /&gt;            —Decía Walter Benjamín —continúa el autor florentino —que el modo más inmediato de vivir la telepatía, es cuando uno abre un libro, o sea, algo que todos conocemos, y la posesión es la misma cosa, es algo que se manifiesta en nosotros continuamente y la diferencia estriba en si logramos ser conscientes de ello (de la posesión) o no. Si no somos conscientes, únicamente la padecemos. En el caso contrario pueden suceder muchísimas cosas, algunas de las cuales fueron descritas del modo más lúcido por Platón a través del personaje de Sócrates. Lo que quiero decir con esto es que se trata de algo muy antiguo y permanece idéntico hasta el día de hoy ya que la mente está hecha de ese modo.&lt;br /&gt;            Cuando se le pregunta el origen de su interés por los “antiguos primitivos”, como él mismo dice en algún lugar de Las bodas de Cadmo y Harmonía y concretamente por los dioses griegos e hindúes, la respuesta no se deja esperar: “No lo sé francamente. Me queda muy claro que lo encuentro por todos lados. Lo que es definitivamente seguro es que si nos enfocamos en algunos textos como la parte de la India, los Upanishad, o la parte griega, todo lo que sucede entre Parménides y Platón, es inevitable tocar los temas esenciales sobre los cuales vivimos, sobre los que está basada nuestra vida, mientras que si buscamos pensadores más recientes, excepto Nietszche, no las encontramos: tenemos que ir a la antigüedad.&lt;br /&gt;            Entre risas, Calasso reconoce que el siglo XXI no ha producido gran cosa, ya no digamos en cuanto a la literatura que regresa a los orígenes como la suya, sino en la literatura en general, quizá porque apenas comienza, “de hecho creo, para salir de los temas literarios, que nunca, en estos últimos doscientos años haya habido tal distancia entre aquello que sucede, que es enorme y muy duro, y la capacidad de elaborarlo, de crearlo con la mente. Existe una terrible distancia. Y creo que en algún tiempo esto quedará muy claro, esta especie de inmenso balbuceo e incapacidad de expresar una idea. Lo que en La ruina de Kasch yo llamo “el innominable actual”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115706896815109665?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/08/roberto-calasso-el-mortal-que-se-tutea.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115669938645369618</guid><pubDate>Sun, 27 Aug 2006 17:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-08-27T10:23:06.460-07:00</atom:updated><title>La ciencia poética de Ada Byron</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Texto publicado en el número de agosto de la revista &lt;em&gt;Replicante&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por: Eve Gil&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bill Gates no sería hoy el hombre más rico del mundo si no fuera gracias a una señora. Para ser más exactos, una señora que a mediados del siglo XIX se preguntó si sería posible perfeccionar la calculadora inventada por el científico protoinformático Charles Babbage, introduciéndole funciones que auxiliaran en la composición musical y la producción de gráficos. Empezó traduciendo un artículo del matemático italiano L.F Menabrea donde se describía y analizaba la máquina de cálculo. Terminó incluyendo demostraciones de cómo calcular funciones trigonométricas que contuvieran variables, así como las instrucciones del primer programa que haría funcionar la máquina. No lo sabía, pero estaba a punto de convertirse en la primera programadora de computadoras. Usaba su nombre de casada, Lovelace, pero esta mujer de treinta y pocos años cargaba a cuestas un apellido demasiado notorio para ser ignorado: se llamaba Ada Byron.&lt;br /&gt;            Y si bien se asegura que su tumba es ahora más frecuentada que la de su padre, los historiadores de la tecnología se han encargado de minimizar, cuando no de obviar, su injerencia en el desarrollo de la cibernética, aún cuando en 1979 el Departamento de Defensa de los Estados Unidos se basó en el lenguaje de programación diseñado por ella en 1843 para crear el primer programa informático moderno; un lenguaje de multitareas que puede ser  compilado por lenguajes separados y en 1980 sería patentado, en su honor, con el nombre de ADA. Y aunque haya partido de la idea de Babbage, Ada terminó obteniendo un producto absolutamente original al que nombró “máquina analítica”, que no llegó a construirse en su momento pero tuvo el buen tino de registrar bajo las iniciales AAL, temerosa de que se supiera que su inventor era una mujer. El futuro de la humanidad quedaba encerrado en el sueño de una mujer.          &lt;br /&gt;A pesar de que Ada no destacó fuera de su círculo social -donde brilló no precisamente por su talento científico sino por ser hija de Lord Byron-, y de que su existencia estuvo marcada por la nostalgia por el padre y una serie de quebrantos de salud que la llevarían prematuramente a la tumba, oh ironía, a la misma edad que Byron (36 años), puede decirse que fue afortunada. Su madre, lady Anabelle Milbanke, única mujer legítima de Byron, castigó las infidelidades de su célebre marido de la forma más cruel que pudo ocurrírsele: separándolo para siempre de su única hija, a la que ni siquiera llegó a conocer. Para llenar el hueco de la hija a la que siempre echó de menos y a quien le escribió sus más hermosos poemas, Byron adoptó a Allegra, la niña que procreó durante su aventurilla con Clare Claremont, hermanastra de Mary Shelley, autora de Frankenstein, la cual moriría ahogada a los nueve años. Esta fatalidad no haría sino incrementar el dolor que le producía la ausencia de la hija a la que no conocía, y por la que despilfarró una verdadera fortuna en abogados que nunca pudieron concederle la alegría de besarla. Apenas les fue posible intercambiar algunas cartas. Decepcionado, Byron permaneció alejado de la Gran Bretaña y moriría en Grecia, como parte del ejército griego contra los turcos, en 1862.&lt;br /&gt;            Nacida el 10 de diciembre de 1815, en pleno auge de las batallas napoleónicas, Ada Augusta Byron nunca logró convencer a su madre de que le permitiera conocer a su padre, a quien Anabelle describía como un verdadero monstruo de depravación, sin que por ello cejara la pequeña Ada de su empeño. A favor de lady Anabella hay que señalar que nunca puso reparos en que su hija se enfrascara en el estudio de las matemáticas, descuidando aspectos más propios de la educación de una dama. Los biógrafos de Ada consideran que la razón por la que Anabella alentó el interés científico de su hija, fue porque pensó que las formulas y los números la mantendrían alejada de la poesía, cuyo cultivo, temía, pudiera desencadenar en ella las mismas bajas pasiones que en su padre. No obstante, Ada llamaba a lo suyo “ciencia poética”. No se le escatimarán tampoco otras prácticas “poco femeninas” como la gimnasia y la equitación.&lt;br /&gt;            Naturalmente, Ada empezó a frecuentar los círculos científicos desde muy jovencita. Ahí conocería a quien sería su mentora, la astrónoma y también matemática Mary Sommerville, junto a la que tradujo, a la edad de 17, unos textos de La Place que serían utilizados más tarde en Cambridge, aunque el interés de Ada rebasaría pronto el campo de las matemáticas para involucrarse en la aplicación de estas a la tecnología. Por conducto de Mary, casada por cierto con un hombre que detestaba a las sabihondas, el capitán Samuel Greig, conocería Ada al que sería su futuro esposo, William King, octavo barón de King y conde de Lovelace, del que, dicen las malas lenguas, se enamoró por lo mucho que le recordó a los retratos de su padre, pues William distaba de ser tan inteligente como ella. Por fortuna para Ada, él no sólo no se sintió acomplejado por su superioridad intelectual sino que impulsó sus estudios matemáticos, amén de permanecer fielmente a su lado cuando se presentan las inesperadas complicaciones de un sarampión contraído durante la infancia y que estuvo a punto de dejarla inválida, aunque terminara convirtiéndose en una espléndida amazona. Enferma y todo, Ada le da a William tres hermosos hijos.&lt;br /&gt;La condesa de Lovelace estuvo muy cerca de Charles Babbage durante su creación del motor. calculador. Este imaginaba una máquina dotada de memoria, una perforadora de tarjetas y una impresora, pero adolecía de dos puntos débiles: la mecánica y las tarjetas perforadas. Ada corrigió los errores más graves del proyecto y Babbage no solo la escuchó atentamente cuando hizo algunas sugerencias que presagiaban el que sería su invento personal, sino que incluyó todas las observaciones de su aprendiz, con el respectivo crédito, en el resumen que se publicaría en una revista científica francesa. La cara poco amable de la entrañable amistad entre Ada y su mentor, es que este la introdujo en la afición por las carreras de caballos donde ella terminó jugándose la fortuna familiar. Además de Babbage, Ada se granjeó la confianza y la amistad de otros personajes célebres como sir David Brewster, inventor del calidoscopio; Michael Faraday, inventor del motor eléctrino, el generador y el dinamo, y el novelista Charles Dickens. De este último se dice, fue el último en verla con vida cuando convalecía de cáncer uterino.&lt;br /&gt;Muerta el 27 de noviembre de 1852, Ada será sepultada al lado de su padre, por petición propia, en Nottinghamshire, sin obtener nunca el menor reconocimiento por su contribución a la ciencia. En 1890, el estadounidense Herman Hollerith utiliza la primera tarjeta para tabular la información del censo de Estados Unidos. En 1931, Vannevar Bush construye la primera computadora análoga de la era moderna. La intervención Alan M Turing, en 1937, y de John von Neumann, en 1946, fue decisiva para desarrollar la moderna computadora electrónica digital. Pero nada de eso hubiera sido posible sin la idea original de lady Ada Lovelace.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115669938645369618?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/08/la-ciencia-potica-de-ada-byron.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115515765116698875</guid><pubDate>Wed, 09 Aug 2006 21:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-08-09T14:07:31.196-07:00</atom:updated><title>La censura como límite de la comprensión política</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por Vianett Medina&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La salida del aire del programa "Palabra de Mujer", transmitido en Estéreo Frontera hasta el pasado 13 de julio, ha puesto a discusión el deber social de la radio del Estado (en este caso, el Instituto Mexicano de la Radio, IMER). La cuestión se agrava a causa del detonante de la proscripción: una Mesa de análisis político sobre el proceso electoral, después de que el imaginario político y el voto ciudadano se vieron notoriamente conducidos por los medios masivos de información.&lt;br /&gt;Los tiempos democráticos exigirían que la radio pública favoreciera el flujo de pronunciamientos civiles y que los medios del Estado se instrumentaran como emisores de la verdad, para no ser sólo ecos de las voces empresariales que patrocinan y gobiernan los Medios comerciales. Al fondo de este acto de censura se transparentan motivos políticos (la sistemática postura antipanista y antipriísta de la conductora) e ideológicos (el posfeminismo de las instituciones del Estado) que pudieron ejercer presión sobre los directivos de este medio público. La crítica de género (relativa a las asignaciones culturales de lo femenino y masculino) pudo ser el antecedente (y el prejuicio) que encontró el justo pretexto en el escenario de la lucha por el poder en el actual escenario nacional.&lt;br /&gt;Génesis del conflicto: la política y el género&lt;br /&gt;Gracias al espacio radiofónico que ganó sin sueldo alguno y con un tiempo de dos horas semanales, Sonia Flores logró sostener en el aire durante casi cuarenta y tres meses una serie de debates sobre temas de interés genuinamente social y ocasionalmente molestos (salud pública, psicoterapia, violencia doméstica, crimen y política, derechos humanos: laborales, sexuales y reproductivos, entre otros) desde una franca postura de género, esto es, con la conciencia de que cualquier asunto de la vida cotidiana está atravesado por las disputas del poder y sus asignaciones culturales que refuerzan la desigualdad entre hombres y mujeres.&lt;br /&gt;Incursionar en el análisis de género suponía atender los sucesos cotidianos, por lo que la agenda de "Palabra de Mujer" cada jueves incluyó hechos de interés sociopolítico, efemérides y noticias. Y es que el enfoque de género, como corte transversal de la cultura, no elude campo alguno de la vida social, que se fundamenta, públicamente, en la estructura política.&lt;br /&gt;La desobediencia como derecho a desaparecer&lt;br /&gt;El IMER, distinguido por su periodismo crítico y su atención a los temas de cultura, esta vez opuso la discreción política al deber de contribuir a la formación de la opinión pública en torno a los sucesos recientes: después de las Elecciones, en la cabina de Estéreo Frontera se había colgado una petición dirigida a los locutores que constreñía sus menciones políticas a los "comentarios autorizados con respecto al impasse de resultados electorales", al agradecimiento del voto ciudadano, a la proclama de que "la opinión oficial es la del IFE" y a la felicitación al IFE por el exitoso proceso electoral. El 6 de julio Sonia Flores había seleccionado material escrito en torno a los conflictos poselectorales que empezaba a abordar cuando se le urgió a suspender la exposición del tema. Ella, en contestación, se dedicó a discurrir (al aire) sobre la censura.&lt;br /&gt;En torno a "Las Elecciones más reñidas en la reciente historia de México" o "Las Primeras Elecciones a la americana" (donde la imagen del candidato oficial había sido vendida mediante una estrategia mayormente publicitaria: Montero, 2006), suscitar el diálogo político en la ciudadanía acaso debía ser el imperativo de la radio alternativa, no monopólica ni en servicio de poderes ajenos a la ciudadanía. Por eso, en el veto a este atípico programa -tanto por su radical propuesta respecto a otros programas "de mujeres" como por su libre expresión política- se ve traicionada la vocación alternativa de la radio pública, cuando la radio comercial (impunemente) se especializa en fomentar la polarización política como estrategia de acrecentar la confusión y la homogenización de las masas con fines meramente económicos. La censura a la propuesta de Sonia Flores se presenta como clímax de una puntillosa vigilancia que antes ya había advertido y ahora denuncia públicamente a raíz de la cancelación de su proyecto.&lt;br /&gt;Las voces de una audiencia&lt;br /&gt;Para la audiencia local, aparentemente ajena a la aguda discusión pública de la política y de las cuestiones de género, posiblemente el programa de Sonia pudo ser bastante incómodo. Sin embargo, en la mesa de análisis de las elecciones del 13 de julio pasado, las frecuentes llamadas telefónicas durante el último programa expresaron un creciente interés y una necesidad, cada vez más consciente en la ciudadanía, de debatir y evaluar, en medios públicos, los acontecimientos nacionales.&lt;br /&gt;No obstante la aceptación del programa de Sonia Flores, el diálogo político en los medios públicos continúa siendo insuficiente y su discurso suficientemente inconsistente y mecánico para despertar la participación efectiva de un sector de la ciudadanía aún pasivo en lo tocante a las tareas de la democracia, que rebasan la participación puntual en unas elecciones. En ese sentido, "Palabra de Mujer" desaparece (¿temporalmente?) de la radio pública y del escenario en que se construye la opinión pública, todavía sometida a un pensamiento único, acrítico y obediente a la hegemonía de las fuerzas económicas, tan interesadas en oscurecer la comprensión de la realidad política.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía citada: Montero, F. X., Los mercenarios de la imagen. Mercadotecnia política contra democracia, Siglo XXI, México 2006&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115515765116698875?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/08/la-censura-como-lmite-de-la-comprensin.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115445026756186597</guid><pubDate>Tue, 01 Aug 2006 16:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-08-01T09:37:47.603-07:00</atom:updated><title>Visitando a las estrellas con Miguel Cane</title><description>&lt;div align="justify"&gt;“Las revistas de espectáculos en México son un mugrero”, afirma contundentemente el jovencísimo periodista y escritor Miguel Cane, autor de un libro sugerentemente titulado Íntimos extraños (Ediciones B, 2006), “Ahora sólo les importa quien se acostó con quien y quien tronó con quien”, de ahí que actores mexicanos como Salma Hayek o Gael García sean tan reacios a atender a la prensa mexicana; eso y no malinchismo como se ha dicho, aunque Cane, que ya ha convencido a Diego Luna de su profesionalismo, espera convencer asimismo a sus colegas.&lt;br /&gt;            Íntimos extraños es una colección de 33 entrevistas con actores hollywoodenses y europeos, originalmente publicadas en la revista Milenio y en Milenio Diario. Nicole Kidman, Johnny Depp, George Clooney, Colin Farell, Denzel Washington y Javier Bardem son algunos de los entrevistados, aunque hay que señalar que, no obstante su brevedad, distan de ser charlas superficiales, y algunas, como las realizadas con Julie Christie, Merryl Streep, Philip Seymour Hoffman y, muy especialmente la que cierra el libro con la sueca Liv Ullman, son poco menos que sublimes. “Liv Ullman es sumamente amorosa, se esmera por hacerte sentir bien.”&lt;br /&gt;            Cane es básicamente escritor, más concretamente novelista. A fines de este año, la misma editorial le publicará su primera novela, en la colección Ficcionario, una novela titulada Todas las fiestas de mañana, de temática policíaca: “Empecé en esto básicamente por accidente –explica, ante un suculento plato de enchiladas verdes-. Yo no estudié periodismo sino letras, pero un día tuve la suerte de conocer a Paco Ignacio Taibo I y a Enrique Castillo Pesado, que eran editores en El Universal, y empecé a colaborar con ambos, y Taibo me enseñó un montón de cosas. Le debo prácticamente mi carrera. Me enseñó a hacer crítica cinematográfica. Sabía que mi gran pasión era el cine, pero no empecé a hacer entrevistas hasta que trabajé para Televisa, donde tuve la suerte de tener como mentora a Elizabeth Vargas, una de las periodistas de espectáculos más respetadas del país, antes de que las revistas de espectáculos. Ella me enseñó a buscarle el ángulo humano a mis entrevistados, a idear una especie de formulario que hasta la fecha sigo utilizando: Uno: siempre ponte en los zapatos del otro; Dos: No le hagas preguntas que te ofendería que te hicieran; Tres: averigua quién es y reconoce su trabajo, por pequeño que sea y Cuatro: Recuerda que no eres su fan. Tú estás haciendo tu trabajo, no esperes volverte su amigo ni decirle, “¡soy tu fan!” Ellos están haciendo su trabajo tanto como tú estás haciendo el tuyo, y siempre tuve eso muy presente.”&lt;br /&gt;Pese a que cada una de las entrevistas resuma gran cordialidad, Cane confiesa que Keanu Reeves le costó algo de trabajo, “porque estaba enfermo y de mal humor cuando vino a México; estaba, el pobrecito, para el arrastre, y además lo habían hecho enojar… eso es horrible, cuando algún imprudente, que nunca falta, hace una pregunta idiota en una conferencia de prensa, arruina en gran medida tu trabajo porque, sin importar tu buena voluntad, ya no te será fácil acercarte al artista, capturar su interés, a menos que eches mano de todo tu ingenio y sicología. Creo que lo logré con Keanu, pero fue muy difícil. Lo admiro porque sabe proteger muy bien lo que no quiere revelar.”&lt;br /&gt;“Con Peter Sarsgaard (el terrible villano de Los chicos no lloran) se dio una muy buena sinergia. Simpatizamos mucho, nos caímos muy bien. Robert Rodríguez es un hombre sumamente accesible. No habla muy bien el español, pero no fue difícil porque hablo bien el inglés… Admiro mucho a Roman Polanski pero con él fue muy raro porque la entrevista se efectuó por video conferencia, además él ya tenía preparado lo que iba a decir, pero por mí podría haber estado recitando el directorio telefónico. La que más disfruté fue la de Gwyneth Paltrow. La hicimos en español y en inglés, aunque pude haberla entrevistado completamente en español porque ella domina el idioma.”&lt;br /&gt;“Ninguno me decepcionó –asegura el joven periodista-, a lo mejor porque en esta línea de trabajo debes de tener algo muy claro: son gente, y tienen días buenos y días malos, así que no me había hecho ilusiones sobre ninguno. De hecho me sorprendió darme cuenta de que Johnny Depp es mucho menos “pandroso” de la imagen que tiene. Me pareció una persona común y corriente, más corriente que común, como él mismo me dijo: “Veo películas con mis hijos y tengo que aplicar para gastos médicos mayores”; Colin Farell lo mismo, cero glamour; Julie Christie también, venía con la cara lavada y un suéter, y eso es refrescante porque cuando están muy maquillados sientes que estás hablándole a una imagen. Eso me ocurrió con Bette Midler durante una entrevista que no viene en el libro, que fue decepcionante. Siempre me ha dado la impresión de ser muy humana pero resultó muy diva. Yo sabía que iba a ser diva, pero francamente esperaba que fuera más humana. Me sorprendió mucho Glenn Close (la legendaria malvada de Atracción fatal), que es muy simpática, con un sentido del humor maravilloso, y además sumamente gentil con todo el mundo. Después de la entrevista me la volví a encontrar ese mismo día por la noche, cenando en un restaurante muy lejos del hotel donde nos habíamos visto, bebiendo cerveza Corona. Al verme pasar levantó la cerveza hacia mí y obviamente me sentí halagado.”&lt;br /&gt;Julie Christie, precisamente, señala en el libro: “(…) gente como Ingrid Bergman, como Marlene (Dietrich), que eran convertidos en una suerte de objeto de deseo imaginario que se adapta a un cierto ideal, pero tenían el temple y talento para estar a la altura. Hoy ya no hay nadie como ellas…”&lt;br /&gt;“… y dice que lo prefiere porque nunca se sintió merecedora de tanta fama. Ella es realmente tímida, y su paradigma es que, siéndolo, quería ser actriz. Me dio la impresión de ser una mujer sumamente inteligente y sensata. Estuvo en el set de películas legendarias como Doctor Shivago, con Omar Shariff, o Don’t look now, con Donald Sutherland, y sin embargo está más interesada por establecer un diálogo interesante entre ella y su entrevistador, y esa es la clase de entrevista que me interesa. De hecho, la única razón por la que vi Troya fueron los dos minutos en los que interpreta a la mamá de Aquiles (Brad Pitt). Troya sin Cassandra, sin Hécuba y sin dioses, no es Troya. Es Hollywood.”&lt;br /&gt;“El que me dejó abrumado fue Phillip Seymour Hoffman, tengo que reconocerlo. Es muy accesible y gentil, pero va directo al grano. De Javier Bardem me impresionaron su sensibilidad y su ternura. Sonó mi teléfono a las cuatro de la mañana y él, muy quitado de la pena, cuando preguntó donde estaba yo y le dije que en México, exclamó, “¡Coño, cómo es que nadie me dijo, te he despertado!”, y terminamos riendo.”&lt;br /&gt;Curiosamente, el máximo sueño de Cane, quien lo diría, es entrevistar a una actriz sumamente accesible, a la que incluso es posible saludar en la calle: “Me gustaría tener una entrevista larga con Angélica Aragón. No se ha dado la ocasión porque ha estado muy ocupada, pero hay contacto con ella y es una mujer encantadora, con un corazón de oro, pero es desconfiada de la prensa, y con justa razón.”&lt;br /&gt;“Mi gran entrevista imposible sería con Ingrid Bergman, pero entrevistaré muy pronto a su hija, Isabella Rosellini. A través de unos amigos mexicanos se enteró de la existencia de este libro, de que se cita de continuo a su madre y como manifestó su interés en leerlo, se lo envié.”&lt;br /&gt;Miguel Cane confiesa no ser pariente del actor británico Michael Caine: “Mi apellido verdadero me lo reservo por múltiples razones. He usado este desde los quince años, necesitaba un nombre corto y fácil de recordar.” Actualmente se encuentra preparando el segundo tomo de Íntimos extraños, que incluirá entrevistas de actores mexicanos como Julissa, Damián Bichir, Claudia Ramírez, Mauricio Yázpik, Damián Alcázar y Diego Luna, entre otros.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115445026756186597?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/08/visitando-las-estrellas-con-miguel.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115328555507320238</guid><pubDate>Wed, 19 Jul 2006 05:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-07-18T22:05:55.090-07:00</atom:updated><title>Proust versus Saint Beuve</title><description>&lt;div align="justify"&gt;“No es un libro, sino un proyecto”, dicen ambiguamente reseñistas de la nueva edición de Contra Sainte-Beuve, recuerdos de una mañana, inédito hasta 1954, que Marcel Proust (1871-1922) escribió, como señala el título, para rebatir los juicios del por entonces reverenciado (y que Harold Bloom sigue hallando interesante), Charles Auguste Sainte Beuve (1804-1869), y cuya realización daría pie a la más monumental pieza literaria en lengua francesa de todos los tiempos: En busca del tiempo perdido. Es decir, en el transcurso de la escritura de este tratado contra las alocadas ideas que Sainte Beuve promovió sobre el quehacer literario, algunas de las cuales me permitiré analizar más adelante, Proust descifró lo que él mismo denomina “la música confusa de la memoria”; esa que terminó dictándole su fastuosa obra novelística: “En ningún momento parece haber entendido Sainte Beuve lo que de particular tienen la inspiración y el quehacer literario, y aquello que diferencia por completo a este último de las demás ocupaciones del escritor. No establece límite alguno entre la labor literaria, donde, en soledad, acallando esas palabras que son tan nuestras como ajenas, y con las cuales, aun solos, juzgamos las cosas sin ser nosotros mismos, nos enfrentamos cara a cara con nosotros mismos, procuramos oír, y expresar, el sonido genuino de nuestro corazón (…)” (p. 113).&lt;br /&gt;            Independientemente de ser casi un bosquejo de En busca del tiempo perdido, Contra Sainte-Beuve, que, como veremos, es mucho más que un “proyecto” (el que Proust haya buscado infructuosamente su publicación nos habla de una obra acabada, no de un borrador), es ante todo un texto precursor de un género por hoy en boga como lo es el ensayo narrativo, además de un modelo de crítica literaria ejercida desde el acto mismo de creación, por alguien con la suficiente autoridad para hablar sobre los mecanismos internos, tanto morales como intelectuales, del escritor. Es necesario destacar que Sainte Beuve, considerado una autoridad entre los autores de la generación de Proust, tenía treinta años de muerto cuando el entonces joven novelista la emprendió contra sus conceptos, a todas luces (¿cómo es que solo Proust reparó en ello?) anquilosados, por no mencionar sus múltiples desatinos, de los cuales señalo por lo pronto uno: mientras que Sainte Beuve descarta de un plumazo a Stendhal del Parnaso literario francés, augura larga vida a los ínclitos Gasparin de Töpffer, Charles de Bernard, Vinet, Molé, Vicq d´Azyr y la señora de Verderlin, de los cuales poco o nada queda en la actualidad. Mientras que Stendahl… (me permito interrumpir el texto al modo proustiano). Pero este es apenas un botón de muestra de la nula habilidad de Sainte Beuve para profetizar trascendencias, porque también ningunea flagrantemente, nada más y nada menos que a Flaubert, a Balzac, a Baudelaire y a Víctor Hugo (Proust no ahonda demasiado en la enemistad del crítico con Hugo), por motivos perfectamente extra literarios, lo que en cierto modo resulta un consuelo: los críticos en los que inevitablemente estará pensando el lector, nuestros Saintes Beuves, pertenecen a una raza ancestral que Proust describe admirablemente: “En realidad, ese creador de toda la semana que con frecuencia no descansa siquiera los domingos y cobra su glorioso sueldo los lunes por lo mucho que complace a los buenos jueces y por los palos que asesta a los malos, concibe asimismo toda literatura como una suerte de Lundis que acaso pueden releerse, pero que han de haberse escrito en su momento, pendientes de la opinión de los buenos jueces, para agradar, y sin contar demasiado con la posteridad.” (p. 119).&lt;br /&gt;            Pero… ¿bajo qué óptica establecía Sainte Beuve sus juicios literarios? El crítico consideraba que para analizar una obra había que empezar por comprender al autor, es decir, escarbar en su intimidad, y de ser posible, si la proximidad histórica lo permitía, acceder a sus allegados para extraer de ellos toda la información posible que permita al crítico esbozar un retrato moral de su objeto de estudio. A continuación, una vez establecido el juicio moral, en el cual salían perdiendo casi todos, Sainte Beuve terminaba por confundir al autor con su obra. Esto, por lo que respecta a los autores muertos. A los vivos los juzgaba en la medida de su popularidad en los salones, de su recepción entre el público “conocedor”, asiduo a ese mismo círculo salonesco, y, sobre todo, a partir de su relación con la clase aristócrata, que, según revela Proust, fue la causa de que menospreciara al marginal Baudelaire, no obstante ser su amigo (Baudelaire, incluso, admiraba rendidamente a Sainte Beuve). Sainte Beuve no toleraba la vulgaridad (por la que tanto reprochaba tanto a Balzac como a Flaubert), sin entender, nos dice Proust, que es de la región espiritual de donde han surgido esas páginas que tal vez describan solo cosas materiales, en el caso de Balzac, “pero con ese talento que constituye la prueba innegable de que provienen del espíritu.” (p. 217). Lo que el crítico parece apreciar, además de las influencias de sus estudiados (el eterno intercambio: halagos igual a beneficios) es una prosa tan afectada y “deliciosa” que remita a la propia, pero, sobretodo, hay que insistir, el nivel de popularidad en los salones que finalmente se traduce en lo mismo: influencias. Proust se pregunta, como nos preguntamos nosotros respecto a algunos escritores de intensa vida social, a qué hora se supone que el escritor ideal de Sainte Beuve accede a la intimidad tan necesaria para leer, para escribir, ¿Cómo puede un conversador locuaz reservarse “la parte más delicada y tierna. la flor de uno mismo”?, porque, y en esto no puedo sino estar de acuerdo con el escritor, “lo que hemos escrito solos, para nosotros mismos, es nuestra obra genuina.” La gran lección de Proust, fundada contra los preceptos sainte-beuvianos, es que la verdadera literatura surge de la conversación del escritor con ese yo (“la música confusa de la memoria”) al que no es posible encontrar más que en soledad, “(..) los libros son obra de la soledad e hijos del silencio. Los hijos del silencio no deben tener nada en común con los hijos de la palabra, con los pensamientos nacidos del deseo de decir algo, de un reproche, de una opinión, es decir, de una idea oscura  (…)” (p. 219). Inspiración, memoria e imaginación son los elementos propicios a la creación literaria. El talento está vinculado a la memoria pues se trata de la capacidad para extraer no recuerdos enteros que imiten la realidad del suceso, sino aspectos autónomos que se transfiguran en detalles que componen un todo. “El arte que pretende asemejarse a la vida, al suprimir esa autenticidad de las impresiones, de la imaginación tan preciosa, suprime lo único precioso.” (p. 230). La creación literaria, pues, no puede obedecer al mezquino propósito de brillar en los salones, pues, plantear como hacía Sainte Beuve, que el escritor es un genio solo a ratos para llevar, la mayor parte del tiempo, la vida de un diletante, “es una concepción tan falsa e ingenua como imaginar que un santo tuviera una elevadísima vida moral para poder llevar en el paraíso una vida de placeres vulgares (…)” (p. 194)&lt;br /&gt;            Sin embargo, el mayor goce de este libro lo constituye la faceta crítica de Proust que al tiempo que contraviene, uno a uno, los argumentos de Sainte Beuve, ejerce él mismo la crítica literaria, aunque con sensibilidad e informalidad impregnada de charme de la que generalmente están despojados los críticos de pura cepa, ajenos a los íntimos procesos de la creación literaria. De este modo conocemos su admiración por Gerard de Nerval, en quien destaca la capacidad de, siguiendo el precepto de Flaubert (gurú de Proust), considerar la realidad como parte de una ilusión susceptible de ser descrita. Sorprende su juicio demoledor, no carente de afecto sobre un autor que pertenece a su misma genealogía literaria: Balzac. No debe extrañarnos, tras leer la crítica que de Balzac hace Proust, que él mismo sea una versión refinada y perfeccionada de aquel, cuyo estilo estudió tan exhaustivamente para efectos de su propia escritura de la cual pulió lo que llamó excesos en Balzac y acentuó sus virtudes, con los resultados por todos conocidos..   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115328555507320238?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/07/proust-versus-saint-beuve.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115222528442908453</guid><pubDate>Thu, 06 Jul 2006 22:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-07-06T15:34:44.456-07:00</atom:updated><title>Premio de Ensayo para Eve Gil</title><description>&lt;strong&gt;Por José Vilchis&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hermosillo, Son.- Greco Sotelo Montaño por Viajes y retratos. Crónicas en la mudanza del fin de siglo  y Evelina María Castillo Gil, con Jardines repentinos del desierto. Paisaje y carácter sonorenses en la narrativa mexicana del siglo XX, resultaron los ganadores del concurso El Libro Sonorense 2006, en crónica y ensayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las plicas se abrieron ante la notaria pública Yeri Márquez Félix y el director del Instituto Sonorense de Cultura, Fernando Tapia Grijalva, así como representantes de medios de comunicación, en la Biblioteca Bartolomé Delgado de León de la Casa de la Cultura de Sonora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el género de ensayo también se otorgó mención honorífica a Roberto Corella, por el trabajo Por asalto. Teresa Urrea contra el gobierno, firmado con el seudónimo Bandolero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jurado para ambos géneros, integrado por los escritores Humberto Félix Berumen, Julián Herbert y Gabriel Trujillo, señala que en Jardines repentinos del desierto. Paisaje y carácter sonorenses en la narrativa mexicana del siglo XX, firmado con el seudónimo Desert garden, “el autor muestra un conocimiento sólido de su tema, y su prosa es reposada y ordenada sin condescender a la solemnidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El libro se permite pequeñas bromas, digresiones, entronques entre el desierto oriental y la geografía sonorense, y al mismo tiempo posee un amplio horizonte de lecturas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre Viajes y retratos. Crónicas en la mudanza del fin de siglo, presentada con el seudónimo L. Fierro, el jurado expresó: “Nos ha parecido el volumen más logrado. Apreciamos en él la búsqueda de cierta unidad temática que, aunque a ratos convencional, resulta atractiva por su reflexión contemporizadora. En su mayor parte está integrado por artículos de opinión y algunas crónicas en las que el autor recrea cierta atmósfera política y cultural”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Greco Sotelo es historiador egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ganó el XV Concurso Internacional de Cuentos en Lengua Española Juan Rulfo 1999, concedido por el Centro Cultural de México en París con la obra Omar Gutmann, poeta menor. Es colaborador de revistas nacionales y autor de Club Guadalajara. Chivas la construcción de un orgullo (1999) y El oficio de las canchas (1950-1970).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eve Gil es originaria de Hermosillo, Sonora, y radica en la Ciudad de México. Hizo estudios de literaturas hispánicas en la Universidad de Sonora (Unison). Obtuvo el premio del concurso El libro sonorense 1995 y 1996, respectivamente, con dos novelas: Hombres necios y El suplicio de Adán, entre otros reconocimientos.  En abril pasado ganó el XXIV Premio Nacional de Cuento Efraín Huerta, para celebrar el CLXXXIII aniversario de la fundación de Tampico, Tamaulipas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En torno al tema de su ensayo Jardines repentinos del desierto. Paisaje y carácter sonorenses en la narrativa mexicana del siglo XX, Eve Gil, como la conocen sus amigos, comenta sobre el atractivo que el desierto ejerce en los escritores:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo creo que se debe a la desmesura y el misterio del paisaje; la sensación de que podrías no sobrevivir a tu asombro. El desierto es un lugar fascinante, plegado de espiritualidad pero también de peligro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que a ella compete, el desierto no ejerce la misma atracción; y habla de las sensaciones que le produce, aunque no niega que le agrada. “Nunca he sido amiga del calor, pero cada vez que regreso a mi tierra lo disfruto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al preguntarle si el desierto le generó alguna vez la inspiración para escribir alguna novela o cuento, como ha inspirado a muchos escritores tanto mexicanos como de otros países, dijo que “por lo pronto, me dio para escribir un libro de ensayos sobre el desierto sonorense en la literatura mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los autores a los que abordo en mi libro no son todos los que han escrito sobre el desierto de Sonora; de hecho tuve que restringirme a la literatura mexicana porque de lo contrario hubiera resultado un libro terriblemente voluminoso: incluir, por ejemplo, a Roberto Bolaño, John Steinbeck, D.H Lawrence y Gabriel Ferry, entre otros, hubiera generado una verdadera enciclopedia, aunque me cercioro de citarlos a lo largo de todo el libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los autores a quienes abordo, concretamente, son Alberto Ruy Sánchez, Agustín Ramos, Emma Dolujanoff, Francisco Rojas González, Brianda Domecq y Federico Campbell. Hubiera querido incluir a poetas como Aurora Reyes o Raúl Zurita, pero hubiera sido enciclopédico. No sé qué puede atraerle del desierto a mujeres como yo... a mí específicamente me atrae porque soy hija del desierto por partido doble, debido a mi ascendencia libanesa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más se puede decir del desierto, además de inspirar historias, crónicas, y guardar en sus amplitudes las intimidades de poetas y escritores? La escritora responde que “el desierto es el testimonio más vívido de la existencia de un dios. Aunque soy izquierdosa, no puedo sino creer en Dios ante tamaño milagro de la naturaleza”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año pasado, en el número 2 de la revista de literatura Lúdika, publicación del Instituto Sonorense de Cultura, Eve Gil declaró, a propósito de formas de proceder de los escritores: “Nunca tuve un ritual establecido para escribir. Dejo que las cosas salgan como tienen que salir. La espontaneidad es parte inherente de mi trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sin embargo, me siento desnuda ante la pantalla de la computadora sin un manuscrito previo. Empecé a usar computadora en 1990 por exigencias escolares y desde entonces no consigo superar mi terror ante la pantalla en blanco, que me produce un vértigo semejante al de una alberca profunda. Necesito estar armada antes de bucear en ella, sentirme protegida hasta contra una probable falla técnica: un corto, un apagón, un error interno del sistema. Olvido estar guardando como lo exige el protocolo, así que tener a la mano una versión manuscrita es mi antídoto al miedo irracional que me produce la tecnología”.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115222528442908453?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/07/premio-de-ensayo-para-eve-gil.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-115091765821097585</guid><pubDate>Wed, 21 Jun 2006 19:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-21T12:20:58.230-07:00</atom:updated><title>Literatura y fútbol: Rafael Pérez Gay</title><description>&lt;div align="justify"&gt;“El primer error, señala el escritor Rafael Pérez Gay, sería pensar que México va a pasar la primera ronda con gran tranquilidad, aunque los medios de comunicación así lo empiezan a decir. Uno de los equipos de su grupo, Angola, eliminó a Nigeria, a Camerún y a Senegal. Algo debe de tener. No creo que sea fácil. El equipo más flojo de ese grupo, que es Irán, puedo asegurarte que van a salir a dejar el corazón en la cancha casi por razones religiosas, y qué decir de Portugal, una de las selecciones europeas más consistentes y con un fútbol tan competitivo o quizá más que el nuestro. Si México pasa esa primera ronda, podría enfrentarse contra Alemania u Holanda; contra Serbia Montenegro o Costa de Marfil. Costa de Marfil llega al mundial con el aura de una selección que puede ser muy sorpresiva.”&lt;br /&gt;El también columnista de El Universal, nos recuerda que, sin embargo, México ha sido capaz de empatar con Holanda y de casi ganarle a Alemania, “entonces no hay ninguna razón para no pensar que si el equipo está bien, incluso pudiera pasar de la segunda ronda. Creo que el grupo que ha compactado Lavolpe es bueno. La parte baja la tenemos resuelta, Osvaldo Sánchez es muy buen portero; Salcido, Osorio son magníficos defensas, y qué decir de Rafa Márquez, uno de los mejores defensas centrales del mundo. La parte media creo que también estaría resuelta. Quizá tendría alguna duda en la parte alta, en la delantera. Desde luego creo que va a alinear Borghetti y no sé si va a poner al Kikín Fonseca, más bien creo va a hacer jugar a Guille Franco y ahí es donde tengo mis dudas porque Borghetti es un gran rematador, pero necesita pases para rematar.”&lt;br /&gt;Con tal erudición futbolística se expresa uno de nuestros más prestigiados narradores, nacido en la ciudad de México en 1958 y autor de una consistente obra narrativa, publicada casi toda bajo el sello Cal y Arena, mismo que ahora lanza Sonido local (2006), libro que recopila sus mejores crónicas futbolísticas publicadas en el periódico Crónica y en La afición, suplemento deportivo de Milenio, y las cuales, he de decirlo, emocionan hasta a esos que, como esta servidora, detestamos el llamado “juego del hombre”. Pérez Gay atribuye lo suyo a una “deformación profesional”, sin embargo ha sabido entrecruzar admirablemente dos pasiones originadas en campos que pudieran considerarse casi antagónicos: el fútbol y la literatura. Particularmente el equipo francés le despierta hermosas evocaciones literarias. No es para menos: el mundo entero vio al director técnico de esa selección, Aimé Jacquet, leyendo a Baudelaire en la banca durante un enfrentamiento entre su selección y la croata en una semifinal de la Copa del Mundo: “Yo estudié letras francesas, y a modo de guiño con el lector voy haciendo unos comentarios sobre la novela realista de Balzac contra el romanticismo de Víctor Hugo; la poesía simbolista de Verlaine contra algún poeta más etéreo y moderno.” Sin embargo, hay que aclarar, el caso del profesor Jacquet es excepcional, según nos lo hace ver el propio Pérez Gay:&lt;br /&gt;“En general los jugadores de fútbol no son cultos. Sus dones les han sido otorgados especialmente para el campo de juego y no para destacar como pensadores. Creo también que hay excepciones. En México hay por lo menos dos muy notables: Javier Aguirre, que fue entrenador del Pachuca. Hombre articulado, informado, incluso escribe con fluidez. El otro es Félix Fernández, uno de nuestros mejores porteros, capaz también de escribir y de resolver problemas y hacerlos más complejos. Recuerdo que Hermosillo se expresaba con mucha corrección... también Luis García... por supuesto Hugo Sánchez, sin duda el mejor jugador que ha tenido México y a quien la experiencia le ha dado la capacidad de abordar problemas complejos y darle respuesta a cada uno de ellos.”&lt;br /&gt;“Las sociedades necesitan siempre ilusiones colectivas”, responde cuando le pregunto por qué entre más fracasos acumula nuestra selección, más crece la afición. “Las ilusiones colectivas las hay en política, en el imaginario popular... en parte por eso la devoción por Pedro Infante o por actores, por personajes que concentran por alguna razón la posibilidad de que franjas amplias de la sociedad concentren los sueños sin los cuales la sociedad podría no querer vivir, y el fútbol es uno de esos casos.”&lt;br /&gt;“No estoy de acuerdo en que se deposite la identidad nacional, el orgullo nacional, o parte de nuestro corazón en una pelota de fútbol. Es un juego que concentra, como he dicho, ilusiones y sueños colectivos, pero es simplemente eso, un juego apasionante, en el que en algún momento se enciende nuestro nacionalismo, aunque hay que cuidar de que no se convierta en un ejercicio radical de nacionalismo. Los nacionalismos exacerbados solo producen radicalismos políticos, dictaduras y muy mala literatura. En el mundial de 1978 se coronó Argentina en una final ruda y difícil en contra de Holanda, y en el estadio estaba un asesino y un dictador que era Rafael Videla.”&lt;br /&gt;            Sonido local demuestra, entre otras cosas, que el fútbol es un arte dramático. ¿Quién se llevaría el Oscar por su Hamlet que usa el balón para caracterizar al buen Yórik? Como el propio autor señala en la página 69, refiriéndose a esos que se revuelcan entre espumarajos de dolor sobre el césped cuando apenas han sido rozados por el contrincante: “No me extrañaría que algún día, en el futuro, un director técnico llamara a su número diez y en lugar de darle instrucciones sobre su ubicación en el campo de juego, le dijera intempestivamente: Ve y actúa un gran Hamlet.”&lt;br /&gt;“En especial los argentinos se caracterizan por actuar en la cancha. Los brasileños actúan con gran naturalidad los guiones que les han sido puestos en las manos; actuaciones frías aunque muy eficientes, las de los alemanes. El mexicano actúa pero a veces no sabe que actúa. El jugador mexicano reclama mucho las decisiones de los árbitros y esa es una forma ignorada de la actuación.”&lt;br /&gt;            Imposible no abordar el tema del momento: “Creo que Cuauhtémoc Blanco y Lavolpe simplemente no se llevan bien. Eso al final ocasionó, creo yo, que Blanco no fuera llamado a la selección nacional para el mundial de Alemania 2006, lo cual considero un error puesto que Blanco está hoy en día entre los cuatro o cinco mejores jugadores del mundo. El razonamiento es: si la selección debe tener a los mejores jugadores, ¿por qué no va a estar Cuauhtémoc Blanco? Espero que el resultado no sea malo, yo le deseo que le vaya muy bien a la selección, pero Blanco debería estar en ese grupo.”&lt;br /&gt;Pérez Gay concluye diciendo que se encuentra tratando de avanzar en algunos textos no incluidos en Paraísos duros de roer, excelente libro de relatos publicado casi simultáneamente con el que nos ocupa, en la misma casa editorial.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-115091765821097585?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/06/literatura-y-ftbol-rafael-prez-gay.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114997824533602759</guid><pubDate>Sat, 10 Jun 2006 22:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-10T15:24:05.353-07:00</atom:updated><title>"Ya no soy habitante natural de este mundo": José Emilio Pacheco</title><description>&lt;div align="justify"&gt;Desde 1995 se lleva a cabo en la ciudad de Hermosillo, Sonora, con sede alterna en la hermosísima Bahía de Kino, la fiesta literaria del noroeste, Horas de junio (nombrado así, claro, en honor a Carlos Pellicer, por disposición de Abigael Bohórquez), que empezó casi como una broma en 1997, al calor de las cervezas y los poemas garrapateados en una servilleta y se ha convertido en un evento mítico a nivel internacional, entre otras cosas porque no se trata de un tradicional encuentro de escritores en el que los egos rivalizan en una arena de vanidades, sino más bien de una reunión de viejos amigos que se sienten con la confianza suficiente para relajarse, en el mejor de los sentidos. Se caracteriza, además, por reunir en un mismo foro a escritores incipientes con experimentados y propiciar la interacción entre viejas y nuevas generaciones.&lt;br /&gt;Aunque por lo general dicho encuentro recibe el nombre de algún prestigiado escritor sonorense, esta ocasión decidió nombrársele en honor al novelista y poeta José Emilio Pacheco, cuya obra maestra, Batallas en el desierto, cumple 25 años de haberse publicado, “Veinticinco de la novela, cincuenta como escritor – aclara Pacheco. Y reflexiona – Yo ni siquiera recuerdo lo que estaba de moda en 1981, pero estoy seguro de que si las hubiera seguido estaría completamente muerto y ustedes no me leerían…”, y asegura que cuando dos años más tarde publica Irás y no volverás, juraba que ya nunca más volvería a escribir nada. &lt;br /&gt;“Este homenaje implica un acto de generosidad que yo no esperaba y que agradezco de la manera más sincera, pero también implica algo que es la medida del paso del tiempo, es decir, no hubiera podido tener esto a los veinte o veinticinco años. No es que quiera dármelas de modesto, pero cuando yo empezaba a escribir no existía nada de esto, y estoy muy poco acostumbrado.”, señala el homenajeado.&lt;br /&gt;            La participación en dicho evento de esta servidora, brinda de aproximarse a este autor prácticamente inaccesible para los medios de circulación nacional y que sin embargo recibió a los representantes de los medios hermosillenses haciendo gala de sencillez y simpatía. En realidad, como el propio Pacheco señala, esa actitud no se debe a otra cosa que su fuerte consciencia de la marginalidad de su oficio: “Me van a perdonar que yo no sea nada mediático y que carezca de la facultad para desenvolverme en este mundo que ya no me pertenece, me siento totalmente del siglo pasado. Yo ya no soy habitante natural de este mundo.&lt;br /&gt;“Lo único que he hecho es cumplir con mi deber –prosigue el poeta nacido en la ciudad de México el 30 de junio de 1939-. Por otro lado hay un desprecio inmenso a mi oficio. No puedo poner en una línea: ocupación, poeta. Este es un trabajo muy solitario y me siento muy mal pues no tengo oportunidad de conocer tantos jóvenes como quisiera, aunque he podido presenciar cómo ha cambiado el mundo: En mis giras descubro que la inmensa mayoría de quienes toman cursos o talleres de literatura son muchachas, cuando antes era muy raro. Ahora es algo abrumadoramente protagonizado por mujeres. Lo que no me explico es como, en medio de una situación socioeconómica tan difícil, hay tanta gente dedicada a esto. Yo lo interpreto como una resistencia a esa crisis.”&lt;br /&gt;El Premio Octavio Paz 2003 se hace acompañar en todo momento por el periodista José Luis Martínez y el poeta indio Indram Amirthanayagham, “que ya es mexicano porque escribe en español”, celebra ruiseñamente Pacheco. A este atribuye Indram su incursión en la que llama “mi novia”, es decir, la lengua española.  Recientemente laureado con el Premio Federico García Lorca, Pacheco asegura que no acostumbra referirse a sí mismo como “poeta”, entre otras cosas porque le parece una actividad muy juvenil: “Es muy raro que una persona siga escribiendo poesía más allá de los sesenta años y yo he tenido esta suerte. Imagínese que a los 67 años uno tuviera un dominio absoluto de la técnica… ¡nada!, como si fuera la primera vez, a veces me sale, a veces tengo que tirar a la basura. Nadie en el mundo escribe voluntariamente un mal poema, todo mundo quisiera que le saliera bien.”&lt;br /&gt;En medio de la algarabía que supone la realización de Horas de junio, dicho evento se ha empañado por el fallecimiento, a tan solo dos días de llevarse a cabo, del poeta más amado de la localidad, junto con el asimismo difunto Abigael Bohórquez: Alonso Vidal, cuyo nombre, incluso, figura en el programa de mano. Este inesperado deceso que se dio en condiciones harto similares al de Bohórquez (Vidal muere en soledad, en su casa, abrumado por la pobreza. Diez años atrás ha sido víctima de una agresión homofóbica que lo puso al borde de la muerte), inspira entre los organizadores del evento y algunos de sus asistentes como el propio Pacheco, Xavier Velasco, Julián Herbert, Xedvet Bajraj, Miguel Méndez y Gerardo Cornejo la creación de un parlamento hispanoamericano de escritores que brindará protección de los derechos humanos de hombres y mujeres consagrados al oficio literario: “No queremos que ni un solo poeta más en el mundo vuelva a pasar por lo mismo que Abigael o Alonso”, señaló en conmovedor discurso el escritor sonorense Raúl Acevedo Savín, quien firma sus libros como Jeff Durango y es, junto con los también escritores Cristina Murrieta, Luis Rey Moreno y Alejandro Aguilar Zéleny, parte del comité organizador de Horas de junio.&lt;br /&gt;“El desierto me tiene absolutamente fascinado –asegura Pacheco-. No podía dejar de mirarlo mientras viajaba en el avión. Me dicen: “Tú tienes un poema contra la patria”, pero es un poema donde digo que la patria para mí son lugares y gente y hablo de montañas y ríos, pero si volviera a escribirlo, estoy seguro, mencionaría la terrible y sobrecogedora belleza del desierto.&lt;br /&gt;“De política no me gusta hablar. ¡Me abstengo! Lo que dice Monsiváis me parece muy sabio: “Yo no sé si ya no entiendo lo que pasa, o ya pasó lo que entendía”. No lo puedo entender, me parece muy triste. Esto de que los políticos no piensen más en servir sino en conseguir poder y que se pase todo mundo de un partido a otro y se reciba como si nada a los peores enemigos de ayer.&lt;br /&gt;El también autor de Irás y no volverás, Morirás lejos y El principio del placer, agrega que no le gusta hablar de sus proyectos porque es muy supersticioso y siente, una de dos, que no se van a cumplir o que se puede comprometer demasiado y a la hora de la hora no llevarlos a cabo, “Mejor hablo de lo que ya terminé: después de siete años voy a publicar un nuevo libro de poemas que es un poco largo y está dividido en cinco partes y es muy grande, de tamaño, no de grandeza literaria, de todas las versiones poéticas que he hecho que comienzan con los epigramas de la antología griega y termina con los haikus japoneses, eso en lo que he trabajado arduamente a los largo de 2006.” El año pasado, Editorial Era lanzó una antología de su mejor poesía titulada La fábula del tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114997824533602759?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/06/ya-no-soy-habitante-natural-de-este.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114961932429074253</guid><pubDate>Tue, 06 Jun 2006 18:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-06-10T15:12:34.590-07:00</atom:updated><title>El amoroso caos de Paul Auster</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Como una forma de celebrar el merecidísimo Premio Príncipe de Asturias concedido a mi autor favorito, le escribí este pequeño ensayo que comparto con ustedes.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es un escritor? “El escritor –responde Paul Auster en su autobiografía A salto de mata – no “elige una profesión”, como el que se hace médico o policía. No se trata tanto de escoger como de ser escogido, y una vez que se acepta el hecho de que no se vale para otra cosa, hay que estar preparado para recorrer un largo y penoso camino durante el resto de su vida.” El escritor, el auténtico escritor, a menos que sea un tocado de los dioses, continúa Auster, deberá agenciarse una vía alterna de subsistencia, es decir, trabajar el doble que cualquier mortal, lo cual constituye un dudoso privilegio. A salto de mata es, de hecho, el testimonio de ese “largo y penoso” camino recorrido por el hoy Premio Príncipe de Asturias; el mismo inexorable camino que ha de recorrer todo aquel cogido por el, llamémosle, demonio de la escritura, en pos de la conquista del derecho de ya no hacer otra cosa en la vida sino escribir. Mozo de un barco petrolero, articulista, traductor del francés, guionista, hasta inventor de un juego de cartas, fueron algunos de los oficios que tuvo que alternar con la escritura en los años aciagos, que fueron muchos, pues no logró publicar un libro sino hasta casi los cuarenta años… y aquella primera novela, Juego de presión, fue por cierto un monumental fracaso que actualmente circula como obra de culto entre los amantes de Auster.&lt;br /&gt;Para conquistar el derecho de vivir de la escritura, pues, se ha de asumir la condición humana no como una circunstancia sino como una responsabilidad. En la práctica consciente de la propia humanidad germina ese misterio que indiscriminadamente llamamos “estilo”, pues el primordial instrumento de trabajo de la escritura, más incluso que la máquina, la pluma o el diccionario, es la capacidad para desentrañar la esencia de cada individuo y explicarla según la particular visión del mundo. Uno de sus primeros libros exitosos, La invención del padre (Compactos Anagrama, 1994), es un admirable botón de muestra de hasta qué punto el autor entrenó su asimilación cabal de lo humano, aún tratándose de hechos que le conciernen en forma más que directa por tratarse de asuntos familiares: “Mi abuela mató a mi abuelo. El 13 de enero de 1919, exactamente sesenta años antes de que muriera mi padre, su madre disparó y mató a su marido en la cocina de la casa de Fremont Avenue en Kenosha, Winsconsin. Los hechos en sí no me atormentan más de lo que cabría esperarse. Lo difícil es verlos impresos, desenterrarlos del ámbito de lo secreto, por así decirlo, y convertidos en suceso público (…)” (p. 55). De ahí que a muchos Paul Auster (Nueva Jersey, 1947) nos sea tan entrañable, pues nunca deja de mirarse y mirarnos con la desencantada ternura del escritor al que nadie quería publicar y que, nutrido de incomprensión y de rechazos adquirió el inconmensurable don de reírse no del mundo sino con el mundo. El secreto del éxito de Auster, que sin proponérselo encontró la veta para cumplir la premisa garciamarquesiana de “escribir para que me quieran”, ha sido retener el espíritu del joven escritor desalentado, más abnegado que cínico, que escribe no por esperanza sino para seguir respirando. Su renuencia a desprenderse de su destartalada máquina Olympia, a la que incluso le escribió un libro, Historia de mi máquina de escribir, lo que hace de Auster el último clásico norteamericano (aunque su esposa, la también novelista Siri Husvedt, tiene su propia Olympia), no es una pose sino una forma de garantizar a su escritura ese talante de irónica melancolía que exige el acompañamiento del golpeteo nostálgico de las teclas: “No me parecía bien, por principio –continúa Auster quien, contrario a lo que podría suponerse, fue un doctorando ejemplar de la Universidad de Columbia-, que un escritor se refugiase en la universidad, rodeándose de personas afines y viviendo demasiado a gusto. Existía un riesgo de autocomplacencia, y una vez que cae en ella, el escritor puede darse por vencido.” Así pues, Auster le apostó la condición privilegiada como docente de una de las más prestigiadas universidades del mundo a la escritura. Apostó y ganó.&lt;br /&gt;La concesión del Premio Príncipe de Asturias para el que estaban postulados los candidatos al Nóbel Amos Oz y Phillip Roth, no es algo que Auster haya buscado (ni siquiera sabía que su agente lo había propuesto); tampoco le brinda un goce superior al de la experimentación del cotidiano misterio de la escritura, aunque resulta harto significativo el hecho de que el jurado haya considerado que su literatura representa una renovación al fusionar lo mejor de las tradiciones americana y europea (Auster desciende directamente de franceses), si bien el aludido ha declarado no hacerlo de manera consciente. Escribir: ese ha sido el verdadero premio para Auster. Lo más hermoso del asunto es que sus libros reflejan esa circunstancia. Hay en su prosa una exaltación continua de la propia escritura y de la escritura de otros, un regodeo del inmediato placer de estarse saliendo con la suya, de ahí que toda su narrativa encierre un aliento autobiográfico, aún cuando Auster trabaja esencialmente con su imaginación. Lo último que le preocupa, y eso también se vuelve evidente, es satisfacer a una masa anónima, pues de hecho no escribe para nadie y, aunque suene a egoísmo, no piensa sino en satisfacer al lector que lo habita. Ese es el arte: un acto de autogratificación que terminará gratificando a sus receptores. Esto es verificable en el carácter intimista de la obra de Auster; carácter que no cancela, sin embargo, la posibilidad de una injerencia activa de terceros en la hermética intimidad que distingue a sus protagonistas, seres solitarios que se identifican en el camino con las soledades de otros. Los héroes austerianos invariablemente iniciarán una pesquisa que, suponen, les concierne sólo a ellos para descubrir, hacia el final, que no será posible alcanzar solos la meta. En su más reciente novela, Brooklyn follies (Anagrama, 2006), la búsqueda de soledad de un individuo termina generando a su alrededor una verdadera hermandad de solitarios que, como tales, son seres excéntricos: Nathan Glass es un sobreviviente del cáncer, recién divorciado, que desea plasmar sus experiencias en un libro y para lo cual se muda a un barrio bohemio de Brooklyn, sin imaginar que se topará con un querido sobrino al que no veía desde hace muchos años, Tom, quien fugitivo, como el propio Auster, de las aulas universitarias, ha optado por conducir un taxi para incrementar sus vivencias. Harry Brightman, el entrañable homosexual, propietario de una librería de segunda mano, vendrá a reforzar el nudo de la mutua retroalimentación literaria: “El antiguo doctorando y erudito (Tom) se aclaró la garganta y me pidió licencia para expresar su desacuerdo. No había normas en lo que se refería a escribir, afirmó. Cuando se consideraba la vida de los poetas y novelistas, se acababa frente al más absoluto caos, una infinita sucesión de anomalías. Eso se debía al hecho de que escribiera una enfermedad, prosiguió Tom, algo así como una infección o una gripe del espíritu que podía atacar a cualquiera en el momento más insospechado.” (p. 154). La descripción que de la interioridad del escritor realiza Tom, podría aplicarse tal cual al universo narrativo de Auster: una infinita sucesión de anomalías donde la literatura, su quehacer y su práctica, se torna una especie de enfermedad, de compulsión, como en El libro de las ilusiones (Anagrama, 2003): “La vida era un sueño febril, descubrió, y la realidad un universo sin fundamento, un hecho de fantasías y alucinaciones, donde todo lo imaginario se hacía real.” La narrativa de Auster parte de la premisa de que lo verdaderamente real es lo que escapa a la atención de los seres ordinarios; edifica una realidad paralela con base en los acontecimientos que de manera excepcional rasgan la cotidianidad de las grandes ciudades, es decir, nada de lo que ocurre en sus novelas es inexplicable o extraordinario, simplemente es una recreación de las paradojas de la existencia común. La noche del oráculo, por ejemplo (Anagrama, 2004), pareciera una sucesión de hechos extraños que no son sino los incidentes propios de la visión y la memoria de un escritor asaltado por una serie de coincidencias relacionadas con su escritura del momento, fenómeno fácilmente certificable por otros escritores de carne y hueso: “Dios apartó la vista de nosotros y abandonó el mundo para siempre. Y yo estuve allí para presenciarlo.” (p. 103).&lt;br /&gt;Llamado por los críticos “el escritor del azar”, la genialidad de Auster reside, sin embargo, en su forma de aplicar este factor que, por lo general, no es sino una vía de escape para una trama demasiado intrincada, particularmente dentro del género negro del que Auster ha tomado la estructura del suspense. En su novelística el azar cumple, en efecto, una función medular, sin embargo se efectúa por medio de la lógica y no del recurso desesperado. Como ilustra la frase anterior, los protagonistas parecen estar siempre en el lugar adecuado, en el momento preciso para presenciar cómo Dios le da la espalda al mundo. Sus personajes, tan espontáneos, tan dolorosamente vivos, podrían decir exactamente lo mismo que de sus clientes dice Max Klein, el detective de la primera novela publicada de Auster, una novela negra titulada Jugada de presión, recientemente publicada en la colección Compactos de Anagrama, y que Auster firmó como Paul Benjamín: “Puede que cueste entenderlo, pero yo no elijo a mis clientes, y no estoy en condiciones de emitir un juicio sobre sus cualidades morales. Me vienen con sus problemas concretos y yo hago lo posible por resolverlos. No les exijo que me presenten cartas de recomendación.” (p. 88).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114961932429074253?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/06/el-amoroso-caos-de-paul-auster.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114887314798377152</guid><pubDate>Mon, 29 May 2006 02:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-28T20:33:51.643-07:00</atom:updated><title>Vivir entre personajes</title><description>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/1600/DSC00215.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/320/DSC00215.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Para Eve Gil, la Literatura es simplemente todo... &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;el cine y la música a veces la salvan, pero las letras la atrapan y la liberan a la vez&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Texto de Liliana Chávez&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Foto: Ramón I. Martínez&lt;br /&gt;Entrevista publicada el domingo 28 de mayo en el suplemento "Perfiles" del periódico sonorense &lt;em&gt;El Imparcial&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://www.elimparcial.com/edicionimpresa/Hoy/Perfiles/home.asp"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;http://www.elimparcial.com/edicionimpresa/Hoy/Perfiles/home.asp&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lectora antes que escritora, Eve Gil supo que la Literatura sería parte de su vida mientras las lágrimas le impedían decir el fragmento que le correspondía en una lectura coral de “El ruiseñor y la rosa” que alguna vez realizó en la escuela secundaria.La descripción que Óscar Wilde hacía de la muerte del ave provocó las lágrimas de la futura escritora y a partir de entonces comenzó a leer todo lo que de ese autor encontraba, luego vino Emily Brönte y sus “Cumbres borrascosas”, después Allan Poe, Lovecraft y un interminable resto. Conmover a sus lectores como ella es conmovida con la Literatura ha sido su fin desde que empezó a escribir, desde las copias de su primera novela que a los 13 años de edad repartía entre sus compañeras de escuela hasta su última obra publicada en España y los cuentos con que acaba de de ganar el Premio Nacional “Efraín Huerta” 2006.En su conversación saltan los inevitables Kafka, Proust, Flaubert, Joyce, Cervantes, Woolf... las obras literarias la pueden marcar, pero más sus personajes. Por ello desea hacer lo mismo: Crear personajes entrañables como los Buendía de Gabriel García Márquez o el extranjero de Albert Camus.“Quiero escribir libros que no me hagan sentir homicida de árboles... quiero escribir libros que no nada más sean novelas que diviertan, sino que los personajes se queden grabados, que los traigas como si fueran de tu familia”, dice determinante. Así, lo que empezó como un ejercicio de experimentar otras vidas a través de la Literatura, de viajar o vivir una catarsis, le permitió después encontrar en las letras un medio único de comunicación: “La escritura me ayudó a expresar cosas inexpresables, puedes llorar pero no puedes traducir con palabras, lo que realmente está provocando ese dolor nada más en literatura lo puedes explicar”. Y es que lo inexplicable encuentra forma en sus obras. Eve Gil en su propio recuento novelístico hace evidente la búsqueda de esta intención de expresar: La vida que conocía y los personajes que poco disfrazaban a su prototipo real de personas conocidas en el ambiente artístico hermosillense en “Hombres Necios”, su primera novela, hasta la más reciente, “El cenotafio de Beatriz”, que antepone a los otros, las experiencias imaginadas o reales de quienes son ajenos a ella casi por completo. Ella sólo escribe. Para Eve, “El cenotafio de Beatriz” es un homenaje a “La divina comedia”, del italiano Dante Alighieri; para los académicos, comenta ella misma imitando el discurso formal: “Es un ejercicio de intertextualidad”, pronuncia con trabas y risas... ella sabe que lo único que importaba era mostrar el dolor de seres atrapados en un infierno terrenal.Los dantescos círculos del infierno generan los personajes: Criminales, travestis, prostitutas, traficantes. El espacio puede ser otro, Ciudad de México, traducida en Ciudad del Dolor; el tiempo también, siglo XXI, pero la complejidad humana permanece. Publicar en una editorial extranjera (Rogelio Delgado Editores) es un logro en su carrera. La casa editora española que decidió publicar esta novela sólo trabaja con escritores europeos, mayor satisfacción para Eve, quien desde que observó los ejemplares de RD quedó cautivada por su belleza como objeto y después, sólo después, por su propuesta. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Vocación de escribir&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Secretaria bilingüe por imposición familiar. Lo define como “una cosa muy fea”, que sin embargo prometió nunca utilizar. Al concluir sus estudios, después de cursar la educación secundaria, se prometió a sí misma tener cualquier trabajo menos el de secretaria.Su decidida venganza personal hacia un título que no deseaba la llevó a elegir la Licenciatura en Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, varios trabajos y citas al sicólogo después. Aficionada desde pequeña a la lectura y la escritura, la Escuela de Letras le abrió otros mundos, pero también otras frustraciones. La Literatura escrita por mujeres estaba casi eliminada de los planes de estudio y desde entonces su interés en rescatar como detective las huellas de letras femeninas de todos los tiempos y espacios no ha parado. Aficionada desde pequeña a la lectura y la escritura, la Escuela de Letras le abrió otros mundos, pero también otras frustraciones. La Literatura escrita por mujeres estaba casi eliminada de los planes de estudio y desde entonces su interés en rescatar como detective las huellas de letras femeninas de todos los tiempos y espacios no ha parado. Con bebé en puerta, siempre el trabajo necesario para sobrevivir y la incesante necesidad de escribir, el tiempo para la escuela se redujo hasta que tuvo que abandonar la carrera, “preferí dejar la escuela que dejar de escribir”. La literatura empezó a ser parte de su vida, la veía en lo que le sucedía, empezaron a surgir los cuentos, los ensayos, las novelas. Conoció también entonces el periodismo, oficio que le daría casi literalmente de comer y que lo sigue haciendo: “Es lo que me ayuda a no decir que no hago nada”. El periodismo como oficio, pero también como técnica: En sus novelas utiliza las entrevistas y el reportaje como pasos previos a la redacción misma, sumergirse en la realidad que la rodea o en la que aún desconoce es la inspiración y el secreto para crear personajes verosímiles. Lo anterior lo aprendió ya lejos de su tierra natal, de la que partió para radicar, hasta ahora, en el Distrito Federal. ¿Autoexilio? Ella prefiere no llamarle así, muy radical para su gusto. “No es autoexilio, es parte de tu desarrollo, porque si te quedas estancado en un lugar lo vas a reflejar en lo que escribes”. El beneficio fue ganar una visión externa, el efecto de sorpresa ante una nueva realidad: Desde un hombre que camina sobre vidrio hasta la convivencia con sus vecinos traficantes, ladrones y prostitutas adolescentes. “En el trabajo artístico es casi obligatorio salir del lugar de origen y explorar otras cosas, es como volver a nacer, ayuda a acrecentar las emociones y a crear”. Eve Gil asegura que no salió de Sonora para hacerse famosa, pero su nombre es cada vez más cotidiano en las editoriales, concursos literarios y en la prensa nacional que difunde sus columnas “La trenza de Sor Juana” y “Charlas de café”. “Me cuesta mucho trabajo hacer otra cosa que no sea leer ni escribir, incluso me he impuesto como disciplina ver la tele”, confiesa la escritora. Pero la Literatura es simplemente todo, y aunque el cine y la música a veces la salvan, las letras la atrapan y liberan a la vez.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Más de lo imaginado...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Admiradora de la obra poética de Efraín Huerta, para Evelina Gil obtener recientemente el premio nacional que lleva el nombre del fallecido escritor mexicano es más de lo que le es posible imaginar.“La poesía de Efraín Huerta me parece extraordinaria, mi esposo me la recita de memoria; además, fue uno de los mejores amigos de nuestro Abigael Bohórquez... tiene para mí un significado íntimo, entrañable y casi familiar”, dice emocionada.Con “Sueños de Lot”, Eve Gil ganó el Premio Nacional “Efraín Huerta”, en el género de cuento. Los personajes varones de estos cuentos están cortados al estilo del personaje bíblico que inspira el título del libro y que le resulta “tremendamente antipático”. Hombres que practican un incesto sublimado, una sociedad que se descubre en el plano erótico es lo que plantea: “Nuestra sociedad vive una especie de limbo, en el que al mismo tiempo quiere hacer de todo con todo mundo, pero se reprime en forma espantosa... mis relatos reflejan mi absoluta incredulidad ante tanto libertino que pulula por ahí, suelo mirar al mundo con una especie de ironía y compasión”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114887314798377152?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/05/vivir-entre-personajes.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114887073411952007</guid><pubDate>Mon, 29 May 2006 02:24:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-28T21:18:11.836-07:00</atom:updated><title>¡No me hallo!, ¡no me veo!</title><description>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/1600/DSC00205.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/320/DSC00205.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Mural de Maricruz Castro Ricalde&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div align="justify"&gt;Por segundo año consecutivo, Cristina Rivera Garza monta un evento que bajo un tamiz divertido logra su real propósito de invitar a la reflexión a sus participantes. La Internacional Semana de la Mujer Invisible reunió a un grupo de mujeres artistas de diversas disciplinas que echaron a volar su imaginación para manifestar su respectiva experiencia con la invisibilidad, pues de hecho la de la invisibilidad es una experiencia prácticamente inherente a la condición femenina, como dejaron asentado Virginia Woolf en Mrs. Dalloway, o Rosario Castellanos en Balún Canán; fenómeno, aclaremos, más cultural que físico -aunque evidentemente la mayoría de nosotras recurrió, para su representación, a los símiles de la Sue Storm de Los cuatro fantásticos y el referente novelístico de H.G Wells-, que las obras antes citadas abordan no sin ironía: por un lado, la invisibilidad de la esposa del hombre importante en relación con este, y la de una niña pequeña respecto a su hermanito varón. Se trata, por supuesto, de una circunstancia relativa, pues la presencia corpórea de estas personajes en advertida por quienes las rodean. Lo que definitivamente pasa desapercibido para todo mundo, es la importancia de ese ser, es decir, su calidad de ser humano, al grado de que a la madre de la niña narradora de Balún Canán la presencia de esta no la frena para lamentarse, en el lecho de muerte de su hijo, que sea el varón y no la hembra quien haya muerto.&lt;br /&gt;La mayoría de nosotras tiene experiencias de invisibilidad qué contar. Me viene a la mente una que me contó mi madre, que en su juventud fue muy acosada por tenorios callejeros debido a su gran belleza. "Un día, de repente, dejaron de voltearse en la calle para mirarme; prácticamente se estrellaban contra mí cuando caminaba sobre la acera. Cesaron abruptamente los piropos y los dependientes ya no me sonreían. Supe, de un momento a otro, que había dejado de ser joven, y fue el día más horrible de mi vida." La mujer, pareciera ser, se transforma en un ser transparente apenas se aleja de los estereotipos vigentes de belleza, y por supuesto no faltan las que, buscando desesperadamente recuperar presencia, recurren a soluciones verdaderamente extremas como, por ejemplo, ropa llamativa o implantes de silicona; esfuerzos que llegan a resultar patéticos, sobre todo cuando estas mujeres invisibles se transforman en una prótesis que camina. Otra experiencia de invisibilidad es la que cotidianamente lidian las mujeres que anteponen el cerebro a la apariencia física. Ejemplo: Patricia Mercado es una candidata presidencial invisible. Si fuera un requisito medir el coeficiente intelectual de los cinco presidenciables -sí, son cinco y no cuatro-, es un hecho que la candidata invisible superaría con creces a sus contrincantes, sin embargo nadie la ve, ni la oye. En este tenor, la académica Maricruz Castro Ricalde sorprendió a los asistentes a la Internacional Semana de la Mujer Invisible con una instalación en la que se exhibían las portadas de todas las antologías en lengua castellana que han omitido a las escritoras. Salvo las dos o tres féminas incluidas como de cajón, pudiéramos enumerar entre las más ilustres invisibles de la literatura mexicana a la mismísima Elena Garro (de esa especie de invisible chocarrera que nadie ve pero todos oyen), seguida de Nellie Campobello, Guadalupe Dueñas, Ámparo Dávila, Emma Dolujanoff, Aurora Reyes, Josefina Vicens, Luisa Josefina Hernández, María Luisa Mendoza, María Elvia Bermúdez, Vilma Fuentes, Gabriela Rábago Palafox, Emma Godoy, María Luisa Puga y un etcétera interminable que debiera incluir asimismo a otras tantas extraordinarias escritoras latinoamericanas poco conocidas, no obstante su genialidad, entre otras la argentina Luisa Valenzuela, la uruguaya Cristina Peri Rossi, la chilena Diamela Eltit, la peruana Patricia de Souza, la ecuatoriana Alicia Yanez Cossio, la costarricense Carmen Naranjo, la venezolana Victoria di Stefano, la puertorriqueña Mayra Santos Febres, la colombiana Alba Lucía Angel, y otro larguísimo etcétera.&lt;br /&gt;Por supuesto, no falta el ingenuo (a) que considere que es un problema de ausencia; que la razón de la escasez de nombres femeninos en la historia del arte, de la política, de la ciencia y de la religión se debe a la falta de coraje de las propias mujeres, peor aún, a la falta de talento e inteligencia, y si bien debe ser cierto que muchas mujeres optaron por doblar las manos (pienso, por ejemplo, en Alma Mahler que eligió no eclipsar a su célebre marido y de motu propio guardó sus partituras en un baúl), pero muchas otras, no obstante no haber cejado en el empeño y haber sorteado toda clase de vejaciones (pienso en la pintora Artemisia... en la escultora Camille Claudel... en la compositora Fanny Mendlesshon... en la dramaturga contemporánea de Shakespeare, Aphra Behn... en la mismísima Sor Juana), nunca o muy raras veces son citadas, y cuando llegan a serlo, casi siempre por otras mujeres. Invisibles permanecen precursoras de géneros literarios como Ann Radcliffe, iniciadora de la novela negra a finales del siglo XVIII; Mary Shelley, la ignorada autora de Frankenstein, a quien apenas Isaac Asimov le concede la gracia de reconocerla como creadora de la ciencia ficción; Josephina Niggli, la primera escritora mexicana que escribió una novela que puede calificarse de "tema fronterizo", cuarenta años antes que Crosthwaite, Parra y anexas; Fanny Burney, autora de la primera novela epistolar, Evelina; Madame de Stäel, la iniciadora del romanticismo... todas permanecen invisibles en sus respectivos campos de acción, salvadas acaso por biógrafos y biógrafas sinceramente conmovidos por las dolorosas circunstancias en que estas artistas ejercieron su vocación sin esperar nada a cambio como no fuera la satisfacción de su propio arte. La lista continuaría si revisamos los libros de historia: le fue más fácil pasar a la posteridad a la reina María Antonieta, gracias a la inmolación con la que cierra una biografía surcada de aventuras galantes, que a la valerosa Madame Roland, que virtualmente se jugó la cabeza escribiendo incendiarios artículos contra Robespierre. Quizá porque a los historiadores machistas les importa más resaltar los aspectos negativos de las mujeres que los positivos; mejor remachar una y otra vez los errores de Marthita Sahagún o Rosario Robles (no peores, por cierto, que los de sus colegas que las ridiculizan), que ensalsar la extraordinaria labor de Amalia García al frente del gobierno de Zacatecas, o la discreción e inteligencia con la que Beatriz Paredes ha sorteado los ataques de sus contrincantes.&lt;br /&gt;Por todo lo anterior, la convocatoria de Cristina Rivera Garza adquiere una relevancia por encima de un divertido reto de ingenio: invita a la reflexión respecto a una injusticia de suyo histórica y a procurar, hasta donde sea posible, resarcirla.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114887073411952007?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/05/no-me-hallo-no-me-veo.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114867822420980481</guid><pubDate>Fri, 26 May 2006 20:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-26T20:07:49.693-07:00</atom:updated><title>La inquietante e internacional semana de la Mujer Invisible</title><description>&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/1600/DSC00197.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/320/DSC00197.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Ramón I. Martinez&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siempre que le preguntaban, ¿qué quieres ser de grande?, la Gordis respondía sin asomo de duda: ¡La mujer invisible! Eso no puede ser, Gordis, deja ya de fantasear, contestaba a continuación el irritado interlocutor, cuya identidad da lo mismo pues todos contestaban igual: Te pregunté que profesión te gustaría tener cuando crezcas: ¿maestra, secretaria o enfermera?, ¡La mujer invisible!, insistía la Gordis, cuya desmesurada ambición terminaba por dejar mudos a quienes tenían la feliz ocurrencia de hacerle esa pregunta. En realidad, la propia Gordis albergaba sus dudas al respecto: cuando jugaba a sus amiguitas a que eran los Cuatro Fantásticos, nunca se le permitía ser la Mujer Invisible: Invariablemente le tocaba ser la Mole, y de nada le servía patalear pues había llegado a convertirse en la Mole vitalicia. Tomó entonces la decisión: se volvería invisible de a de veras, que vieran esas mensas quien era la Única e Inigualable Mujer Invisible. Dejó de comer. Adiós tortas de tamal, adiós refrescos, helados, gansitos, chocorroles, churrumaís. Con tal de purificarse hasta la invisibilidad bien vale la pena el sacrificio. Y entonces la Gordis fue desapareciendo poco a poco, ¿dónde está la Gordis?, ¡No me llamo Gordis, me llamo Susan! Pero nadie la escuchaba, y llegó el momento en que tampoco la veían. ¡Ya soy invisible!, y se supone que debía sentirse feliz pues ya era grande y era invisible, pero todos la echaban de menos: ¿Y la Gordis? Tan linda la Gordis, tan simpática, ya hasta la extraño. ¿Dónde quedó la Gordis? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://estadis.eluniversal.com.mx/cultura/vi_48856.html"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="javascript:abrir("&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a class="v11g" href="http://estadis.eluniversal.com.mx/cultura/48856.html"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Cómo ver a una mujer invisible&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt; 22/05/06&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El UniversalLunes 22 de mayo de 2006&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;H.G Wells puso punto final a El hombre invisible con la muerte de su protagonista, quien dejó algunas notas con la fórmula de la transparencia, y por ello el autor advierte: "nadie sabe que esos libros están ahí, con el sutil secreto de la invisibilidad y otros secretos ocultos entre sus páginas".&lt;br /&gt;Esos secretos parecen estar hoy en manos de algunas mujeres que saben no sólo cómo ser invisibles, sino también cómo ser captadas en sus breves momentos de visibilidad. El resultado de tales experimentos podrá ser apreciada en la exposición Las mujeres invisibles, a realizarse el próximo sábado, a las 19 horas, en la Casa Refugio Citlaltépetl de la ciudad de México.&lt;br /&gt;La propuesta de este movimiento de aire consistió en invitar a que las mujeres invisibles buscarán entre sus cosas, o se hicieran una fotografía en la que crean que su transparencia puede ser vista, a que estén ahí sin estarlo.&lt;br /&gt;A la convocatoria se sumaron académicas, actrices, bailarinas, científicas, cineastas, diseñadoras, escritoras, estudiantes, fotógrafas, músicas, pintoras, periodistas, y restauradoras como María Ezcurra, Caterina Camastra, Miryam Moscona, Abril Castro, Mónica Szurmuk, Nora Strejilevich, Adriana González Mateos, Mónica Nepote, Melisa Arreola y Claudia Guillén, entre muchas otras.&lt;br /&gt;El antecedente de este movimiento está en La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas, también organizada por Cristina Rivera Garza y Amaranta Caballero Prado, quienes el año pasado hicieron una invitación a "desmarcar el vello facial, apropiándoselo de formas lúdicas, inesperadas".&lt;br /&gt;Ellas proponían desmarcar el género, volviéndolo tan flexible y cambiante como es para simplemente hacer una travesura y pasársela bien. Para participar simplemente había que enviar una foto por e-mail y ellas se encargarían de ponerles barbas virtuales. (Redacción)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114867822420980481?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/05/la-inquietante-e-internacional-semana.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114849939110285938</guid><pubDate>Wed, 24 May 2006 19:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-24T13:37:07.300-07:00</atom:updated><title>"La mafia le hace el mandado a los que trabajan en serio": Entrevista de Patricia Rosas Lopategui con Eve Gil</title><description>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/1600/IMG_0057.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/320/IMG_0057.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Foto: Ramón I. Martinez&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿Qué significa para ti recibir el premio de cuento Efraín Huerta?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Significa mucho. Independientemente del dinero, que es lo que parece emocionar a la mayoría de la gente. Yo, como la mayoría de los mexicanos, estoy urgida de atinarle al premio de la lotería, pero este premio tiene significados para mí entrañables, más allá de lo económico. El primero, que el concurso lleve el nombre de un poeta que fue uno de los mejores amigos de mi más grande maestro: Abigael Bohórquez. El segundo, mi admiración por la obra del poeta, que mi esposo suele declamar de memoria para ponerme contenta (particularmente el de los perros, no recuerdo el título, pero es lo más maravilloso que he escuchado en mi vida).... y el tercero que me llega en un momento de crisis existencial relacionado con mi eterno pleito con el género cuentístico, pues siempre me he rasgado las vestiduras tratando de escribir historias cortas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿En qué medida crees que los premios literarios ayudan a los escritores a consolidarse en su carrera en un país como México, dominado por las mafias literarias? ¿Cómo lo concibes tú como escritora? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las mafias literarias sirven para facilitarle el asenso a sus miembros, no siempre merecedores del apoyo, pero de ninguna manera tienen el poder de frenar el asenso de un escritor que se esfuerza por lograr un trabajo de calidad. Finalmente son los lectores quienes deciden quien se queda y quien se va, y los de las mafias podrán estar nadando en la abundancia de las becas, pero irremediablemente condenados al olvido eterno. Justo hoy en la mañana me decía Paco Ignacio Taibo que él le debe su fama exclusivamente a sus lectores, porque la "mafia" se ha encargado de minimizar y anular su trabajo (cosa que me consta: un famoso escritor de la mafia con el cual colaboré durante algún tiempo en un diario hoy extinto, se negó rotundamente a publicarme una entrevista con Taibo). Pero Sergio Pitol es otro escritor que al margen de la mafia no solo ha obtenido el Cervantes sino que es el escritor mexicano más querido en Europa. Como verás, la mafia nos hace los mandados a los que trabajamos en serio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tu libro consta de tres cuentos, ¿por qué tres? ¿Hay algún motivo simbólico?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Empecé a escribir cuento mucho después que novela. La novela fue el primer género que experimenté, a los 14 años, y a la fecha sigue siendo mi género de cabecera, como escritora y como lectora. El ensayo fue el segundo género que me cautivó, y el cuento no empecé a escribir sino hasta que, estando en la universidad, me empezaron a encargar textos cortos para la clase de composición. Yo respeto enormemente tanto a los cuentistas como a los poetas, particularmente a aquellos que un breve espacio suelen realizar verdaderas obras de arte... y por supuesto, el primero que me viene a la mente es Monterroso. Tengo una amiga que aunque no es muy conocida, es un genio escribiendo cuentos ultracortos: Amélie Oláiz. Fueron tres cuentos porque las bases del premio estipulaban un número determinado de cuartillas y solo pude incluir tres cuentos largos. Como te decía, me es muy difícil escribir cuentos cortos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Tus textos son perturbadores. Diríamos que no hay esperanzas para una verdadera liberación de la mujer. En los tres cuentos, las mujeres carecen de identidad, de proyecto existencial o intelectual, tienen una vida sexual promiscua bajo las mismas premisas que la han tenido tradicionalmente los hombres. ¿No hay otra realidad femenina que contar?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Fijate que no estoy de acuerdo contigo, porque las heroínas de los tres cuentos, mal que bien, hacen exactamente lo que les da la gana: Ifigenia quiere llamar la atención; Gaby quiere perder la virginidad con el hombre de sus sueños y Aquamarina deja con un palmo de narices al hombre que la menosprecia. Y en cierto modo ese es el leit motiv de toda mi narrativa, que las mujeres se salen con la suya siempre, aunque sea a punta de pistola.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Me parece interesante la relación que estableces en tu primer cuento, "Vocación de Electra", con los arquetipos de la tragedia griega, ¿cuál es tu propósito al establecer un continnum entre un pasado donde la mujer era arrasada por el poder masculino y que pareciera ya ajeno al papel de la mujer en pleno siglo XXI?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hace poco descubrí que he recurrido bastante a la intertextualidad, cosa que me sorprendió bastante: una constante de mi narrativa es el diálogo con la literatura. "Vocación de Electra" surge de un monólogo teatral que presenté en Hermosillo hace más de diez años, y del cual, recuerdo, la gente salía llorando. El cuento es mucho más brutal que el monólogo, donde censuraron la esencia misma del texto que era el incesto... pero aún así la gente sufría horrores con el conflicto de la protagonista. Yo deliro por los clásicos griegos, especialmente por Eurípides. Y el personaje de Electra es mi favorito porque considero que en ella convergen otras extraordinarias personajes como Medea. Ella es la suma de la feminidad en la tragedia griega.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué y hasta cuándo las mujeres vivirán en función de un hombre? Tu protagonista, Electra, piensa en suicidarse si no llega su amante. ¿Por qué todavía no encontramos ese "otro modo de ser, más humano y libre" del que hablaba Rosario Castellanos hace más de cincuenta años?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Mi personaje no vive en función del hombre, sino de ella misma, de su propia tragedia, de su ego inmenso, de su venganza. Es a todas luces una persona enferma, y déjame decirte que los personajes psicóticos, esquizofrénicos o bipolares son otra constante de mi narrativa. Las otras dos heroínas distan de vivir en función del hombre, al contrario, los aniquilan, al menos por un inolvidable momento. El leit motiv de las tres historias es ejemplificar un incesto sublimado, de ahí el título del libro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿Crees que el cristianismo católico tiene algo que ver en este cuadro que presentas en "Vocación de Electra", la mujer que no puede concebirse como un ente pensante, independiente, y autoestimarse ante todas las cosas?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El cristianismo, o, mejor dicho el enfoque que se le ha dado a una doctrina que en sus orígenes fue incluyente (las mujeres fueron eclipsadas de la historia original por los sucesivos papas, pero Jesús sentía una predilección evidente por las mujeres por sobre los hombres) es el culpable de muchas cosas, entre ellas la hipocresía que permea nuestra sociedad y que ha afectado principalmente a las mujeres que durante muchos años tuvieron que vivir fingiendo que sentían o no sentían lo que los hombres estipuladaban que debían sentir o no sentir. Es culpable también de innumerables crímenes, entre los que podría citar el exigirles el celibato a los sacerdotes. Esa imposición anti natural ha provocado que los curas canalicen su sexualidad por vías tan deleznables como la pedofilia... pero al papa sigue pareciendole más fea la homosexualidad o el amor libre que la pederastia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo creaste un texto como "Last tango reloaded"? Me parece una realidad más ficticia que factible, ¿es posible que una jovencita riquísima, de 15 años de edad, contrate a un hombre maduro para perder su virginidad?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Mi respuesta es otra pregunta: ¿Por qué no? ¿Acaso no durante milenios los jóvenes debutantes han contratado a prostituas para iniciarlos? ¿Por qué no una jovencita habría de contratar a un hombre maduro, experto y sensible, que además le garantice el uso del condón, para tener una inicación placentera?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Lo que pareces plantear en este cuento es que la virginidad es un mito que ha oprimido a la mujer, ¿es así?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Esa es otra de las aberraciones tanto del cristianismo de factura machista, como de la inmensa mayoría de las religiones, si no es que todas: valorar a las mujeres con base en su conducta sexual. Si la regla se aplicara a ambos sexos sería razonable... pero no lo es desde el momento en que el hombre tiene derecho a practicar toda clase de excesos mientras a la mujer se le exige la virginidad... ¿quien puede entender una exigencia tan tonta?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La visión de la mujer en tus textos es inquietante porque los tres personajes femeninos son mujeres cultas, leen a los clásicos griegos o a los escritores del boom latinoamericano o a &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;escritores contemporáneos norteamericanos, pero ninguna presenta proyectos intelectuales propios, las tres parecen estar atrapadas en los roles sexistas y machistas. ¿Por qué las mujeres no pueden verse en otras dimensiones que no sean las de objetos sexuales?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No profundizo tanto en los personajes como para mostrar sus proyectos personales... la heroína de "Kundera dixit", por ejemplo, ni siquiera sabemos quien es en realidad. Muchas mujeres nos consideramos seres humanos, que valemos más allá de nuestros atributos sexuales o maternales, aunque obviamente todavía hay algunas (muy pocas, por fortuna) que consideran valer en función de su edad o del tamaño de su cintura, pero esas mujeres no me interesan como amigas... si acaso como personajes churriguerescos: me pitorreo mucho de esta clase de mujeres en mis textos. Me vuelvo misógina tratándose de las mujeres estúpidas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Está de moda encontrar parejas sexuales de manera cibernética. En "Kundera dixit" muestras esta nueva y desquiciante realidad... ¿Hacia un Sodoma y Gomorra?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No, simplemente es una forma novedosa de relacionarse, como en otro tiempo fue la correspondencia. Lo terrible no es que los hombres y las mujeres se relacionen por internet, sino que se vuelvan incapaces de entablar relaciones de otro modo que no sea con la computadora de por medio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿Podrías explicarnos por qué titulaste tu libro Sueños de Lot?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por el incesto sublimado que presentan los tres textos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Tu lenguaje está muy pulido, ¿trabajas mucho tus textos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Muchísimo... muchísimo... esos relatos vengo trabajándolos desde hace más de tres años. Soy muy exigente conmigo misma. No me perdono a mí misma una falla, y sé que eso no está muy bien que digamos... pero no lo puedo evitar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cómo divides tu tiempo entre el periodismo, tus dos hijas, tu marido, y la escritura? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ni yo misma lo entiendo... es como un milagro...¡un verdadero milagro!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Tengo entendido que tu nombre es Evelina Castillo Gil. ¿Por qué rompes con la tradición patrilínea y optas por tu apellido materno?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Siempre digo que porque me divorcié de mi papá... y bueno, sí en parte, no me siento para nada identificada con la línea de los Castillo, salvo con mi celebre tío, "El médico asesino", un luchador que siempre salía de malvado en las películas de &lt;em&gt;El Santo. &lt;/em&gt;Ese es mi pariente y me ennorgullezco mucho de él porque fue capaz de romper con su famila aristocrática para dedicarse a las luchas. Era médico de verdad, pero colgó el título para realizar su verdadera vocación, en cambio mi papá cedió a las presiones de su mamá y renunció estudiar cinematografía para dedicarse a la ingeniería, que fue la profesión que se les asignó: yo hubiera preferido ser hija de El médico, me simpatiza mucho más. A lo mejor algún día escribo algo sobre él René Avilés Fabila aulló de placer cuando supo que él era mi tío porque lo admiraba con fervor en su juventud&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En realidad la sintetización de mi nombre fue algo práctico: en la primera revista donde colaboraba no cabía mi nombre completo y el editor sugirió acortarlo y usar el apellido materno en vez del paterno. Me encantó la idea porque mi mamá se llama Evelina Gil. Luego lo dejé en "Eve" porque me decían "Evangelina" y yo prefiero, con perdón de las Evangelinas, que me mienten la madre a que me digan "Evangelina" que nada tiene que ver con mi nombre normando, muy utilizado en la literatura inglesa. En &lt;em&gt;Dublineses, &lt;/em&gt;de James Joyce, hay un personaje que se llama exactamente igual a mí, con nombres y apellidos. Y luego vi ua película de Hitchcock, &lt;em&gt;Stage fight, &lt;/em&gt;protagonizada por Jane Wyman, cuyo personaje se llama "Eve Gil", una ingenua estudiante de teatro. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Debo señalar también, que por el lado de los Gil tengo antepasados sefarditas y árabes, y yo soy extremedamente sensible tratándose de estas culturas. Me duele profundamente que mantengan ese duelo encarnizado, ese odio exacerbado entre ellos. Me encanta pensar que el padre de mi abuelo materno era sefardí, mientras que su madre era libanesa musulmana, y el amor les permitió equilibrar sus creencias y prácticas religiosas y mantenerlas al margen de su matrimonio. Tengo entendido, incluso, que permitieron a sus hijos elegir el camino que más les coviniera, y mi abuelo prefirió no adoptar ninguno y decir que era ateo antes que traicionar a alguno de sus padres. Mi mamá se crió como judía los primeros dieciséis años de su vida. Actualmente, aunque es devota del catolicismo y levanta su altarcito de muertos cada 31 de octubre, se expresa con amor y nostalgia de quienes conforman su pasado judío, incluso prepara un kipe delicioso.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿Quiénes son los escritores o escritoras que han hecho mella en tu narrativa?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Son muchísimos... pero creo que los más entrañables para mí son Paul Auster, Sergio Pitol. Luisa Valenzuela, Elfriede Jelinek, Roberto Bolaño, David Toscana, Virginia Woolf, Cristina Rivera Garza, Margaret Atwood, Mario Vargas Llosa, Inés Arredondo... y un largo etcétera. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;strong&gt;Patricia Rosas Lopátegui &lt;/strong&gt;nació en Tuxpan, Veracurz, en 1954. Es actualmente profesora de literatura latinoamericana en la Universidad de Nuevo México. Agente literaria de Elena Garro en Estados Unidos, se ha dedicado al estudio de su obra y sobre ella ha pulicado reseñas y artículos en periódicos y revistas mexicanas y estadounidenses. Su tesis doctoral es un estudio multidisciplinario (en proceso de publicación) basado en la novela Testimonios sobre Mariana. Actualmente prepara la segunda parte de la biografía autorizada de Elena Garro. También trabaja un libro que intenta analizar algunos de los textos más representativos de la autora en el teatro, los llevados al cine y su narrativa en diversos géneros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114849939110285938?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/05/la-mafia-le-hace-el-mandado-los-que.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114849770405404338</guid><pubDate>Wed, 24 May 2006 19:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-24T12:08:24.166-07:00</atom:updated><title>Carta de Lydia Cacho sobre caso ATENCO</title><description>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/1600/LYDIA.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/320/LYDIA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Compañeras:&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ayúdennos a difundir ampliamente esta solicitud de firmas en apoyo a estas cartas. Las traducciones en inglés y francés serán distribuidas mañana. Gracias a todas las compañeras que enviaron comentarios y sugerencias para el texto. Gracias también a las compañeras que nos enviaron sus firmas a título personal, todas esas firmas serán incorporadas a las cartas. En este llamado urgente se incluyeron solamente los nombres de las organizaciones. Si hay más compañeras que quieren firmar a título personal, por favor háganlo saber a la dirección &lt;a href="mailto:solidaridadatenco@yahoo.com.mx" target="_blank" onfiltered="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;solidaridadatenco@yahoo.com.mx&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; La idea es recopilar tantas firmas como podamos hasta el jueves al terminar la tarde, para estar enviando todas las cartas el día viernes por la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos, Lydia Cacho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LLAMADO URGENTE DE SOLIDARIDAD CON LAS MUJERES DETENIDASEN SAN SALVADOR ATENCO, MÉXICO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Las organizaciones abajo firmantes hacemos un llamado urgente a personas a título individual y a organizaciones del movimiento feminista y amplio de mujeres o de otros movimientos sociales a nivelnacional, regional e internacional, para sumarse a este esfuerzo de denuncia y solidaridad con las mujeres brutalmente detenidas y torturadas por cuerpos policiales estatales y federales mexicanos, el 3, 4 y 5 de mayo pasados, en San Salvador Atenco, México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la carta adjunta a este mensaje, encontrarán mayores detalles sobre la aberrante situación de violación a los derechos humanos de estas mujeres y de todas las personas que fueron arbitrariamente detenidas en dicha comunidad. Dicha carta será enviada a distintas instancias de los sistemas internacional y regional de derechos humanos, concretamente a:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Evelio Fernández Arévalos (Presidente de la CIDH), Victor Abramovich (Relator sobre Derechos de la Mujer), Florentín Meléndez (Relatoría de Derechos de las Personas Privadas de Libertad y asimismo Relator de País para México), todos comisionados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Santiago Cantón (Secretario Ejecutivo), organismo adscrito a la Organización de Estados Americanos (OEA)&lt;br /&gt;- Yakin Erthuk, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra las Mujeres, sus Causas y Consecuencias&lt;br /&gt;- Thommas Hammerberg, Comisionado de Derechos Humanos del Consejo de Europa&lt;br /&gt;- Hina Jilani, Representante del Secretario General para Defensores de Derechos Humanos&lt;br /&gt;- Rosario G. Manalo, Presidenta, Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecemos que nos envíen lo más pronto posible sus firmas de adhesión a la carta a más tardar el jueves 18 de mayo a las 5 p.m. (hora de México), a la siguiente dirección: &lt;a href="mailto:solidaridadatenco@yahoo.com.mx" target="_blank" onfiltered="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;solidaridadatenco@yahoo.com.mx&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Por favor envíen su nombre, el nombre de su organización o institución (si aplica), así como su país.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¡No nos quedemos en silencio! Ayúdennos a difundir esta situación, detener la represión y a defender los derechos humanos de las mujeres en México. Solidariamente: - Artemisa Grupo Interdisciplinario en Género, Sexualidad, Juventud y Derechos Humanos, México- Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarrollo (AWID), Oficina en México - Católicas por el Derecho a Decidir, México- Ciudadanas en Movimiento por la Democracia, México- CLADEM - México- Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, México -Defensa Jurídica y Educación para Mujeres "Vereda Themis", México- Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia, México- Foro Nacional de Mujeres y Políticas de Población DF, México - Grupo de Educación Popular con Mujeres, México- Grupo Doce Avante, México - Modemmujer, Red de Comunicación Electrónica- Mujer y Medio Ambiente, México - Mujeres en Convergencia, México - Red de Género y Medio Ambiente, México - Red Nacional de Periodistas, México- Red Nacional Milenio Feminista, México- Salud Integral para la Mujer, México-Servicios Integrales a Mujeres Emprendedoras, A.C., México&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114849770405404338?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/05/carta-de-lydia-cacho-sobre-caso-atenco.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114790934808716020</guid><pubDate>Wed, 17 May 2006 23:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-17T16:42:28.176-07:00</atom:updated><title>EVE GIL: LA NIÑA QUE JUGABA CON LETRAS</title><description>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/1600/LA%20EVECONFERENCIA.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/320/LA%20EVECONFERENCIA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;Texto y foto de Elena Méndez&lt;/strong&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Desde que me rayó la primera luz de la razón,&lt;br /&gt;fue tan vehemente y poderosa&lt;br /&gt;la inclinación a las letras,&lt;br /&gt;que ni ajenas reprensiones&lt;br /&gt;–que he tenido muchas-&lt;br /&gt;ni propias reflejas&lt;br /&gt;–que he hecho no pocas-&lt;br /&gt;han bastado para que deje de seguir&lt;br /&gt;este natural impulso que Dios puso en mí ...1&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sor Juana Inés de la Cruz&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eve Gil: Escritora. Periodista. Eve Gil: unos ojos moros que observan con ternura, con avidez, casi acariciando lo que le rodea. Unas manos expresivas que mueve constantemente mientras habla. Una voz suave. Una franqueza enorme, como buena norteña. Sencilla. Sorjuanófila al punto de titular Hombres necios su ópera prima, en clara alusión al más célebre poema de la Décima Musa; asimismo, su blog La Trenza de Sor Juana 2 hace referencia a lo relatado por la madre jerónima en su Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, donde ésta confiesa que se cortaba el cabello cuando no lograba aprender pronto alguna lección de gramática: “(...) No me parecía razón que estuviese vestida de cabellos cabeza que estaba tan desnuda de noticias (...)” 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eve Gil nació en Hermosillo, Sonora, en 1968. Es fundamentalmente narradora, aunque también ha incursionado en la poesía, la dramaturgia y el ensayo. Es autora de cuatro novelas: la ya citada (ganadora del premio de novela en el Concurso del Libro Sonorense, en 1994) y El suplicio de Adán (ganadora del premio La Gran Novela Sonorense, en 1996), ambas publicadas por el Instituto Sonorense de Cultura en 1996 y 1997, respectivamente; Réquiem por una muñeca rota (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2000) y Cenotafio de Beatriz (RD Editores, 2005).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha obtenido el Premio Nacional de Periodismo Juvenil Fernando Benítez, en 1994, por el reportaje La fortificación del ámbar maldito, así como dos menciones honoríficas: una en el Certamen Nacional de Poesía Anita Pompa de Trujillo, en 1993, Transitar por la inocencia y otra en el Concurso del Libro Sonorense 1994, género dramaturgia, con el monólogo Electra masacrada ; otra de sus obras teatrales es la farsa Retrato de una pareja perfecta (Casa de la Cultura, 1990), que escribió a los 18 años y obtuvo el Premio Lecturas Teatrales 1990. Coautora de los libros Los cantos de Minerva (antología de escritoras sonorenses, Instituto Sonorense de Cultura, 1993) y Raíz y canto (poemas ganadores del Anita Pompa de Trujillo, Instituto Sonorense de Cultura, 1993). Ha sido becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora (1993-1994; 2004-05) y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en la categoría de Jóvenes Creadores (1995-1996). Acaba de obtener el Premio Nacional Efraín Huerta, en la categoría de Cuento, con el libro (inédito) Sueños de Lot.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la obra de Eve Gil se halla una perpetua obsesión por el erotismo, la locura, la muerte, la soledad. Hay, asimismo, una crítica social muy fuerte, llevada a cabo con sutil ironía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;______&lt;br /&gt;Entrevisto a Eve por internet, medio por el cual nos conocimos. Leía el blog de cierto joven escritor y ahí aparecía recomendado uno de los dos que ella tiene, All about Eve. Le dejé un comentario; ella respondió en mi blog y desde entonces nos hemos vuelto buenas amigas. En marzo del presente año, vino a Culiacán a dictar su conferencia El segundo oficio más antiguo del mundo: La escritura femenina, y por fin pudimos abrazarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dejo revelarse mediante las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo surge su vocación literaria?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A veces siento que es algo que nació junto conmigo, porque no recuerdo un solo momento de mi vida en que no haya estado acompañada de un libro o de un cuaderno. Cuando era muy chiquita, recuerdo, tres años a lo sumo, hacía rabiar a mi mamá porque bajaba todos los libros del librero por el mero hecho de rodearme de ellos. Mi papá decía, en tono bromista, que de seguro sería bibliotecaria de grande. Un poco más grandecita, forraba esos mismos libros con papel blanco y le rehacía una portada donde escribía un nuevo título y me atribuía la autoría de la historia. Sin embargo, no fue sino hasta los catorce años que escribí mi primera novela. Mientras otras niñas decían que de grandes querían ser doctoras o abogadas, yo siempre respondí sin lugar a dudas escritora.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿ Por qué escribir novela?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Desde siempre ha sido mi género favorito, y desde mi primer intento de escribir un texto literario, lo primero que se me ocurrió fue que sería una novela. Creo que lo prefiero porque es el único género en el que caben todos los demás. Una novela puede contener poesía, cuento, ensayo y reportaje. Por desgracia, y como bien decía Roberto Bolaño, empieza a diluirse la ambición literaria en quienes incursionan en el género novelístico que, siento, cada día va perdiendo un trozo de su grandeza. Empieza a convertirse en el género más fácil, y eso no me gusta. Quizá por ello ahora me estoy yendo un poco más por el ensayo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿A qué atribuye usted la evidente preeminencia y vitalidad de la novela respecto a los demás géneros literarios a lo largo de la historia?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;A esa cualidad que yo denomino elástica, porque le cabe de todo, y de verdad me preocupa que empiece a adelgazarse, como si de algún modo la hubieran condenado a la anorexia, y no me refiero únicamente al volumen, sino sobre todo, y tristemente, a los contenidos. En ese sentido me declaro fanática de lo retro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿A qué se debe el afán transgresor presente en su obra? (citemos a Felipe, protagonista de su ópera prima El suplicio de Adán: un sacerdote sin fe, irreverente, mal hablado e, incluso, gigoló por azares del destino... )&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Creo que lo que más me duele, lo que más me enfurece en la vida, es la hipocresía. El machismo ha sido el máximo promotor de la misma ya que en su afán de doblegar a las mujeres y negar a los homosexuales, ha propiciado que tanto unos como otros cultiven el arte de fingir y de perpetuar, de este modo, ese amordazamiento de la sexualidad. Una sociedad reprimida y mentirosa nunca será una sociedad próspera ni feliz. Te pongo un ejemplo: todo mundo puso el grito en el cielo con esa joya cinematográfica que es Secreto en la montaña... ¡cómo, dos hombres besándose, qué horror!.... ¿Y quien se molestó en decir una palabra acerca de ese engendro de película de Quentin Tarantino, Hostal, donde se viola y tortura a la gente, y hasta infartados hubo debido al realismo que maneja?, esto es, a la gente le asusta más que dos hombres se amen que, por ejemplo, las matanzas en Irak, o los feminicidios en Ciudad Juárez. Eso es producto de la hipocresía, que condena la sexualidad y justifica el horror, la violencia, la guerra, el homicidio, y creo que en cierto modo eso reflejan mis novelas: mientras algunos curas violan niños y descuartizan a sus amantes embarazadas, otros, como Felipe, se prostituyen para fundar orfanatorios y rescatar niños de la calle. Por supuesto, el Vaticano condenaría con mayor energía al gigoló.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo ingresa al periodismo y en qué forma dicha experiencia ha contribuido en su narrativa?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Al periodismo ingresé por invitación. Yo era estudiante de Letras y un amigo mío de nombre Manuel Murrieta me invitó a reseñar una obra de teatro dirigida por Ángel Norzagaray para una revista llamada Así. Nunca había hecho nada de eso, ni sabía nada de teatro, a pesar de que acababa de ganar un premio estatal de dramaturgia, pero yo necesitaba dinero y decidí intentarlo. Creo que me quedó mejor de lo que creí. No he parado desde entonces. Dos semanas después de aquella reseñita, el mismo Murrieta me pidió entrevistar a un actor sonorense que era, ni más ni menos, Jesús Ochoa, que por entonces no era famoso. Él fue mi primer entrevistado y me cayó tan pero tan bien, pero supuse que siempre sería así y, afortunadamente, salvo Cristina Pacheco que terminó gritoneándome y arrebatándome la grabadora, siempre ha habido una bonita química entre mis entrevistados y yo, aún los más difíciles. En cuanto a la contribución del periodismo en la narrativa, debo confesar que siempre he mantenido distanciados uno de la otra. El periodismo es lo que me da para comer. Antes sentía tanta pasión por el periodismo como por la literatura, cuando realizaba mis reportajes polémicos, pero decidí abandonarlo porque ahora que soy mamá no puedo continuar arriesgando el pellejo y me dedico exclusivamente al periodismo cultural.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Háblenos un poco acerca de su autoexilio: por qué salió de Sonora para radicar en el DF.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En 1998, año en que decido salir de Hermosillo después de leer El arte de la fuga de Sergio Pitol (ese libro me ayudó a tomar la decisión de salir a explorar el mundo), vivía una situación insostenible. No fui la primera escritora de Sonora, mentiría si dijera semejante cosa, pero sí fui la primera que se rehusó a escribir sobre florecitas, y eso desató la ira de un par de funcionarios culturales, por no hablar de algunos profesores de la escuela de Letras. Para acabarla de amolar, mi primera novela, Hombres necios, que aborda un tema bastante escabroso (un movimiento estudiantil de 1971 que desembocó en una verdadera masacre de jóvenes y del cual se derivó la liga 23 de septiembre) que nadie en Sonora, de los que verdaderamente había vivido ese episodio, se había atrevido a tocar (yo tenía tres años cuando eso ocurrió), ganó en 1993 un concurso convocado por el Instituto Sonorense de Cultura pomposamente llamado La Gran Novela Sonorense, al que, se suponía, sólo podías concursar si se te invitaba expresamente para ello, pues el entonces director del ISC, Carlos Moncada, quería que se la rifaran entre los que él consideraba “los titanes de la literatura sonorense”. Yo supe del concursito porque le llegó la invitación a mi jefa de entonces, y decidí mandar la novelita antes citada en el entendido de que iría firmada con seudónimo y nadie podía impedirme, por tanto, inscribirla en el concurso. Cuando la llevé todo mundo creyó que era de mi jefa. Para asegurar la legalidad del mentado concurso, Moncada se cercioró de reunir a un jurado foráneo, todos ellos oriundos de La Paz y de Puebla, pero doctorados por la Sorbona de París. Lo último que imaginé fue que resultaría ganadora, y siempre imaginé que si por algún azar del destino ganaba me echaría de enemigos a todos mis maestros de letras (la mayoría inscribieron un trabajo al concurso) y de paso a mi jefa, que terminó corriéndome. Pero todavía me esperaba lo peor: en 1996 inscribí otra novela en el tradicional concurso del Libro Sonorense, y volví a ganar, y el director que entró en lugar de Moncada, Juan Antonio Ruibal Corella, que es del Opus Dei o algo así, puso el grito en el cielo al ver que la dichosa novela hablaba sobre la revuelta cristera, sobre los caudillos sonorenses y de paso estaba protagonizada por un cura gigoló, y no se le ocurrió mejor cosa que embodegarla durante todo un sexenio. Textualmente dijo: “Este libro no sale de aquí”. Esa fue la gota que colmó el vaso.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Qué perspectiva tiene actualmente acerca de la situación cultural en Sonora?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Por fortuna ha dado un giro radical. Parece que la escuela de letras permanece estancada en la revolución cubana, pero lo que es la cultura oficial ha avanzado considerablemente gracias a que su nuevo titular, Fernando Tapia, es el primer director del ISC que no es ni abogado ni contador privado, sino doctor en literatura. Tapia además uno de los pocos maestros que tuve en Letras que aplaudía mis gracias. Un gran profesor, además. Es un hombre culto, sin telarañas mentales, que lejos de marginar a las mujeres, a los homosexuales y a los indígenas como hicieran sus predecesores, los ha incorporado a su equipo de trabajo. Actualmente hay escritoras jóvenes en Sonora como Sylvia Aguilar Zeleny y Cristina Rascón, y jóvenes poetas vanguardistas como Iván Figueroa que hubieran sido vistos con desprecio por Moncada o por Ruibal Corella. Por otro lado, ésta es la primera administración que ha reconocido, homenajeado y reeditado la obra de Abigael Bohórquez.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué la fascinación ante la escritura biográfica -tanto propia como ajena?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Lo más atrayente de mi narrativa, pienso yo, son los personajes. Para mí una obra narrativa sin personajes que te conmuevan no cumple a cabalidad su función. ¿Qué sería de Ulises sin Stephen Dedalus, por ejemplo? Pienso en la novela rusa, que es la más grande de todos los tiempos: ¿qué sería de ella sin Ana Karenina, sin Alexei Karamazov, sin Natasha Nicolaevna, sin el maravilloso Levine, que es mi consentido? De ahí mi fascinación por la biografía, que no la autobiografía, porque he sido bastante parca para referirme a mi persona, no obstante que siempre habrá algo del autor en sus personajes. Salvo Moramay de Réquiem por una muñeca rota hay muy poco de mi vida en mi narrativa. En Cenotafio de Beatriz, por ejemplo, hay un solo capítulo autobiográfico, que es el del parto de Beatriz. Yo empecé a escribir esa novela cuando, estando embarazada de mi hija pequeña, me anunciaron con una frialdad impresionante que tenía preclampsia y que o me sacaban a la criatura o yo me moría, y como no dejé que me la sacaran di por sentado que me iba a morir y Cenotafio es, por ello, una novela mortuoria, desde el título. Pero fuera de ese detalle poco tengo que ver con la protagonista, una Beatriz coja, corrompida, prostituida, amargada y sin embargo perseguida por un Dante que añora lo que ella fue y ya no es.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo impulsa la carrera de un escritor el obtener un premio literario –como en su caso, que acaba de llevarse el Efraín Huerta, en Cuento, con la obra Sueños de Lot- ?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No sabría responder esa pregunta. Debo confesar que he participado en algunos concursos; que casi siempre me gano mención honorífica pero muy pocas veces he ganado. Curiosamente, poco antes de que me avisaran que había ganado el Efraín Huerta de cuento yo estaba a punto de abandonar el género cuentístico para siempre porque consideraba que no tenía madera para eso; que me era imposible escribir textos cortos... de hecho muchos amigos míos me habían hecho el comentario de que les gustaba mucho más como novelista que como cuentista. Gracias a este premio descubro que no soy tan mala después de todo y he resuelto continuar haciéndole la lucha al relato, aunque mi género favorito es y seguirá siendo la novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El narrador sinaloense César López Cuadras4 declaró hace poco5 que los grandes genios de la literatura han sido misóginos, y que los que se autoproclaman feministas son demagogos. Citó alusiones misóginas, por ejemplo, en Don Quijote. ¿Qué declararía usted al respecto?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Independientemente de que admiro a César y me cae muy bien, debo señalar que está equivocado y que su actitud resulta incomprensible en estos tiempos. Posiblemente los autores a los que hace referencia pertenecen a una época en que las mujeres no tenían acceso al estudio ni a los libros, pero como en todo existen las excepciones... y para muestra ahí está nuestra incomparable Sor Juana. Habría que recomendarle a César que leyera a grandes genios como Oscar Wilde, Truman Capote, E.M. Forster, Julio Cortázar, Sergio Pitol, entre otros, que lejos de denostar a las mujeres reconocían incluso influencia de escritoras en su propia escritura. Cortázar fue el único escritor del boom que exigió la inclusión dentro del mismo de mujeres como Luisa Valenzuela. De misógino, nada. No dudo que haya grandes genios misóginos, del mismo modo que hay mujeres geniales que son abiertamente androfóbicas, como Elfriede Jelinek, pero eso no repercute para nada en la demostrada realidad del talento femenino. Habría que recomendarle a César que leyera La trenza de Sor Juana, ¿no crees?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elena Méndez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Entrevista efectuada el 14 de mayo del 2006)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;________&lt;br /&gt;NOTAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, en Sor Juana Inés de la Cruz, Obras Completas, Col. Sepan Cuantos, no. 100, Editorial Porrúa, México, 2000, p. 830.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 ________________________________, Ídem, p. 831.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 En dicho blog se publicaban reseñas periodísticas aparecidas en la columna del mismo nombre, perteneciente al Suplemento Arena del diario capitalino Excélsior, de circulación nacional. Desde marzo, el suplemento fue retirado; aún así, Eve continúa con sus Trenzas (por las cuales jamás ha percibido salario alguno).&lt;br /&gt;La Trenza de Sor Juana, en palabras de su autora, tiene el fin de exaltar el genio literario femenino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4 Autor de La primera vez que vi a Kim Novak (cuento), La novela inconclusa de Bernardino Casablanca, Macho profundo y Cástulo Bojórquez (novelas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 Declaraciones dadas el 27 de enero, durante su intervención titulada “El Quijote: Los textos en el texto”, como parte del Seminario sobre El Ingenioso Don Quijote de la Mancha , en la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Sinaloa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_________&lt;br /&gt;MÁS DE EVE GIL:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www. evegil.blogspot.com&lt;br /&gt;www.evetrenzas.blogspot.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;DATOS DE LA AUTORA: Elena Méndez (Culiacán, Sinaloa, México, 1981).- Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Ha participado en los talleres literarios de los escritores mexicanos María Baranda, David Toscana y Cristina Rivera Garza. Escribe cuento. Ha publicado parte de su material en la revista TEXTOS, de su Universidad (no. 14, abril/julio 2004) y La Pluma del Ganso (no. 42, marzo/mayo 2006) y en las páginas literarias &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.aviondepapel.com/" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;http://www.aviondepapel.com/&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; , &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.letras.s5.com/" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;http://www.letras.s5.com/&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; y &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.homines.com/" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;http://www.homines.com/&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114790934808716020?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/05/eve-gil-la-nia-que-jugaba-con-letras.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114783725449995671</guid><pubDate>Wed, 17 May 2006 03:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-16T20:43:58.690-07:00</atom:updated><title>¡LLEGAMOS A LA "TRENZA" NÚMERO 200!</title><description>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/1600/sorjuana.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/320/sorjuana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Mensajes de felicitación de los lectores de "La trenza de Sor Juana"&lt;/strong&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Lina Zerón:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En sus 200 Trenzas, Eve Gil ha sabido buscar en los silencios de cada autora para regalarnos un trabajo bien elaborado en cumplimiento de una misión que ella se impuso, difundir la obra de las mujeres escritoras. Eve se ha mostrado como una emisaria entre el lector y la autora a tratar, pero no de una forma fría e impersonal sino adentrándose en el alma de cada una de ellas, involucrándose con las narradoras o poetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada Trenza de Sor Juana, Eve Gil, teje y entreteje con maestría un relato completo, casi paralelo al tema que la ocupa, como si fueran dos historias. Con oficio va hilvanando las ideas como quien trenza un agudo hilo de seda con otro de oro para hacer una gruesa sobrecama para el invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas veces sus Trenzas fueron incisivas, desmitificadoras, penetrando en el mas elaborado lenguaje para observar la erosión de los sentimientos más profundos, en otras propuso una llamativa interpretación del texto, una impugnación a lo ya sabido hasta la fecha sobre las escritoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha sido un agasajo disfruta de la ágil y bien empuñada pluma de Eve Gil y la diversidad de autoras que conforman la galería de la “Trenza de Sor Juana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felicidades Eve Gil, y gracias por tu trabajo que es sinónimo de calidad, compromiso, conocimiento y pasión por la literatura.&lt;br /&gt;Es un honor formar parte de tus Trenzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lina Zerón&lt;br /&gt;Tlalnepantla, Edo. Mexico. Mayo 16, 2006.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Beto Buzali:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Eve, queridísima Eve:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero seguir encontrando en mi buzón cada 8 días el tradicional banquete cultural de&lt;br /&gt;La Trenza de Sor Juana&lt;br /&gt;No sé si otras 200, porque es, efectivamente, un lugar común, pero...&lt;br /&gt;¿qué tal otras TRES MIL TRESCIENTAS DOCE?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te felicito por esa cultura inconmensurable que te define, Eve, así como el talento, tan característico en ti, para ponerla por escrito. Bien probadas que están tus cualidades con los premios que has merecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ésta, tu casa, brindo por ti, Eve.&lt;br /&gt;La segunda copa tendrá que ser têta-a-tête.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo enorme de oso polar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;¿Quieres checar "La trenza de Sor Juana" y leer la Trenza No. 200 dedicada a la escritora norteamericana y candidata al Nóbel de Literatura, Joyce Carol Oates? &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.evetrenzas.blogspot.com"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;www.evetrenzas.blogspot.com&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114783725449995671?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/05/llegamos-la-trenza-nmero-200.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-14817210.post-114774339976266681</guid><pubDate>Tue, 16 May 2006 01:28:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-05-18T11:52:02.406-07:00</atom:updated><title>MIL MUJERES SUSCRIBEN</title><description>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/1600/ATENCO.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/8090/1242/320/ATENCO.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;LAS MIL MUJERES QUE FIRMAMOS ESTA CARTA, académicas,actrices, bailarinas, científicas, cineastas, diputada,diseñadoras, escritoras, estudiantes, feministas, fotógrafas, médicas, miembros de ONG, museógrafas, músicas, pintoras, periodistas, profesionistas, religiosas,restauradoras, etcétera,expresamos nuestra indignación y horror ante laviolencia, los abusos sexuales y las violacionesejercidos por las policías estatal y federal contralas mujeres detenidas en Atenco el 3 y 4 de mayo. Los testimonios directos recogidos por la CNDH y elcentro de derechos humanos PRODH ypublicados en la prensa dan fe de una realidad que nose puede aceptar.Son públicos los testimonios de Valentina Palma,estudiante chilena ilegalmente expulsada,de Cristina Valls y de María Sastres, ciudadanas españolas expulsadas. Las tres declaran que las manosearon, abusaron, golpearon, insultaron yhumillaron de todas las maneras. Es público el testimonio de dos estudiantes, todavía detenidas, quiereren lo mismo. Todas dicen que eso lespasó a todas las presas, que lo oyeron y las vieron llegar al penal llorando y con la ropa desgarrada,y contando lo que les pasó. Existe el testimonio de una mujer de 50 años que no está detenida a la que forzaron a hacer sexo oral a tres policías.Las autoridades, del secretario de Gobernación Carlos Abascal para abajo, han empezado a decir que se trata de mentiras y propaganda, y quecomo no hay denuncias no se puede investigar.Pero:1. Sí hay denuncias formales: hasta ahora, 23 casos denunciados de abusos o violaciones, más las tres expulsadas, que también están denunciando formalmente.2. Aunque no hubiera esas denuncias, estamos frente ala violación tumultuaria por personal policiaco en servicio. Es un delito gravetanto según el código penal federal como en el del Estado de México. Se castiga con penas de 10 a 15 años de prisión (Edomex), o de 12 a 21 años (Federal). Y se persigue de oficio. 3. No se trata aquí que cada una de las mujeres vejadas denuncie. Se trata de que se castigue a todos los responsables.Nosotras creemos el testimonio de las mujeres violadas. Sabemos lo difícil que es denunciar, que faltan las palabras para expresar lo vivido. Ysabemos que pueden recibir amenazas. Les ofrecemos solidaridad, respeto y apoyo. Tienen todo el derecho de negarse a ser examinadas pormédicos que no son de su confianza, examen que representa una violencia más, yeso no invalida en nada su denuncia. La justicia debería servir para defenderlas yprotegerlas, no para exponerlas. A la luz de varios casos anteriores y del muy reciente de Lydia Cacho, contra quien se planeaba una violación “con un palo” en la cárcel dePuebla, parece que violar o abusar sexualmentede mujeres detenidas se está volviendo sistema. Para“defender la ley”, ahora los gobiernos mandan violar mujeres. Exigimos la liberación inmediata de todas las presas, porque lo que se ha hecho con ellas noes la detención legal de presuntas delicuentes parasometerlas a proceso, sino secuestro y tortura.El trato que han recibido vuelve inoperante cualquier proceso en su contra: se trata de víctimas de la violencia impune de quienes dicen defender la ley.Exigimos castigo a los responsables directos y a sus mandos. Lo exigimos no sólo porque es claramente de justicia, sino porque este creciente empleo del abuso sexual por la policía debe detenerse cuanto antes. No podemos admitir que se vuelva “habitual” y las mujeres en México tengamos que vivir con su amenaza, esa otra amenaza más. México DF, 13 de mayo 2006 Abaunza Lorena; Adriana Ortega Luna; Aguilar Daniela;Aguilar Rivero Mariflor; Aguilar Zéleny Sylvia; Aguiluz Ibargüen Maya; Aguirre Beltrán Cristina, Mujeres por la Democracia. Puebla ; AlJerrahi Amina ; Alberro Semerena Anne; Alberro Semerena Sylvie; Alcalde Castro MaríaAntonieta, International Planned ParenthoodFederation, NY ; Alcántara Carmen; Alcocer Paulina;Alejandre Ortiz Virginia, San Agustín Etla, Oaxaca;Alejo Medina María de la Luz; Alemán JassoGabriela de la Cruz; Almada Alatorre Rossana Andrea;Almada Aletse, Producciones El Globo ;Almanza María; Almeida Lourdes; Almoina del Cueto YaraHelena, diseñadora y artista Puebla;Almudena Torre; Altamirano Allende Nayla; Alva CastroMaría Isabel; Alvarado María EugeniaCEIICH- UNAM; Alvarado Pilar, El Colegio de Michoacán;Álvarez Cervantes Luisa, UAT, Cd.Victoria ; Álvarez Jiménez Silvia, UdeG; Álvarez Vera,Guadalajara; Álvarez, Patricia ; Amante C.Ana Cristina; Amerlinck Mari-Jose, Guadalajara;Amezcua Vanesa Muriel; Amézquita LeónBeatriz, UNAM y UACM; Amundarain María Emilia; AnaAmado, Argentina; Andares Alicia;Andrade Rodríguez Silvia Alejandra, UACM; AnguloRivero Anna; Aragón Postigo Amalia; AragónReye Liliana; Aranda G. Patricia; Arciniega Ana ;Ardavín Becky, Canadá; Arenal Electa; AresteguiVerdugo Pauline; Arias Patricia; Aristegui Carmen;Arizmendi Olivia; Armendáriz Lourdes;Armengol Argemí Lali, Venezuela; Arriaga GarcíaArgelia, Mujeres por la Democracia, Puebla ;Arroyo Acevedo Margarita; Arroyo Rodríguez Claudia;Arteaga Marcela; Artigas Albarelli Irene;Artigas Albarelli María; Arzati y Aceves Beatriz ;Ashida Ana, Guadalajara, Jal.; Ashida Mónica;Asiain Lurdes; Attolini Lecón Amalia, México.; AuraMaría; Ávila Pietrasanta Irma; BabinGabrielle,ARTE, Francia; Balcázar Gabriela; Balcázar SilvaNorma; Baltazar Elia, periódico Excélsior;Banda Beatriz. Morelia; Baranda María ; BarberánTania; Barra Monzón Tamara, FCPyS, UNAM;Barros Cristina; Barros Magdalena ; Becerra Rocío;Becerril Flores Laura; Becerril MezaRebeca ; Becerril Straffon Ma. Luisa; Bedregal Ximena;Behar Ruth; Bejarano Villoslada Carmen;Belausteguigoitia Marisa; Beltrán Rosa; BeltranTepichin Mariana; Bellelli Cristina, Argentina;Bellinghausen Ana; Benítez Grobet Laura; BercovichSusana, UNAM; Bernal Adriana, periodista;Bernal Marina; Bernárdez Mariana; Bitar Tessán CynthiaK.; Blanco Jessie, Venezuela; BlanesRosa; Blázquez Graf, Dra. Norma CEIICH, UNAM; BlumSylvie, Francia; Bobadilla Gabriela;Bodek S. Claudia, UNAM, FCPyS; Bolos Silvia; BonillaLucía, Madrid; Bonilla Rius Elisa; BorbollaCastillo-Nájera Andrea; Bordons Teresa; Bosco MarthaDiana; Boullosa Carmen; BrabataGonzález Valeria; Bracamontes Ayón Maricarmen,Torreón; Bracho Coral; Bracho González MaríaEugenia; Bravo Velázquez Deborah; Brenes Pedroza Ruth;Bringaas Casona Odette; BrisacTessa; Briz Garizurieta Marcela; Brozon Mónica B. ;Bruschtein Natalia; Bukantz Martínez Karla;Bulnes Sara, Fac. Economía, BUAP; Burgos RuizEstrella; Buscalioni Ángela D.; BustamanteArreola Sylvia, Oaxaca; Bustos Guillermina; Bustos T.Beatriz; Caballero María Emilia; CaballeroPrado Amaranta; Cabrera Ana Patricia; Cabrera Claudia;Cabrera Manuel Yorgelina, Juchitán;Caerón Arguelles Cyntia; Caire Maria M.; CalcagnoAlmada Diana; Calderón Chelius Leticia,Instituto Mora; Calderón de la Barca Guerrero Nelly;Calderón Torres Alicia; Calderón Verónica,Morelia; Caldú Isabel; Camacaro Cuevas Marbella,Venezuela ; Camacho Ma Eugenia; CamastraCaterina; Camino Vásquez Bealtriz; Campero ArenaClaudia; Campillo María, Dinamarca;Campos Lucía, Morelia; Canales Rocío; Canino MaríaVictoria, Venezuela; Cano Ana María,Morelia; Cano Gabriela; Canto Celis Silvia, ComisiónJPIC, Sociedad del Sagrado Corazón deJesús; Capasso Simona; Capdevila Terán Carmen,Cholula; Capetillo Pasos Martha, Mérida;Carbajal Ríos Carola; Cárdenas Castillo Cristina, U deG; Cárdenas Hernández Violeta; CardonaIshtar; Careaga Viliesid Lorena, Chetumal; Cariño,Edith; Carlsen Laura ; Carmona D. Lic.Margarita; Caro Cocotle Brenda Judith; CarrascoAltamirano Gloria; Carreño Díaz Aurora; CarrilloTeresa; Carton de Grammont Lara Paloma, Pátzcuaro,Michoacán; Carton de Grammont Nuria;Casares Lourdes; Casillas Antonia; Casique Irene,CRIM-UNAM ; Castañeda Carmen; CastañedaSalgado Martha Patricia; Castelan S. Perla;Castellanos Elisa; Castellanos Saavedra Laura;Castillero Rosa María; Castillo Carmen, Francia;Castillo G. María Esther, Fac. Lenguas y Letras,UAQ; Castillo Nájera Maruza; Castillo Nájera Oralba;Castillo Patricia; Castro Cosío Ma.Antonieta; Castro Lima Virginia; Castro Susana, LunaNueva, Tepoztlán, Morelos; Catalan Mara,NY; Cataño Herrera Ma. del Socorro; Cattaneo AnaTeresa; Caudillo Félix Gloria, UdeG;Cavarozzi Mariana; Cejas Mónica Inés; Celis BandalaAdriana; Cimet Shoijet Esther; CirianniSalazar Lucía; Cissi Montilla R.; Clavel, Ana; CohenClaudia; Cohen Viviana; Colchero Ana;Collin Laura; Comas Andrea; Con Uribe Julia; CondeElsa; Conde Silvia; Constantino Julia;Contreras Dávila Talina; Contreras Herrera Roxana;Cooper Jennifer, Fac. Economía, UNAM;Corona Berkin Sarah; Correia Nelly; Corro FernándezMaría Guadalupe; Cortázar Angélica;Cortés Aguilar Luz Jessica; Cortés Fiesco MaríaTeresa; Cortés Gloria; Cortés Rocha Busi; CossNogueda Magda; Cota Guzmán Hilda Irene, Univ. Claustrode Sor Juana; Covarrubias FeregrinoArlette; Cruz Ángeles; Cruz Claudia, MilenioFeminista; Cruz Rosalía; Cruz Wilson Luci;Cruzvillegas Eréndira, CENCOS; Cuadros Pamela;Cumplido Paloma; Curcó Carmen, UNAM;Curiel Defossé Rosana; Chacón Estela; Chapa F.Violeta; Chavarría Decanini Urania ; ChávezJose•na; Chávez Mac Gregor Helena; Chávez MartínezMtra. Leticia Ma. del S., Universum,UNAM; Chávez Pérez Adazahira, Centro de InvestigaciónLaboral y Asesoría Sindical; CházaroLaura; Chenillo Mariana; Chinas Salazar Carmen;Chouitem Dorothee; Christianson De PaulisLinda; D´Aubeterre Buznego María Eugenia, BUAP;Dabrowski Andrea; Dávalos Pilar; DavenportHazel Gloria; David Cybèle; Dávila Alejandra; DávilaLozano Alejandra; Dávila Poblete Sonia; DeAgüero Servín Mercedes, IIDE, UIA; De Aguinaga VRocío; De Alva Ruiz Núria; De Angelis Elvia;De Cea Marta; De la Cerda Rubio Jose•na; De la GarzaMaría Luisa; De la Garza Mata Amanda,UNAM; De la Hoz Marianela; De la Madrid GaribaldiSigni B; De la Parra Emoé; De la PezaCarmen; De Lara Ma. del Carmen; De Swaan Carol; DeVecchio Gerli María; Dehaene Márgara,Fac. Bellas Artes, UAQ; Del Amo Luz; Del Cioppo PaulaAlejandra; Del Pino Nena, Salamanca,España; Delgadillo Guadalupe; Delgado Angélica;Delgado Güemes Rocío; Delgado María;Delgado Teijeiro Celia; Delgado Valentina; Di CastroElisabetta, UNAM; Di Como Marula; DianaMabel; Díaz Aldret Ana; Díaz Barroso Alejandra G.;Díaz de León F. Flor, UNAM; Díaz de RiveraA. Mónica; Díaz Enciso Adriana ; Díaz García Gabriela,Investigación y Estudios Legislativos,Congreso de Jalisco; Díaz Infante Jose•na; Díaz WallsR. Mtra. Carolina, Fac. de Psicología.UNAM; Díez Barroso Isabel; Díez de Sollano GuggenbuehlLucía Sol, Chapala; Díez Mónica,Qro; Domínguez Ángeles; Domínguez Edmé, Univers. deGöteborg, Suecia; Domínguez GutiérrezSilvia; Domínguez Nora, Buenos Aires; Doniz Paulina;Downes Penelope; Downs Lila ; DueñasGarcía Ma. Teresa; Duque, Rocío, Trabajadoras por laPaz, NY; Durán Inés; Dykstra Tieneke,Canadá; Echeverri So•a; Eguía, Marta, Argentina;Eguiarte Claudia; Eguiluz Ornelas Natalia;Egurrola Julieta; Eibenschutz Catalina; ElnecaveKatia; Emilsson Elin; Enríquez BejaranoBárbara; Enríquez Bejarano Selva; Enríquez Maru;Enríquez Q. Gabriela A.; Enríquez RojasLourdes; Erenberg Shula; Escamilla del Arenal Yoame,CCC; Escamilla Esperanza; EscamillaOlivia; Escárzaga Fabiola, UAM-X; Escobar ToledoMartha,Temixco, Morelos; Espejo VillalobosVictoria; Espina Gioconda, Venezuela; Espino LedesmaGricelda; Espinosa Gisela; EspinosaJudith; Espinosa Rosalba; Espresate Neus; EsquivelHeredia Amada; Estrada Álvarez Adriana;Estrada Álvarez Juana; Estrada Luz; Estrada Tere;Estrella Mariana; Etchegaray Lourdes;Ezcurdia Maite ; Faesler Carla; Fagetti Antonella,Puebla; Fainchtein Lynn; Falcón Romana; FarahNadya; Fe Marina, UNAM; Fernández Alonso Maricarmen;Fernández Alonso Marisol; Fernándezde Alba Luz; Fernández Gabriela; Fernández Lidia M.E.,Argentina; Fernández Mariestela;Fernández Martínez M. del Refugio de; Fernández PalomoAldara; Fernández Rocío; FernizaPacheco Magdalena; Figueroa Torres Lorena; FilomarinoRossana; Flores Teresa; Flynn Barbara;Fortes Elena; Fortson Jacqueline; Fourez Cathy Univ.Charles de Gaulle-Lille3, Francia; FoxCarolina; Francis Mor Ana; Franco Jean; FregosoCenteno Anayanci; Fregoso Natalia;Freidenberg Flavia, Univ. de Salamanca; Fuentes SilvaAndrea; Fuentes Zurita Ma Cristina, UAMIztapalapa;Fuentes Pamela; Fuentes-Beráin Marcela; Galván Elena;Galván Reyna Ximena,Mujeres por la Democracia, Puebla; Gall Olivia;Gallardo Hernández Claudia; Gama Ríos Valeria;Gamboa Fernanda; Gandía Mariana, LaimaifaierProducciones; Gantús Fausta; Garay Karim;Garay Maia; García Aguilar María del Carmen, CentroEstudios de Género, FFyL, BUAP; GarcíaAraceli; García Ascot Soren; García Bergua Alicia;García Bergua Ana; García Bravo Haydeé;García Campos Montserrat; García Canal María Inés;García Cornejo Alma Reyna; García CortésLeticia; García de la Fuente Guadalupe Sandra; Garcíadel Soto Arancha España; García Elia,editora; García García Ariela; García GonzálezLeticia; García Laguna Eliana; García Magda,Milenio Feminista ; García Palomares Juana; GarcíaPatricia; García Renart Marta, Qro; GarcíaVázquez María de Lourdes; Gardette Agnes; GargalloFrancesca; Garrido Consuelo; GarridoElizalde Patricia; Garza Silvia; Gaspar de Alba RosaElena; Gavito Diana; Gelinas Dana, Italia;Gentile Andrea; Gil Barcenilla Begoña, Sevilla; GilEve; Gilling Alejandra, CIESAS; GiménezCacho Carmen; Giménez Cacho Jimena; Giovine Yáñez Ma.Andrea; Glantz Margo; GleizerDaniela; Glockner Andrea; Glockner Valentina; GodedMaya; Godínez Guevara María de Lourdes,Coatepec, Ver.; Godínez Pérez Elisa; Golubov Nattie;Gómez Beatriz, Guadalajara; Gómez HaroClaudia; Gómez Magdalena; Gómez Plata Minerva; GómezSaracíbar Ingrid, Participare A.C.;Gómez María Eugenia; Gomís Anamari; González Ángela;González Aragón Jimena; GonzálezDiana; González Fernández Belinka; González GonzálezBertha; González Gutiérrez Marce;González López Ma. del Pilar, Mazatlán; GonzálezLuisafernanda; González Mateos Adriana;González Montes Soledad, PIEM, ColMex; González SilvaMatiana; González Urquidi M.Antonieta; González Valentina; González Vega Angélica;González Vianney; González-RizzoKrasniansky Vanesa, Instituto de Liderazgo Simone deBeauvoir; Gorbach Frida, UAM-X; GosainOcampo Mariana; Graf Beatriz; Groult Bois Noëlle;Guerra Toni, Guadalajara; Guerrero Antonia;Guerrero Díaz Consuelo; Guerrero Mothelet Verónica;Guevara Mayra Nieves, Doctorado deDesarrollo Rural de la UAM-Xochimilco; GuevaraRuiseñor Elsa, Psicología, FES-ZaragozaUNAM ; Guiochins Elena; Guitián Galán Mónica, FCPyS,UNAM; Guitián Galán Patricia; GumáMontalvo Mariana; Günther Silvia; Gurvich PeretzmanNatalia; Gutiérrez Blanca Margarita,Posgrado Latinoamericanos, UNAM; Gutiérrez Dolores;Gutiérrez Domínguez Paulina; GutiérrezGrageda Blanca Estela, UAQ; Gutiérrez Vilma; GutiérrezZúñiga Clementina; Guzmán B. Patricia,Caracas; Guzmán García Angie Vianey, Jerez, Zacs;Guzmán Paola; Hamm Patricia; HaroKarina; Hartz Frida; Heredia Anaya Ma. Auxilio, UAM;Hernández Abarca Alejandra; HernándezÁguila Elena de la Paz; Hernández Aída, CIESAS;Hernández Alvídrez Elizabeth, UPN;Hernández Árciga Esperanza; Hernández Dra. Laura,UAM-Iztapalapa; Hernández López AnaMaría; Hernández López Arlensiu; Hernández LoredoJessica; Hernández Ordóñez Azucena;Hernández Urías Fernanda; Hernández Valentina; HerreraCarmen; Herrera Cruz Regina; HerreraIrene; Hidalgo Dely; Hidalgo Fabiola; HinojosaArredondo Laura; Hinojosa Olga; Hiriart Berta;Hiriart Marcia; Hiriart Schifter Ximena; Hoebens Emma;Huerta Andrea; Huijara Leticia; IbáñezMtra. Gabriela, Depto Eduación y Valores, ITESO;Ibarguen Lorena; Ibarra Álvarez del CastilloMagdalena; Ibarra Rosario; Ibarrola Uriarte MaríaIsabel; Iglesias Cecilia, UACM; Iglesias PrietoNorma V.; Imaz Gispert Mireya; Imperiale Laura;Incháustegui Romero Teresa; Inda ValenciaJudith; Iracheta Maité ; Islas Alejandra; JablonskaAleksandra ; Jacinto Lyzette; Jacobo Zardel,FES-Iztacala-UNAM; Jarero Cecilia; Jiménez Claudia;Jiménez Emma; Jiménez Martínez Araceli;Jiménez Sanchéz Edith Magali; Johnson Lisa; JoysmithClaire, UNAM; Kaplan Luciana; KerlowCarolina; King Dávalos Patricia ; Krafft Vera MaríaEugenia; Kuri Edith; Laborde Patrón Inés;Lamas Marta; Landa y de Aguiar Carmen; LandesmannMonique, UNAM; Landino Patricia;Landino Patricia; Lapointe Annette; Lara Ana; LasaPaulina; Lau Ana; Lavalle Cecilia; LazcanoAna Cecilia; Leal Almaraz Renata; Lecumberri Begoña;Lechuga Carmen; Lechuga Teresa,Cultura Trabajo y Democracia, A.C.; Legaspi Nilovna;León Castañores Ana L.; León Trueba AnaIsabel; León Zermeño María de Jesús, BUAP, Puebla;Leona Rosales Adriana; Leonetti delNegro, Paola; Lerner Sigal Susana; Leticia MuñozFlores; Lever M. Elsa; Levine Elaine, CISANUNAM;Liberman Lillian; Lizaola Julieta, FFyL UNAM; LobatoG. Hortencia; Lojo SolórzanoMariana; Lombardo Tita; López Ana Belén; LópezConsuelo; López de Cea Valentina; López deMedrano Álvarez Lucía; López García (Wini) Guadalupe,Patlatonalli, Guadalajara; López GarcíaJuana; López Maite; López Mills Tedi; López -PortilloRomano Carmen B.; López Uribe Eugenia;Lorena Labastida; Lorna Blackmore, Morelos; LoukotaAdelaida; Lourdes Aguilera; Lovera Sara;Loyo Lizbeth ; Loza Gómez Yvonne; Lozada Guadalupe ;Lozano Clara; Lozano OrtegaMercedes; Lozano Treviño Laura Ruth; Lucía GarcíaNoriega y Nieto; Luciana Gallegos Dino-Guida; Ludlow Teresa; Luna Chrzanowski Katya; LunaLeticia; Luna Lucía; Macedo Gilda; MacíasElva; Macías Ríos Margarita de J., MisionerasEucarísticas de Ma. Inmaculada y CIRM; MacíasRodríguez Valeria; Magallanes Claudia; MaillardTatiana; Maldonado Escoto Nely, FFyL-UNAM;Maldonado Rebeca, Colmex; Malo Castrillón Clara;Mallard Lia; Mancera Pérez Mónica Mariana,Venezuela; Manjarrez Rosas Jose•na; Manjarrez VericatBerenice; Manrique Cantos María,Sevilla; Manrique Castro Isabel; Manrique Helena Lima,Perú; Mansilla L. Jose•na; Marcone VegaJulieta; Marcos Sylvia; Marchal Diana; Margolis Ana;Marino Daniela, UACM; Marisol Ibarra-Hass;Marks Selma, NY; Márquez Helena; Márquez Kenya; MarrotSevilla Teresa, Puebla; Martín CasasMaría Elena; Martínez Álvarez Alicia; Martínez Amparo;Martínez Arroyo, Amparo CCA, UNAM;Martínez Benítez María Matilde; Martínez Carmina;Martínez Castellanos Angélica Romina;Martínez Crowther Andrea; Martínez de González AnaLuisa; Martínez del Canizo Itzel, Tijuana;Martínez González María Isabel; Martínez Irene;Martínez Mier, Lorena. Disenadora (Barcelona,Espana); Martínez Montes Laura Olivia; MartínezMorales Griselda; Martínez Quesada Mónica;Martínez Raquel; Martínez Rocío; Martínez Roel Ma.Guadalupe; Martínez Sanjuana; MartínezZárate Leticia Araceli; Martínez, Lucy UAS; MarvánGarduño Luz María; Mascarúa Sánchez Sara;Matute Esmeralda; Meave Gallegos Anabel; Medina Ana;Medina Cecilia; Medina Grisell; MedinaMa. Fernanda; Medina Ofelia; Medina Rosas Andrea,CLADEM, DF; Medrano Pérez Isabel;Medrano Vanegas Valentina; Mejía Leticia; Mejía SantosSilvia Alejandra; Melgar Lucía; MelladoMartínez Karla; Mena Bañuelos Tania; Menassé TempleAline; Mendía Mariana; Mendoza FrancoAna Laura; Mendoza Guerra Alicia; Mendoza MárquezAlejandra; Mendoza Montoya Julia; MèratAgnès; Mergier Anne Marie; Merino Núñez Ma Esther;Meza Meza Nohelia; Meza VelardeAlejandra, Maestría Desarrollo Rural UAM-X; MicheelSalas Karla; Miklos Vanessa; Millán LuzTeresa; Minter Sarah; Mira Andreu Beatriz; MirandaDiosdado Bertha Guadalupe; Miranda GarcíaMarina, Cultura Trabajo y Democracia, A.C.; MirandaMaricarmen; Miranda Martínez Carmen;Mojarro Mayahuel; Molina del Villar América, CIESAS;Mondragón Araceli, EstudiosLatinoamericanos, UNAM; Monroy Gabriela; MontanerMariliana; Montaño Yáñez Liliana,Universidad Autónoma Chapingo; Montes Lydia; MoralesFlores Mónica; Morales Georgina;Morales Josefa; Morán Rangel Georgina, Cuetzalan;Moreno Karina; Moreno Tetlacuilo LuzMaría, Fac. Medicina, UNAM; Moreno Turcott Brenda;Moreno Fabiola; Morett María; Moscona,Myriam; Muñoz Sánchez María Teresa; Murguía Verónica;Muro María; Murray Hna. Mariana;Name Sierra Margarita; Nava Thelma; Navarro Cecilia;Navarro Maris; Navarro Rodríguez Fidela,UdeG; Nepote Mónica; Nielsen Anita; Noriega Maité;Novaro María; Novaroli Mariana; NoveloOppenheim Victoria; Nuestras Hijas de Regreso a Casa,Ciudad Juárez: Andrade Marilú, AndradeNorma, Leal Ortiz Nakar, Ortiz Rivera Marisela; NúñezEsquer Silvia, Hermosillo; Núñez HerreraMa Esther; Nussbaumer Lorena; Obando, Ana Elena, CostaRica; Oceransky Woolrich Nasnia;O’Connor-Gómez Doreen, California; Ochoa Dora Isabel;Odgers Alejandra; Ogarrio Eugenia;Ojeda Alonso Julia Anai; Olivares Beatriz; OlivéYamania; Olivera Córdova Ma. Elena, CEIICHUNAM;Olivera F. Marcela; Olvera Villalobos Teresa; OrdialesAdda Stella; Ordiales Guadalupe;Ordorika Sacristán María José; Ordorika SacristánTeresa, Prog. Investigación Feminista; OroscoBeatriz; Orozco Lucy; Orozco Méndez Rosalba; OrtegaOlague María Dolores; Ortiz Durán María;Ortiz Graham Edlin; Ortiz Guadalupe; Ortiz LawrenzVerónica; Ortiz Manzo Cristina; OrtúzarReyes del Campillo Janis; Órvañanos Patricia; OsegueraRueda Rubí; Osorio Gumá Mariana L.;Oviedo Cecilia; Pacheco Laura Emilia; Padilla DiesteCristina, UdeG; Palerm Marianna; Paola delCastillo Avendaño; Parada Valdés Gabriela; PardoCarmen; Paré Luisa; Paredes Amalia; ParedesVielma Elena, Venezuela; Parentelli Gladys, Venezuela;París Dolores, UAM Xochimilco ; ParkerYazmín; Partearroyo Araceli; Patiño Maria de la Cruz;Paz Alicia; Pecanins Betsy; PellicerVázquez Ana, Casa de América, Madrid; Peña Margarita;Peñalosa Ana; Pepin Lehalleur Marielle;Perales Franco Cristina, Depto Educación y Valores,ITESO, Guadalajara; Perera Mónica; PérezCastillo Reyna; Pérez Estrada Lilia, PUEG, UNAM; PérezGay Lourdes; Pérez Grovas Cecilia;Pérez Haro Yazmín S.; Pérez Oseguera Lourdes,UIA-Puebla, Coordinadora Poblana de Mujeresde Organismos Civiles; Pérez Osorio Catalina, Mujerespor la Democracia, Puebla ; PérezRamírez Tatiana; Pérez Rebeca, ITESO; Pérez SchoumarPatricia; Pérez Taylor Mónica,Guadalajara; Pérez Vázquez Paz; Pérez Vega Rebeca;Pesce Laura; Pesqueira Catalina; PetrichBlanche; Pimentel Crespo Socorro; Piña Edith,Venezuela; Piñó Sandoval M. Ana; Pisier Evelyne,Francia; Planter Pérez Karla Alejandrina; Poot HerreraSara, UC Santa Barbara; Preciado ZamoraJulia; Prieto Quezada Ma. Teresa, UdeG; Quesada deSaenz Carmen; Quijano Velasco Mónica,Univ. Claustro de Sor Juana; Quintanilla Olimpia J.;Quintanilla-Cantryn Rosalinda; Quirós ZúñigaMaría Mercedes; Rabotnikof Nora, IIF, Unam; RamírezCarsolio Vanesa Andrea, Puebla; RamírezGrajales Pilar, FCPyS -UNAM; Ramírez W Beatriz; RamosCarmen; Ramos Lira Luciana; Rangelde Morán Ma. del Rosario; Rangel Juárez Patricia;Rebollar Caudillo Eria; Rébora Ana Luisa;Rébora Lourdes; Rechtman Ana; Reguillo Rossana;Rentería Daniela; Reséndiz García Minerva;Reséndiz Víquez Jose•na; Reyes Retana Campillo Julia;Reyna Contreras Marisol, Mujeres por laDemocracia. Puebla ; Reyna Pacheco Silvia, Mujeres porla Democracia. Puebla ; Reynoso Edith;Rico Galindo Rosario; Rieder Citlali; Riley Luisa;Ríos Mendoza Bruma; Rivadeneyra Lucía,poeta; Rivera Castro Faviola, IIF, UNAM; Rivera GarzaCristina; Rivera Laura; Rivera María;Robles Teresa; Rodilla María José, UAM-Iztapalapa;Rodríguez A. Ma. de los Ángeles ; Rodríguezde la Vega Teresa; Rodríguez Dueñas Karmina; RodríguezFernández Sofía del Carmen;Rodríguez María Elena, Morelia; Rodríguez Mariángela;Rodríguez Prampolini Dra. Ida ;Rodríguez Sosa Mariana; Rodríguez Valenzuela Mariana ;Rojas Georgina; Rojas Neca; RománElena; Romero Laura; Romeu Vivian; Romo Beltrán RosaMartha; Rosana Cárdenas ; RosasMaría; Rosas Rodríguez Rebeca, CIAM AC; RosellóSoberón Estela; Rosenberg Marisol; RouxRhina; Roveglia Moctezuma Rosa, Mujeres por laDemocracia, Puebla; Rubio Ornelas Patricia;Rueda Díaz Aury; Rueda Ramírez Emma; Ruffo HealyRegina; Ruigómez Ana José, INAH; RuizLagier Verónica; Ruiz Laura; Ruiz Marina, Hermosillo;Ruiz Meza Laura Elena; Ruiz RuizFunesConcha; Ruvalcaba Patricia; Saavedra Luna Isis;Saavedra Ordorika Maite Ma.; Sacristan Ruiz-Funes, Isabel; Sagástegui Diana; Saldaña Rocha Maríadel Carmen, Pedagogía, FFyL-UNAM yUPN; Salinas Ankrom Grushenka; Salinas Salgado MaríaLeticia, arquitecta; San Germán Martha;San Giacomo Trinidad Marcela; Sánchez Becerril MónicaR; Sánchez Benítez Brenda Irene;Sánchez Flores Gabriela; Sánchez Gabriela, PUEG;Sánchez Mota Marcela; Sánchez NavarroVirginia; Sanchez Ortega Ingrid; Sánchez SandovalLuzmila, Lima; Sánchez Sosa Guadalupe;Sánchez Sosa María Elena; Sánchez Soto Helena; SánchezVázquez María Nicolasa; SandovalGeorgina, Casa y Ciudad A.C.; Sandoval María E.;Santana E. Ma. Eugenia; Santiago Marilú;Santiago Paula; Santos Ruiz Ana Elisa; Saucedo MoralesJose•na Isabel; Schmitz Juliette;Schmukler Beatriz; Schneider Renata, INAH; SchwanNathalie, Zapopan, Jal.; Schwatz, Perla;Sedeño Celia; Septién Mortera Patricia Torres; SerurRaquel, UNAM; Sevilla Zapata Teresa;Sierra Carrascal Madeleine; Sierra Moncayo Alejandra;Sigaut Nelly; Sil Acosta Marina, Socióloga;Silva Cerro Marysol; Silva Fernández del Campo Carmen;Silva Haydée; Sokol, Sasha; SolaresAnduaga, Ana, Bataclán Cinematográ•ca; Solórzano deGuadalajara Diana; Solórzano Laura;Solórzano M. María Luisa; Solórzano Mariana;Solórzano, Fernanda; Sosa Pérez Iris; Sosa PérezMerlin; Sosa Valdés Lola; Soto Jaramar, Guadalajara;Soto-Elízaga Renata; SotomayorSosa Laura, Xalapa ; Spitzer Terry Carol, UniversidadAutónoma Chapingo, México; StavenhagenAndrea; Stavenhagen Marina; Stolowicz, Beatriz UAM-X;Stoopen Galán María; Suárez Aurora;Suárez Pilar; Sule Tatiana; Suñer Rivas Eneyda,Guadalajara; Szankay Lena; Szurmuk Mónica;Taboada Bazán María Elena, Ensenada; Talavera RosaMaría; Tamés Pérez Isabel; TarazonaVelutini Daniela; Tejada Ana Luisa; Tepichin ValleDra. Ana María, PIEM, ColMex; Terán HinojosaJulieta; Tercero Magali; Tiburcio Susana; Toledo MaríaLuisa; Tomé Jose•na; Torregrosa MaríaLuisa; Torres Arias Ma. Antonieta; Torres BustillosRosamaría, UACM; Torres Castro Georgina;Torres Galván María Eugenia ; Torres Martínez Horalia;Torres Villegas María de Lourdes, Puebla;Tort Ortega Silvia; Toussaint Ochoa Marianne; TubertMara ; Ubaldini Paula, Argentina; Ubilla DíazMarisela; Uceta Pilar; Ulloa Ziáurriz, Teresa,Coalición Regional contra el Trá•co de Mujeres yNiñas en AL y el Caribe, y Defensoras Populares;Uranga Maestra Lourdes, Cultura Trabajo yDemocracia, AC; Useda Miranda Evelyn; Uzeta Sachiko;Valdés Guadalupe; Valdivieso IdeMagdalena, Venezuela; Valencia Hilda; Valencia Tita;Valenzuela y Gómez Gallardo Malú, Grupode Educación Popular con Mujeres; Valeria Andrea;Vallarta Vázquez María; Vally Shiraz, Toronto,Ontario; Vanesa González-Rizzo Krasniansky; VázquezEncarnación; Vega Arvide Virginia; VegaMontiel Aimée, CEIICH, UNAM; Vega Patricia,periodista; Véjar Amarillas Kaarina; VelascoGuadalupe; Velasco Olimpia; Velásquez Ojeda Irma;Velázquez de León G. Yolanda; VélezBautista Graciela; Vélez Iglesias Verónica, Mujerespor la Democracia, Puebla; Venecia Mónica;Ventura Carmen, El Colegio de Michoacán; Vera ItzaéG.; Vera Smith Ana María; Verduchi Enzia;Vericat Isabel; Vidriales Chan Myriam, FILGuadalajara; Vilar Peyrí Eugenia; Villalpando Elisa,Hermosillo; Villaneda Yaneth; Villanueva CamarenaGisela; Villanueva Mónica, Morelia; VillarrealMinerva Margarita; Villaseñor Farías Martha;Villaseñor Parra Genoveva; Villava Claudia MSalazar, UAM-X; Villegas Paloma; Vinós Zelaya María;Viveros Socorro, Cultura Trabajo yDemocracia, AC; Vivián Bibliowicz; Vizcaíno Marcela;Washington Valdez Diana; WinocurMariana; Wise Barbara; Woo Morales Ofelia, UdeG;Wuotto Cruz Susana, Mujeres por laDemocracia. Puebla ; Xhrouet Aguilera Adriana; YrízarRojas Helen ; Yturbe Corina; ZamarrónGarza Guadalupe; Zamora Elizabeth, UCV; Zamora GalvánMaría Luz; Zapata Maya; ZaslavskyDanielle; Zavala Columba; Zayas López Margarita Laura;Zerón Lina; Zires Margarita&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Las firmas se incrementan cada minuto en la siguiente página&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.geocities.com/milmujeres1000/"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;http://www.geocities.com/milmujeres1000/&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Eve Gil, derechos reservados&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14817210-114774339976266681?l=evegil.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://evegil.blogspot.com/2006/05/mil-mujeres-suscriben.html</link><author>noreply@blogger.com (Eve Gil)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item></channel></rss>